Poeta y activista político, Wole Soyinka cumple 80 años
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Soyinka aprovechó la ceremonia de entrega del Nobel para lanzar un apasionado discurso contra el Apartheid que le dedicó al entonces encarcelado Nelson Mandela.
Abuya, Nigeria.- Cuando a Wole Soyinka le comunicaron en 1986 que había sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura no sólo se quedó "soprendido", sino incluso "conmocionado", como él mismo reconoció años después. Al fin y al cabo este nigeriano apasionado de la política, que el domingo cumple 80 años, fue el primer africano en recibir ese reconocimiento.
Entre los motivos para concederle el Nobel, la Academia destacaba que Soyinka presentaba "con una amplia perspectiva cultural y con una armonía poética el drama de la existencia humana".
Soyinka aprovechó la ceremonia de entrega del Nobel para lanzar un apasionado discurso contra el Apartheid en Sudáfrica que le dedicó al entonces encarcelado Nelson Mandela.
Tanto como el Apartheid le repugnaba el colonialismo británico bajo el que creció en su patria. "El hombre muere en todos los que callan ante la tiranía", dice una de sus frases más célebres. Soyinka es un escritor, un poeta que sabe unir como pocos las tradiciones narrativas africanas con las influencias europeas. Pero además es un rebelde político y un valiente defensor de los derechos humanos.
Sus convicciones hicieron que acabara en la cárcel en 1967, durante la guerra civil nigeriana. "Pasé un año y diez meses en una celda de aislamiento y fui consciente de que intentaban destruir mi espíritu al privarme de los libros y de la posibilidad de escribir", contó en una ocasión. Así que ocupó su mente con problemas matemáticos y fórmulas algebraicas para superar el vacío. Sus experiencias en prisión aparecen recogidas en el libro "El hombre ha muerto".
Pero Soyinka no se dejó amedrentar y siguió arremetiendo contra las injusticias en África, no sólo en los años 90 durante la dictadura militar del general Sanni Abacha en Nigeria, sino también respecto al régimen despótico de Robert Mugabe en Zimbabwe. Durante el régimen de Abacha, el poeta huyó de Nigeria en moto y vivió hasta 1999 en el exilio en Estados Unidos. Años después dio clases allí como profesor invitado, entre otras en las universidades de Harvard y Yale.
Akinwande Oluwole "Wole" Soyinka nació en 1934 en Abeokuta, en el suroeste de Nigeria. Fue el segundo de seis hijos de una humilde familia cristiana yoruba. El padre era director de una escuela de primaria, y tanto él como la madre animaban al pequeño Wole y sus hermanos a que aprendiesen y leyesen para tener mejores oportunidades de futuro. "Mis padres se dieron cuenta muy pronto de que amaba los libros", recordaba el Premio Nobel. "Nos hicieron entender lo importante que es una buena educación y que nosotros éramos responsables de leer tanto como fuera posible".
A principios de los 50 fue a la universidad en Ibadan, la tercera mayor ciudad del país, y tras ello se mudó a Reino Unido para matricularse en Literatura Inglesa en la universidad de Leeds. Tras experimentar como actor y dramaturgo en Londres, volvió a su país para dar clase en varias universidades.
Ya a finales de los 50 escribió sus primeras obras de teatro y para la radio, entre ellas la comedia "El león y la joya". Siguieron decenas de obras de teatro en las que situaba piezas clásicas en un entorno africano. Y escribió tragedias y ensayos, poemas y novelas, como "Los intérpretes" (1965). En 1986 publicó la autobiografía "Aké (los años de la niñez)", al que siguieron varios volúmenes sobre su agitada vida.
A pesar de su avanzada edad, Soyinka no ha dejado de lado el activismo. Así, en 2007 protestó enérgicamente contra el resultado de las elecciones presidenciales y habló de fraude. Tres años después fue elegido presidente del nuevo partido Frente Democrático por una Federación Popular. El objetivo: que Nigeria se convierta en un país democrático y libre de corrupción.
Por Carola Frentzen/DPA