Confiesan luminarias éxitos, fracasos y decepciones a Lucy Orozco
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México.- Un total de 11 luminarias confesaron a la productora Lucy Orozco sus éxitos, fracasos, amores y desilusiones en su vida personal y artística mediante una serie de entrevistas plasmadas en el libro "Fama. Sin censura ni reflectores".
Salma Hayek, Ernesto Alonso, Verónica Castro, Irene Papas, Silvia Pinal, Lupe Marín, Julissa, Isela Vega, Ali MacGraw, Ana Belén y Helena Rojo, platicaron sin tapujos detalles sobre su vida. Los textos son el resultado de tres décadas de trabajo, comentó Orozco.
Verónica Castro le comentó que conoció a Federico Fellini; Silvia Pinal sobre sus 40 novios; Salma Hayek de su relación sentimental con Víctor Hugo O'Farril y de cómo le dio el protagónico de "Teresa"; Ernesto Alonso de su carrera, su opinión sobre la muerte y de Miroslava; e Isela Vega de que en su juventud probó todo tipo de drogas, entre otras.
Las charlas más amenas y divertidas fueron con Ali MacGraw, Ana Belén y Salma Hayek. Respecto a esta última, mencionó que fue una entrevista "juguetona", pues vacilaron durante la mayor parte del tiempo, pero también le externó su ideología política.
"Convencida por los resultados de la audición, y contaminada por el entusiasmo del director y el equipo de producción, hablé con el vicepresidente de producción, que, para mi mala suerte, era el novio de mi elegida.
"El se opuso terminantemente a que Salma participara en la telenovela; me insistió en que hiciera de nuevo pruebas con otras actrices. De mala gana las hice, pero yo sabía desde que conocí a Salma en el pasillo, que ella era `Teresa'.
"Hubo tiros y tirones con el ejecutivo en cuestión, y hasta se llegó al extremo de pensar en cancelar el proyecto. En pocas palabras, el entonces jefe me dijo: `Mira, Salma es mi novia oficial, anoche se la presenté a Carlos Salinas de Gortari y me voy a casar con ella, pero no quiero que sea actriz'", relató Orozco en uno de los fragmentos.
Hayek y Helena Rojo, le pidieron en específico que no abusara de la amistad que las unía e intentara poner todo lo concerniente a sus vidas. "Me decían: `es que sabes todo de nosotras', por eso es que traté de ser muy cuidadosa, pues no pretendía perder su cariño por ganar una nota, no obstante, al final me guarde muy poco".
Las charlas más largas sucedieron con la cantante española Ana Belén, a quien acompañó a sus presentaciones en Puebla y León, Guanajuato, y con Isela Vega. Curiosamente, esta es la única entrevista que antes de su libro no había salido a la luz pública y que, advirtió, "despertará infinidad de comentarios".
"Esta fue una de las mejores porque no escatimó en contar su verdad ni en esquivar preguntas. Nunca tuvo pelos en la lengua, me dijo que probó todo tipo de drogas, es una mujer que no tiene prejuicios", indicó.
Verónica Castro le causó sorpresa cuando le reveló que conoció al cineasta italiano Federico Fellini (1920-1993) porque su esposa Giulietta Masina era fan de ella. "Yo nunca imaginé que esa mujer viera telenovelas mexicanas".
Sin querer abundar, pues Lucy Orozco recomienda que se lea su libro, comentó que Irene Papas "hizo revelaciones tremendas".
"De entrada me dijo que el éxito no sirve para nada, que te da fama y ya. Es la más filosófica de todos mis entrevistados porque viene de una cultura griega y todo lo remitía a mitos griegos, era muy ilustrada", refirió.
Ana Belén, por ejemplo, le confió que fuma hachís. "Su amigos de México me dijeron que no lo pusiera, pero ella me lo contestó. Es una droga muy similar a una africana".
A Silvia Pinal, "me atreví a preguntarle si fue cierto que vestida de rojo asistió al funeral de su hija Viridiana. No me lo tomó a mal, me contó todo y sus respuestas fueron muy inteligentes. También me habló de que tuvo como 40 novios y del por qué no se casó con Emilio Azcárraga Milmo".
"Mira, lo que sucedió es que yo no aceptaba que estuviera muerta. Silvita, mi hija, fue la que me habló y me dijo: `Mamá, Viridiana está aquí, ya la vi y está muerta'. Sufrí un shock, me puse lo que me había quitado y dejado en un sillón de mi recámara la noche anterior, y así fui a verla.
"Yo no podía creer que estuviera muerta, por eso no me puse de negro. Tomé lo que estaba a la mano y te juro por Dios que si ese vestuario hubiese sido negro no me lo habría puesto, porque, insisto, yo no podía dar crédito de que mi hija estuviera muerta.
"Además, no iba vestida de rojo, lo recuerdo muy bien, iba con una chamarra como de plumitas, muy bonita, color madera. Mi pantalón era de cuero, color calabaza, y mis botas", le aseguró Pinal.
La más difícil ocurrió con Ernesto Alonso aunque al final, destacó orgullosa, se explayó como no tienes idea y terminamos muy contentos la plática.
Era muy complicado para lograr que concediera una entrevista y, en su opinión, muy parco en sus respuestas. Orozco cree que por amable y porque conocía su trabajo como productora, aceptó hablar de su vida personal y artística, incluso sobre los planes de suicidio de la actriz Miroslava (1926-1955), poco después de su cumpleaños.
"Por más que traté de disuadirla no logré nada. Recuerdo que Miroslava se negó a ver una escena de la película (`Ensayo de un crimen', 1955) en la que un maniquí de cera, que la reproducía con exactitud, era consumido por el fuego; me expresó su miedo de ver esa parte porque sabía que después de su muerte sería incinerada.
"Para mí fue algo tremendo, porque de alguna manera presencié su cremación dos veces: una en la película y otra en la vida real; su padre me eligió para acompañarla. Fue una experiencia tan fuerte y dolorosa que no la quiero recordar", explicó Ernesto Alonso a Orozco.
El "Señor Telenovela" también comentó acerca de su amistad con María Félix y le externó su opinión sobre la muerte: "No le tengo miedo ni ahora ni cuando fui joven. Nacemos para morir y lo veo como algo natural. No digo que deseo que venga, porque disfruto de la vida, de la gente que quiero y de mi familia".
De Lupe Marín anoto, hizo un retrato hablado y captó a la perfección una serie de aventuras que juntas vivieron, por ejemplo, comían juntas los martes y domingos. También hablaron respecto a su relación con los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo.
El día en que la diva mexicana María Félix murió (8 de abril de 2002), Lucy Orozco tenía cita con ella en su casa. "Me quedé con muchas ganas de haberla entrevistado. Verónica Castro hizo un gran programa de ella y había poco que agregar pero yo quería conocerla y tratarla".
Platicó que la idea de conversar con personalidades afamadas surgió en los años 70 cuando tenía un deseo ferviente por conocer a la actriz y modelo estadunidense Ali MacGraw, quien en 1979 se encontraba filmando en Cuernavaca, Morelos, la película "Players", al lado de Dean Paul Martin y Maximilian Schell.
En aquel entonces, Orozco laborada en el Banco Cinematográfico como continuadora de los guiones que iban a filmarse: "Se me ocurrió viajar allá y así de loco, pedirle una entrevista, pero su secretaria me dijo que no se podía, que después habría una conferencia de prensa.
"Salí, y caminando con un amigo por los jardines del hotel, me la encontré y le pedí que me concediera un tiempo para platicar. Ella fue muy amable pero la respuesta fue no. Como le dejé mi tarjeta, a la semana llamaron a mi casa para decirme que Ali había aceptado charlar conmigo, lo cual me hizo muy feliz".
Tres años después la publicó en un periódico y conoció a la actriz griega Irene Papas, con quien a la fecha sostiene una amistad. "También la entrevisté y guardé los casetes. Aunque yo estudié periodismo y cine, mi intención no era sobresalir en esos terrenos, sino conocer más y de primera mano a las personas que yo admiraba.
"Como se tratada de información privilegiada decidí no quedármela y compartirla, se publicó años atrás en diarios pero editada por lo que en mi libro se capturó completa y lo más importante es que nada de lo contado es perecedero porque son casi como biografías. Es un proyecto que he disfrutado mucho y espero que le guste al público", puntualizó.
Lucy Orozco, quien para construir "Fama. Sin censuras ni reflectores", se inspiró mucho en la labor periodística que durante años ejerció la italiana Oriana Falacci, informó que pretende hacer un segundo volumen, donde incluirá una entrevista con el cinefotógrafo mexicano Gabriel Figueroa.
Además, la realizadora de éxitos de telenovela como "El pecado de Oyuki", "Teresa" y "Ramona", por citar algunos, sostiene pláticas para plasmar las memorias de Madonna, Liza Minnelli, Jane Fonda, Ana Martin, Ofelia Medina y Daniela Romo.
Finalmente al preguntarle si ella haría su autobiografía, respondió: "Qué flojera!. Hay gente que me dice que escriba de cuando estuve trabajando en la Cineteca Nacional en el tiempo de Margarita López Portillo. Pasaron muchas historias que nadie conoce y que desgraciadamente fueron funestas.
"También he vivido multitud de situaciones en Televisa, dignas de contar, pero la verdad no quiero vivir de eso, no me gustaría ventilar cosas de gente que a lo mejor ya murió, aunque quizá cuandoesté harta de mi profesión me anime a hacerlo", concluyó.
La presentación del libro será este martes a las 19:00 horas en la Casa Lamm. El prólogo es de la escritora Elena Poniatowska.