Bianca Jagger cumple 65 años
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Nueva York, EU.- Bianca Jagger fue "la" chica de los años 70. En la legendaria discoteca "Studio 54", la entonces mujer del Rolling Stone Mick Jagger celebraba fiestas con Andy Warhol, Truman Capote y Liza Minnelli. En un cumpleaños ingresó sobre un corcel blanco a esa discoteca de Nueva York.
Tras la separación de Jagger tuvo romances con estrellas de Hollywood como Warren Beatty y Ryan O`Neal. Con la misma energía, la antigua "reina de la noche" defiende desde hace décadas los derechos humanos y el medio ambiente. El domingo cumple 65 años.
Bianca Péreza Morena de Macías nació en 1945 en Managua. De niña vivió la sangrienta dictadura de la familia Somoza. Su madre la politizó desde joven.
"Defiendo con pasión los derechos humanos, la democracia y la libertad porque no pude hacerlo antaño", dijo una vez. De joven protestó junto a estudiantes contra el régimen, sufrió el gas lacrimógeno y debió esconderse en una iglesia.
Tras concluir la enseñanza católica con las mejores notas, usó una beca para estudiar ciencias políticas en La Sorbona de París.
Allí conoció a Mick Jagger, que actuaba en la capital francesa con los Stones. Dicen que fue amor a primera vista. El matrimonio fue en mayo de 1971 en Saint Tropez y ella estaba embarazada de cuatro meses. La boda fue un espectáculo mediático y paralizó media ciudad. Su hija Jade nació en octubre de ese año.
Tras ocho años de un matrimonio salvaje en el mundo del jet-set con Jagger, conocido por sus infidelidades y la adicción a las drogas, Bianca se hartó y pidió el divorcio. La segunda esposa de Jagger fue la modelo tejana Jerry Hall, con la cual tuvo cuatro hijos. Sin embargo, Hall nunca adoptó oficialmente el apellido de su esposo, por lo cual la única "señora Jagger" es la temperamental mujer de Centroamérica.
Después de una poco exitosa carrera en el cine y la televisión, Bianca Jagger halló su verdadera pasión en la lucha por los derechos humanos y el medio ambiente.
La experiencia clave ocurrió durante un viaje que realizó en 1981 a Honduras. Allí visitaba un campamento de refugiados cuando llegaron escuadrones de la muerte y secuestraron a 40 hombres. Junto a las mujeres siguió a los rebeldes armados con fusiles, hizo fotos y amenazó con palabras. "Pensé que nos iban a matar, pero luego repentinamente liberaron a todos. Me di cuenta de que un poco de valor puede salvar vidas". Está convencida de ello.
Sus temas son múltiples. Lucha contra la destrucción del Amazonas, por los derechos de las prostitutas en la India y contra la pena de muerte en Estados Unidos. Colabora hace 20 años con Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Estuvo en Bosnia y Kosovo, en Afganistán y Pakistán. En 2003 protestó en Irak contra el anuncio de la invasión de tropas estadounidenses.
Hoy, cuando llega a una fiesta, ya no lo hace sobre un corcel blanco. En vez de champaña, prefiere el té. Cuando en 2004 recibió el Premio Nobel alternativo, se indicó que mostró "cómo usar la fama a favor de los explotados y desfavorecidos". ¿Es quizás un ejemplo para las chicas de fiesta de hoy como Paris Hilton?