Debuta Tessa Ia de la mano de Guillermo Arriaga

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/ 17 abril 2008

    <strong>México, D.F. </strong>.- "Cuando leí el guión, una de las cosas que más me entusiasmó es que yo siempre he querido correr en un campo de trigo o de lo que sea y eso venía en la historia (la escena que cuenta se desarrolla en un campo de sorgo)", dice emocionada la joven de 12 años de enormes ojos verdes y una dentadura dispareja propia del fin de la infancia.

    Unos minutos en su compañía -incluso sin verla actuar- son suficientes para descifrar las razones por las que el escritor de Amores perros, Los tres entierros de Melquiades Estrada y Babel, la eligió para formar parte del elenco en su debut como director: su personalidad, su carisma, su sonrisa, su originalidad y esa espontánea sinceridad.

    Antes de comenzar la charla con Excélsior, Tessa se sienta en el sofá blanco de su sala y se acomoda el cabello rubio y rizado que escurre sobre su cabeza. Tiene los antebrazos llenos de pulseritas y el cuello lleno de collares. Llaman la atención las cicatrices que tiene en su frente y una de más de 10 centímetros en su pierna, que se han acoplado con naturalidad a su personalidad juguetona

    Su mamá, la actriz y productora Nailea Norvid, ha cuidado con recelo la noticia de que su hija es una de las protagonistas de Guillermo Arriaga. Nailea sonriente, se acuesta en el sillón de enfrente (para hacer algo de yoga, dice) y promete no interrumpir durante toda la entrevista, cosa que no cumplirá al 100%, porque a lo largo de la conversación aporta detalles fundamentales de la experiencia que vivió junto a su hija durante la filmación en Estados Unidos, de la que seguramente es la película más esperada de Arriaga.

    En la mente de Tessa todavía está fresco el momento en que después de varias pruebas (unas en video, otras en vivo), el realizador la invitó a formar parte de su proyecto.

    "Cuando terminé mis escenas en Los Angeles, Guillermo me dijo: `Ok Tessa, salte por favor unos minutos'. Yo le hice caso y él se quedó con la productora y después de un tiempo salió y me dijo: `A ver Tessa por favor ven'. Me sentó en una silla y me dice: `A mí me gustaría mucho, que, si tú quieres, estuvieras en mi película'... Yo no sabía qué decir, pero tuve qué decir sí. Y me preguntó `¿quieres?': ¡Sí!"

    Ese fue su boleto de entrada al cine de Hollywood, cobijada por un director como Arriaga, un cinefotografo como Robert Elswit (ganador del Oscar por Petróleo sangriento), el editor Craig Wood (Piratas del caribe) y los actores José María Yaz-pik, Charlize Theron, Kim Basinger y Danny Pino.

    Pero justo en ese momento, comenzaron los problemas. Los abogados del filme presionaban a Arriaga para que eligiera a una chica estadunidense y evitara los problemas de tramitación de permisos que sin lugar a dudas retrasarían el inicio del rodaje. Pero entonces salió Nailea al rescate.

    "En el casting Guillermo salió y nos preguntó si teníamos permiso para trabajar", recuerda Nailea orgullosa no sólo de su hija, sino de su mamá Eva Norvind, videoasta y artista noruega, quien le heredó a ella y a sus nietas la green card que les permite trabajar en suelo estadunidense.

    "Se habían enamorado de Tessa, pero los abogados decían que una niña mexicana les iba a causar demasiado papeleo y problemas para contratarla, así que sugerían que buscaran más candidatas. Pero Guillermo estaba enamorado de Tessa y no quería cambiarla, y cuando les dije que teníamos los papeles legales para el trabajo simplemente no lo podían creer", añade Norvid.

    Otro de los puntos a favor de Tessa era el dominio del inglés y del castellano (ambos sin acento), y por si fuera poco, el del francés, por si hacía falta. La próxima vez que Tessa Ia y Arriaga se volvieron a ver fue en unos campos de sorgo en Nuevo México, una de las locaciones principales del filme.

    "Hicimos pocos ensayos para que la relación de los personajes no se quemara, porque quería algo fresco que no se viera memorizado, así es que fuimos al set y me dijo: `Tessa, él (Danny Pino) es tu papá en la película', y luego gritó: corriéndo cámara y ... ¡acción!", recuerda la actriz.

    Con Chema Yazpik el trabajo fue distinto, ya que junto con Danny, Arriaga los mandaba a pasar el día juntos para que se familiarizaran, porque en The burning plain ellos aparecen como grandes amigos. Eso sí, Nailea no podía acompañarlos, porque interrumpiría el trabajo. Pero con Charlize todo fue muy distinto, recuerda la joven ojiverde amante de los gatos.

    "A Charlize me pedía que no le hablara, la vez que le dije `Hola' Guillermo me regañó, bueno, más bien me dijo: `¿Tessa qué te dije?' Sólo al final del rodaje, los últimos días me dejó hablar con ella. Yo no conocía a Charlize, no sabía mucho de ella y le preguntaba de sus tatuajes en el pie y me contaba algunas historias", dice Tessa moviendo las manos.

    Arriaga le negó el contacto con la actriz sudafricana por una sencilla razón: en la película Charlize interpreta a Sylvia, una mujer que se reencuentra con su hija María (Tessa Ia), después de que la abandonó y el padre de María, al sufrir un accidente, encarga a su mejor amigo (Yazpik) a que lleve a la pequeña con su madre y ésta la rechaza.

    ¿Y cómo es Arriaga como director?, se le cuestiona.

    "Es increíble. Yo hasta le preguntaba a mi mamá si estaba segura que era su primera película como director, porque parecía la décima. Siempre tuvo muy buena energía, siempre estaba de buen humor y todo el tiempo le decía a la compañía que The burning plain no era su película, sino la de todos."

    Durante la filmación Tessa vio las cintas escritas por Arriaga. Todas menos 21 gramos pues la violencia terminó por afectarle. Más la de Amores perros, por el trato a los animales.

    "Me preocupa que se acaben las especies animales y los árboles, la vegetación. Los hombres no piensan que hay un mundo con ellos, si eso no existiera; nosotros no estaríamos aquí y le siguen echando porquerías al mundo", dice Tessa con una pasión que ya quisieran muchos políticos del Partido Verde.

    Sensibilidad es otra palabra que podría describir a la actriz y también una herramienta que en ocasiones se rehusó a utilizar Arriaga, porque iba contra su naturaleza. Pero nadie mejor que Nailea para describir la anécdota.

    "Las escenas de Tessa en la película son muy emocionales y a veces Guillermo venía conmigo para preguntarme cuáles podrían ser algunas de las tristezas de Tessa para estimularla y yo le daba ideas, pero cuando le dije un detalle que implicaba hacerla sentir mal, me dijo: `¡No! Sería incapaz de hacer eso!' Y eso demuestra su ética, porque hay directores que son capaces de humillarte hasta el extremo absoluto para obtener el resultado", comenta la actriz de telenovelas como Quinceañera, Abrázame muy fuerte y productora del documental Nacido sin, presentado en la pasada edición del Festival de Venecia.

    ¿Le pediste algún consejo a tu mamá?

    "No, nunca, de hecho me frustro porque ella llega y me dice: `Pero Tessa, debes sentir amor!' Yo me desespero y le le contesto: `¡Ya ma, ya me hartaste! es que no!'", dice Tessa mientras imita los ademanes de su mamá, quien asegura que sólo intervino cuando sentía que su actuación se volvía un poco automatizada.

    "Mucha gente podría pensar que si tienes una mamá que es actriz podría ayudarte a prepararte, pero yo lo viví con mi mamá y un hijo de un artista, aveces se resiste y le puedes provocar exactamente lo opuesto. Por eso le dije a Guillermo: `Tessa está en tus manos y no me voy a involucrar'", recuerda Nailea.

    Y es que el tema de "ser la hija de Nailea Norvind" es uno de los factores por los que Tessa siente cierto temor con la prensa. "Me gusta que mi mamá sea actriz y todo, pero lo que no me gustaría es que los medios empezaran a decir: `La hija de Nailea Norvind', porque soy su hija, pero soy Tessa, no la hija de", dice la joven con firmeza.

    The burning plain terminó su rodaje en diciembre pasado, Tessa regresó a la escuela y Nailea ensaya teatro, mientras espera el inicio de una telenovela. Lucen felices y tienen la mente puesta en lo que sucederá con la cinta de Arriaga, que se rumora, podría verse por primera vez en el Festival de Cannes de mayo próximo.

    ¿Cómo describirías la experienca de The burning plain?

    "Filmar fue algo muy divertido, padrísimo y me encantó. Ademá conocí Oregón y Nuevo México. Aunque no había chavos de mi edad no me aburría porque siempre trabajaba y cuando no, tenía que estudiar porque así lo marcan la leyes de Estados Unidos".

    ¿Tessa, seguriás actuando?

    "Las novelas nunca me interesaron mucho, pero actuar sí. Pienso en que si con esta película me va bien con la actuación, le voy a seguir, pero si no, pues no... De grande me gustaría ser periodista o hacer cómics, porque me encanta dibujar", dice Tessa, mientras presume las varias cicatrices que cubren su piel, una de las cuales obtuvo cuando cumplía sus sueños al correr feliz por los campos de sorgo durante el rodaje de The burning plain.

    "Me acuerdo que todos estaban preocupados por mí, ¡pero no era nada! Yo estaba feliz corriendo, estuvo increíble porque cumplí ese sueño".

    Excélsior es el segundo periódico más antiguo de la Ciudad de México, después de El Universal. Fue fundado por Rafael Alducin y su primer número circuló el 18 de marzo de 1917.

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