Auditorio de Roma, la "urbe cultural" más visitada de Europa
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El Auditorio de Roma se presenta como una ciudad dedicada a la música que se entremezcla con la vida urbana de la capital italiana.
Roma, Italia.- El Auditorio de Roma, un complejo dedicado al arte, con espacio para ocho mil personas, se integra dentro de un gran parque de treinta hectáreas que presenció la asistencia de más de un millón de visitantes en su décimo aniversario.
Ese evento le valió al auditorio romano la calificación de segunda instalación cultural más visitada del mundo, solo por detrás del Lincoln Center de Nueva York.
La construcción se suma al ya inmenso patrimonio cultural de la ciudad eterna, que no disponía de espacio suficiente en el centro histórico para acoger los 55,000 metros cuadrados de esta "urbe", que encontró un lugar en la colina del Parioli -al norte de la ciudad-, rodeada por la Villa Olímpica, el Palacio del Deporte y el Espacio Flaminio.
Tres cajas armónicas que parecen volar sobre la vegetación del parque que rodea el complejo son las tres salas principales que presiden la conocida como "ciudad de la música", que cuenta además con un anfiteatro al aire libre y grandes espacios de ensayo y grabación.
MÁS ALLÁ DE LA MÚSICA
De hecho, los conciertos sinfónicos y de cámara se entretejen con una programación de música más diversa, que incluye jazz, pop o rock, y con películas y representaciones teatrales, exposiciones de arte y actuaciones literarias, según explica a Efe el presidente del Auditorio, Aurelio Regina.
"La aspiración es hacer todo, incluir todas las artes", comenta Regina, quien subraya que el sentido de la instalación es "experimentar toda otra serie de artes, además de la música clásica, y ser escenario de nuevos lenguajes".
"Gracias al Auditorio, Roma ha dado un gran salto adelante y se sitúa en el nivel de las capitales europeas más importantes", destaca Regina, quien apunta a la calidad de la oferta y a la gran aceptación por parte del público como fórmula del éxito.
Define el Auditorio "como una universidad, con sus diferentes facultades", que además ofrece lecciones en forma de ciclos temáticos anuales, impartidos por grandes escritores o especialistas que divulgan conocimientos "a precios muy populares, de 2 euros (1,7 dólares) a 5 euros (4.3 dólares), casi simbólicos".
Unos precios que son la tónica general de la mayoría de los espectáculos del recinto y explican en gran parte el éxito que tiene.
"En un momento en el que el país vive dificultades y hay pocas ganas de participar en actividades culturales, el Auditorio combina precio y calidad", comenta Regina, quien prosigue que lo hace "con proyectos que pueden ampliar nuestras mentes".
Explica que la oferta de la ciudad de la música que se dirige "a un público que tiene entre 1 y 101 años", con actividades para los más pequeños, entre ellas un parque de juegos en el jardín, y eventos a los que asisten personas ancianas.
PARA TODOS LOS GUSTOS Y EDADES
"Hay grandes conciertos, algunos más comerciales, junto a otros más complejos y otros más coreográficos, además de espectáculos de música y circo contemporáneo", describe Regina, que destaca "el éxito, no solo entre la alta cultura, sino también entre el gran público no especializado".
Dentro de los espectáculos, apuesta por convertir el Auditorio en una "plataforma para transmitir la cultura italiana a nivel internacional", a través de obras de las tradiciones italianas, que reproducen las músicas y vestidos típicos del país.
Ahora se enfrenta a un nuevo reto, que pasa por dar el salto a nivel internacional y captar a público de otras nacionalidades que se una a los visitantes italianos, que son los más numerosos.
Este público, el italiano, tiene una alta valoración del espacio, pues le otorgó al Auditorio una nota de ocho sobre diez en la última auditoría de servicios públicos de la ciudad, que mide el nivel de satisfacción que los ciudadanos tienen de los servicios públicos.
"La ciudad ha demostrado este último año apreciar el lugar como un sitio de gran cultura, pero también apreciarlo desde el punto de vista del encuentro. La gente viene aquí los domingos, los niños vienen a jugar. Es un lugar de familias donde se encuentra de todo un poco", según el presidente.
Regina expresa con emoción sentirse "orgulloso de ver cómo la gente viene en tiempos de dificultades económicas" y asegura que el Auditorio es "una demostración de que se puede apostar por la cultura, no es imposible como tantos dicen".
UNA DE LAS MEJORES ACÚSTICAS DEL MUNDO
Según subraya, la instalación tiene "vocación de ser gestionada con óptica no pública" -con casi el 70 % de los fondos de origen privado- y "con un bajo nivel de penetración de la política en la administración del organismo".
Además de la oferta, la aceptación del público y la financiación, Regina cree que la construcción es el cuarto ingrediente del éxito de esta ciudad de la cultura, "que tiene una de las mejores acústicas del mundo".
Una urbe dedicada a la cultura que el arquitecto de la obra, Renzo Piano, define en el sitio web como una "aventura, un reto por tener que integrarla en un entorno urbano, entre plazas, gente que trabaja, tiendas, bares y restaurantes".
Piano estima que los sitios dedicados a la cultura deben estar precisamente en el centro de las ciudades, porque "tienen la función natural de integrarse en el tejido urbano y detener la ciudad", según recoge la mencionada web.
El arquitecto, autor de grandes proyectos internacionales como el rascacielos londinense conocido como el Shard, el Centro Pompidou de París, el centro cultural Stavros Niarchos en Atenas o el más reciente, el Centro de Arte Botín, en Santander, destaca que en el diseño y la construcción, el sonido fue el condicionante principal.
"Es el sonido quien manda, es la caja armónica la que debe saber vibrar", sostiene Piano, arquitecto con una larga experiencia en construcciones musicales, tras haber formado parte de instalaciones similares en París, Turín o Parma.
"En todos estos proyectos, la música siempre ha sido el centro de atención", cuenta el arquitecto, quien explica que "la centralidad de la música rige en la edificación".
Una construcción que destina todos sus espacios, internos y externos, a conseguir que sea la música la verdadera protagonista, con el objetivo de cumplir con las exigencias sonoras de cada una de las salas.
En concreto, la Sala Santa Cecilia se dedica a conciertos sinfónicos, con gran orquesta y coro, mientras que la Sala Sinopoli se presenta como un espacio más flexible, con una acústica que da cabida a diferentes tipos de música, y la Sala Petrassi se destina a los géneros musicales modernos y contemporáneos, incluidos el cine y el teatro.
El Auditorio de Roma es una verdadera urbe cultural apreciada entre los italianos que lucha por abrirse al panorama internacional y que brinda a la ciudad eterna un espacio dedicado a la música, al cine, al teatro y, en definitiva, al arte.Â
DESTACADOS:
+++ Con un millón de visitantes del pasado año, que cumplía una década, Â le valió al auditorio romano la calificación de segunda instalación cultural más visitada del mundo, solo por detrás del Lincoln Center de Nueva York.
+++ Con 55,000 metros cuadrados, esta "urbe" se ubica en la colina del Parioli -al norte de la ciudad-, rodeada por la Villa Olímpica, el Palacio del Deporte y el Espacio Flaminio.
+++ El Auditorio, conocido como "la ciudad de la música", está compuesto de tres cajas armónicas y un anfiteatro al aire libre, además de grandes espacios de ensayo y grabación.
Por  María Salas Oraá/EFE-Reportajes