80 años de ‘La Virgen que forjó una patria’

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/ 14 septiembre 2022

Hoy es 15 de septiembre, y para la ocasión, luego de dos años de pandemia, por primera vez el Zócalo capitalino vuelve a ser escenario del tradicional Grito de Independencia.

Esta tradición se sigue desde que el 15 de septiembre de 1896 el entonces presidente Porfirio Díaz dio la orden de traslado de la Campana de Dolores al Palacio Nacional, año en el cual también, como bien lo hemos señalado en columnas anteriores, a mediados del mes de agosto se dio la primera exhibición pública delas primeras películas de los hermanos Lumiere traído desde Francia por gestiones del gobierno del mismo mandatario dada el intercambio comercial y cultural con aquel país y el resto es historia para el cine mexicano.

Fue en la Época de Oro del cine nacional cuando un año después de su exitoso debut en el cine con su ópera prima, exaltación total a la época porfiriana en la que le tocó crecer dentro del seno de una familia burguesa de Durango que es el clásico “¡Ay que tiempos, señor Don Simón!”, a pesar de las prisas que implicaba tenerla lista para el 11 de diciembre de 1942 en vísperas de “Las Mañanitas” a la Virgen de Guadalupe en su Basílica del Tepeyac, el cineasta Julio Bracho dio el pizarrazo de arranque de filmaciones el 5 de octubre de aquel mismo año en los estudios CLASA de la capital azteca la película que según el recurrido sitio de películas IMDB considera como “una obra maestra del cine mexicano”.

El filme en cuestión es nada menos que “La Virgen que forjó una patria”, una muy bien resuelta obra fílmica a pesar de la complejidad de su propuesta que combina dos historias paralelas: la primera iniciando en septiembre de 1810, cuando en casa de corregidor de Querétaro, los conspiradores Hidalgo (Julio Villarreal); Allende (Ernesto Alonso); Aldama (Víctor Urruchúa) y la Corregidora Josefa Ortiz de Domínguez (Fanny Schiller) deciden la insurrección que el padre Hidalgo propone se efectúe llevando el estandarte de la Virgen de Guadalupe. Una delación precipita los hechos lo cual da pie a que Hidalgo repase ante Allende los hechos históricos del país.

Corte a Tenochtitlán, en 1528, donde la esclava Xochiquiáuit (Gloria Marín) reprocha a su amo Pedro de Alonso (Paco Fuentes) la forma en que trata a los indios. Fray Martín (Domingo Soler), con una cruz en la mano, detiene a Alonso en plena matanza de indígenas y un indio tejedor que es testigo de la acción y queda por impresionado por ello es bautizado con el nombre de Juan Diego (la estrella hollywoodense del cine silente Ramón Novarro en su única película en su país natal), por quien será su también protector Fray Martín y el resto es por su cuenta otra historia ya conocida.

De forma por demás inexplicable, aunque de pronto “La Virgen que forjó una patria” puede verse esporádicamente transmitida por canales de Televisa, pero no en su más reciente plataforma VIX Plus, es un documento fílmico que, aunque es ficción, bien vale la pena recordar en fechas como la de hoy y, como dato adicional, esta semana coincide con el anuncio de que la primera actriz Diana Bracho, hija del director Julio Bracho y sobrina del también mencionado Ramón Novarro, recibirá en la próxima entrega de los Arieles un merecido Ariel de Oro por su trayectoria fílmica. ¡Muchas felicidades y que viva México!

Comentarios a: galindo.alfredo@gmail.com; Twitter: @AlfredoGalindo

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Productor, Director y Guinista de cine. Columnista del periódico Vanguardia desde 1995, escribe sobre música, cine y televisión. Combina la pasión de escribir con la creación cinematográfica.

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