2010: El año en que Geroca pintó la compleja realidad de un Coahuila bajo asedio
La exposición ‘Geroca sigue vivo’, disponible en el Cerdo de Babel durante el mes de enero, abarca casi 30 años de trabajo del monero y pintor, en los que se incluye un capítulo oscuro del noreste mexicano que plasmó sin miramientos
En diciembre del 2010 el monero y pintor Gerardo Rodríguez Canales “Geroca” presentó en la Taberna el Cerdo de Babel, como parte de su tradicional exposición anual, la serie “Agasajón al Monero del Montón”, donde su humor punzante y crítico se volcó hacia una dolorosa realidad que estaba viviendo el noreste mexicano: la violencia generada por la Guerra contra el Narco.
Esta campaña, iniciada en 2006 por el entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa, derramó su veneno por las tierras que Geroca recorría con regularidad y, como monero, su mirada periodística no podía ignorar el tema, denunciarlo ni cuestionarlo en este espacio. Ahora algunas de las obras que integraron tal exhibición forman parte de la muestra póstuma “Geroca sigue vivo”, también en el Cerdo de Babel y disponible al público durante el mes de enero.
En las piezas que integraron la exposición original, el artista se pone a sí mismo en medio de la violencia; víctima de un secuestro, en medio de un fuego cruzado o hasta directamente ejecutado por un sicario que emerge de las páginas de un diario cuya primera plana anuncia que “MATAN A MONERO”. No todas estas imágenes se encuentran en la retrospectiva actual, pero los archivos revelan la profundidad de su crítica, que alcanzó hasta figuras como Marcial Maciel en la obra “Gran pederasta en el infierno”, donde el corrupto y abusador vicario es devorado por el Diablo.
Sergio Castillo, socio del Cerdo de Babel, confirmó que en aquella época Geroca decidió abordar de lleno la inseguridad que se vivía en la región. La denuncia persistió en la expo del año siguiente “Crónicas de viajes” y, como una necesaria bocanada de aire fresco, viró completamente hacia una propuesta de paisaje casi académico en 2012 con “Paisajes de aquí y de allá”.
“Con toda la consciencia del mundo, con mucha claridad, decidió hacer una crítica sobre la violencia y la corrupción, y queda claro que estaba vinculándolos porque hay una relación”, recordó Castillo, “llamó mucho la atención, a mucha gente la pareció agresiva e incluso te puedo comentar de gente que tenía cuadros de esa época y los vendió recientemente porque les traía mal recuerdo [...] Lo sentimos muy fuerte y pesado porque es real, son escenas que vemos en la cotidianidad”.
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Geroca, un artista que no reparó al plasmar su perspectiva sobre el mundo a su alrededor, continúa presente en estas obras y se espera que pronto todo su trabajo continúe siendo reconocido en galerías de otras partes de México, además de con un documental que se estrenará en los próximos meses.