Quino, padre de Mafalda y entrañable humorista universal

+ Seguir en Seguir en Google
Artes
/

Las legendarias tiras de la nena de pelo oscuro y cara redonda fueron traducidas a más de 30 idiomas.

Buenos Aires, Argentina.- "Tengo una cosa que me sorprende de mí mismo y es cómo he hecho temas que 40 años después parece que fueron dibujados ese mismo día", confesaba en abril Quino durante la emotiva apertura de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. "El mundo repite siempre los mismos errores, es increíble".

Y es que el más universal de los humoristas gráficos argentinos, que hoy fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, no para de sumar reconocimientos mientras su creación más célebre, Mafalda, celebra en 2014 sus jóvenes 50 años.

Mientras el culto a la niña preocupada por la humanidad y la paz mundial ya dio la vuelta al planeta y sus libros se reeditan una y otra vez, Joaquín Salvador Lavado, de 81 años, viene de dos emotivos homenajes: primero recibió en marzo la Legión de Honor en el Salón del Libro de París y luego, en abril, inauguró la feria en la capital argentina.

Las legendarias tiras de la nena de pelo oscuro y cara redonda fueron traducidas a más de 30 idiomas. Y es que las ocurrencias de Mafalda, convertida en símbolo de rebeldía, siguen teniendo sorprendente vigencia.

Al ser consultado en París sobre qué le preocuparía hoy a Mafalda -siempre inquieta por la educación, la sociedad, la política nacional e internacional-, Quino no dudó: "La estupidez humana".

A diferencia de otros colegas, que hicieron perdurar sus tiras apoyándose en guionistas y dibujantes, Quino se resistió a perder el contacto directo con su creación. Así, la enemiga acérrima de la sopa se despidió oficialmente en 1973. "Dibujar siempre el mismo personaje también es una cosa muy pesada, las páginas de humor que uno hacía cada semana con un personaje distinto y con temas distintos era mucho más creativo, más entretenido y más libre".

E incluso fue más allá, cuando admitió tenerle "mucho cariño a Mafalda por todo lo que me ha dado", aunque "a los demás personajes míos que aparecían nada más que un día, una semana nada más, les tengo el mismo cariño".

Con seis décadas de trayectoria, publicó numerosos libros de humor como "¡A mí no me grite!" (1972), "Bien, gracias, ¿y usted?" (1976), "Ni arte ni parte" (1981), "Gente en su sitio" (1986), "Potentes, prepotentes e impotentes" (1989), "Yo no fui" (1994) o "¿Quién anda ahí?" (2012).

Entre sus temas recurrentes, Quino enfrenta al lector con lo absurdo del mundo moderno, la burocracia y las instituciones inútiles, la hipocresía del poder y las desigualdades sociales.

Su humor ácido, que combina pesimismo y ternura, circuló por infinidad de publicaciones de América Latina y Europa. Las viñetas de Quino no provocan la carcajada inmediata, sino que deben ser miradas y pensadas con atención.

El humorista llegó al mundo un 17 de julio de 1932 en la ciudad de Mendoza, hijo de inmigrantes andaluces. Desde su nacimiento lo llamaron Quino para distinguirlo de su tío Joaquín Tejón, pintor y dibujante publicitario con quien descubrió su vocación.

Quino, quien tuvo una familia muy politizada, donde se discutía por ejemplo sobre la Guerra Civil española o la Segunda Guerra Mundial, cree que "el humor nace del sentido crítico que uno tiene ante las cosas.

Tras un efímero paso por la Escuela de Bellas Artes, en 1950 vendió su primera historieta para una tienda de sedería. Cuatro años más tarde, se instaló en Buenos Aires en condiciones precarias y comenzó a deambular por las redacciones.

Un año crucial fue 1963: se editó su primer libro recopilatorio, "Mundo Quino", y le encargaron una historieta para el lanzamiento de una línea de productos electrodomésticos. Esa campaña frustrada fue curiosamente el germen de la contestataria Mafalda.

La enemiga acérrima de la sopa -que cuenta en Buenos Aires con su propia plaza, en el barrio de Colegiales, y una estatua, en San Telmo- se publicó por primera vez el 29 de septiembre de 1964 en el semanario "Primera Plana" de Buenos Aires.

En los años siguientes, las andanzas de Mafalda, en compañía de sus padres, sus amigos Felipe, Manolito, Miguelito, Susanita y Libertad y su hermano Guille habitaron las páginas del diario "El Mundo" y "Siete Días".

Luego de haber marcado a numerosas generaciones con Mafalda, Quino se manifiesta agradecido porque su tío le abrió un mundo que nunca había soñado: De un lapicito sale lo que se te dé la gana.

Por Gabriela Mayer/DPA



DPA (Deutsche Presse-Agentur) es la principal agencia de noticias de Alemania y una de las más importantes del mundo, ofrece noticias diarias en texto, fotografía, video, infografías, aplicaciones para webs y portales móviles.

Selección de los editores