Lágrimas y risas: El origen de la telenovela mexicana
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<strong>México, D.F.</strong> .- Tres panaderos con look de charros trabajan como albañiles y a la menor provocación se quitan la ropa mostrando sus fornidos cuerpos. Ellos han contribuido al éxito de la telenovela Fuego en la sangre, basada en la versión colombiana Las aguas mansas (2004), escrita por Julio Jiménez y adaptada en México por Liliana Abud.
Luego de dos meses de haber iniciado transmisiones, el melodrama producido por Salvador Mejía ha acaparado altos niveles de audiencia, en especial del público femenino que se recrea la pupila con los hermanos Reyes, personajes interpretados por Eduardo Yáñez, Jorge Salinas y Pablo Montero, muy parecidos en el carácter de Los Tres García.
Éste es sólo uno de los casos en que los melodramas se inspiran en el cine o en historietas. Algunos ejemplos son Angelitos negros (1948), protagonizada por Pedro Infante y llevada a la pantalla chica en 1970 y 1997, y el Derecho de nacer (1952), estelarizada por Gloría Marín, y que María Rivas, Verónica Castro y Kate del Castillo encarnaron en televisión
Fuego en la sangre
Aunque sus protagonistas lo nieguen, la comparación ha sido inevitable, ya que los personajes del melodrama muestran similitudes con la película de 1946, Los tres García (Pedro Infante, Abel Salazar y Víctor Manuel Mendoza).
La primera similitud entre las dos producciones es que los personajes se desarrollan en un entorno rural, visten de charros y disfrutan la música ranchera.
Juan Reyes (Eduardo Yánez) es el mayor de los hermanos y se caracteriza por una personalidad aguerrida, testaruda y es iracundo, pero en el fondo tiene nobles sentimientos. Muy parecido a Luis Manuel (Víctor Manuel Mendoza), quien era impulsivo, pero a la vez el joven bondadoso de los García.
Oscar Reyes (Jorge Salinas) es el simpático y picarón, quien se asemeja a Luis Antonio (Pedro Infante), quien era un torbellino y seductor.
El menor de los hermanos, Franco (Pablo Montero), quien es el más sensible, romántico y obediente de los tres, su equivalente en el trabajo del director Ismael Rodríguez, es el papel de José Luis (Abel Salazar), el más sentimental, romántico y bondadoso.
Corazón salvaje
Novela escrita por Caridad Bravo Adams. Se publicó en 1957 y fue adaptada al cine un año después (Martha Roth, Carlos Navarro y Christiane Martel). En 1961 se llevó por primera vez a la televisión.
Esta historia tiene lugar a principios del siglo XX en el Caribe, en donde un muchacho se entrena para ser pirata y dos hermanas se enamoran de él.
La primera vez que salió Corazón salvaje en la pantalla chica fue en 1966 con los protagónicos de Julissa (Mónica Molnar), Enrique Lizalde (Juan del Diablo) y Jacqueline Andere (Aimee).
En 1977 los personajes corrieron a cargo de Angélica María, Martín Cortés y Susana Dosamantes.
En 1993 fue su última versión como telenovela. Sus protagónicos fueron Eduardo Palomo (Juan del Diablo), Edith González (Mónica de Altamira) y Ana Colchero (Aimee de Altamira). En ésta, los apellidos de los protagonistas se cambiaron a españoles, cuando originalmente eran de origen francés. Además, la historia tuvo lugar en Veracruz.
Angelitos Negros
Fue una de las películas que conforman la carrera de Pedro Infante y se basó en la novela de Fannie Hurst, Imitation of life (1933), la cual plantea las relaciones interraciales entre blancos y negros.
Este filme mexicano relata la vida del matrimonio entre José Carlos (Infante) y la rubia Ana Luisa (Emilia Guiú), quien da a luz a una niña de color y que ignora que su nana Mercé, también de color, es su madre. Ana Luisa rechaza a su hija y la abandona. Tiempo después, se entera que su nana es su madre y le pide perdón en su lecho de muerte.
Después de su éxito en la pantalla grande, fue llevada a las novelas en 1970 con el mismo título, cuyos créditos fueron para Silvia Derbez, Manuel López Ochoa y Alicia Rodríguez.
Para 1997, se hizo el remake con el título El alma no tiene color, estelarizada por Laura Flores, Arturo Peniche y Celia Cruz. En donde sólo se invierten los papeles de este matrimonio: él es quien la abandona por tener una hija de color.
El derecho de nacer
Fue parte del drama del Cine de Oro mexicano en 1952, la cual ha sido otra muestra de una obra cinematográfica que contó con la participación de Gloría Marín (María Elena), Jorge Mistral (Alberto) y Martha Roth (Isabel Cristina).
Fue llevada a la televisión tres veces con la misma historia: en 1966 con María Rivas, 1982 con Verónica Castro y en 2000 con Kate del Castillo.
La historia relata la vida de María Elena, la cual es abandonada tras quedar embarazada. Los padres no desean a ese hijo, pero da a luz y su nana, María Dolores, se hace cargo de Alberto. Años después él se convierte en médico y salva la vida de su abuelo, mientras que María Elena queda recluida en un convento.
Rubí
De la colección Lágrimas, risas y amor de la década de los 50 y 60, se desprende la historieta escrita por Yolanda Vargas Dulché llamada Rubí, que vendió más de un millón de ejemplares en una semana.
En 1968, la actriz Fany Cano encarnó al personaje en televisión cuya protagonista era una villana pobre y hermosa que deja al amor de su vida para casarse con un rico, el novio de su mejor amiga. Por su codicia y envidia, Rubí queda desfigurada en un accidente y muere.
En esta historia participaron los actores Carlos Fernández e Irma Lozano.
Dos años después, Iran Eory se encargaría de darle vida a la joven Rubí, pero en la pantalla grande: una versión fiel a la de Vargas Dulché.
En 2004 se realizó el refrito a cargo de Bárbara Mori, Eduardo Santamarina, Jacqueline Bracamontes y Sebastián Rulli. Fue tal el éxito de audiencia que la historia se alargó, alejándose de la original. En este final, ella no muere, queda desfigurada, pobre y ve en su sobrina su sucesora para vengarse.
Montecristo
Una telenovela que surgió en Argentina y se adaptó a la época de la dictadura en los años 70 y 80, fue retomada por TvAzteca. La idea se basa en la novela de Alejandro Dumas, El conde de Montecristo, escrita en 1844.
La historia del siglo XIX, trata sobre Picaud, el cual despierta los celos de sus amigos y que éstos lo acusaron de ser un espía, siendo inocente. Durante su estancia en la cárcel, un compañero le hereda un tesoro para volver a París y vengarse en contra de sus antiguos amigos.
Para la versión en la pantalla chica en México, relata la historia de Santiago Díaz Herrera (Diego Olivera), un joven que lo tenía todo, pero su amigo Marcos (Omar Germenos) lo traiciona en Marruecos, donde es encarcelado por un crimen que no cometió. Mientras, Marcos regresa y se casa con Laura (Silvia Navarro), la novia de Santiago, detenido en Africa. Éste decide vengarse y con ayuda de su compañero de cárcel, Ulises, escapa con una fortuna heredada de su amigo con el propósito de vengarse de él y de su amada.
La única diferencia entre la trama de Dumas y las versiones de telenovela es el momento histórico, ya que en la televisión se ubica en tiempos modernos.
María Isabel
El melodrama se basa en una historieta de Yolanda Vargas Dulché llamada Indita, de 1950.
María Isabel es de origen indígena y tiene como mejor amiga a Graciela (hija del cacique de la región). Ésta se embaraza, muere después de dar a luz y María Isabel se hace cargo de su hija (Rosa Isela). Las dos viajan a la capital y ella se desempeña como servidora doméstica en la casa de un rico viudo (Ricardo), del cual ella se enamora.
Esta historieta se adaptó primero para la telenovela que protagonizara Silvia Derbez en 1966 y después, en 1997, con Adela Noriega.
En 1968 Silvia Pinal encarnó este personaje a lado de José Suárez y Norma Lazareno en el cine y dos años después se realizó la secuela El amor de María Isabel, también estelarizada por Pinal.
La historia de Vargas Dulché mantuvo su trama original en todas sus adaptaciones.
Lola. érase una vez
Aunque es una adaptación de la telenovela argentina Floricienta, las dos versiones son modernas, con tintes juveniles y elementos extraídos del cuento de La Cenicienta.
Las coincidencias se reflejan en una huérfana pobre que padece la maldad de una madrastra y sus hijas, tiene una madrina y sueña con su príncipe azul.
Los elementos de actualidad son la forma extravagante de vestir, su madrina es astróloga y su príncipe azul es un adinerado joven del jet set, que conoce a través de las secciones sociales.
En la novela protagonizada por Eiza González (Lola) y Aarón Díaz (Alexander), éste es el príncipe que llega de Europa para hacerse cargo de sus hermanos, para ello busca a una institutriz. La elegida es Lola, quien tiene que hacerse cargo de los niños.