Cildo Meireles, artista de la libertad
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El brasileño Cildo Meireles defiende como función primordial de los artistas el difundir y vivir la libertad.
Madrid, España.- Premio Velázquez 2008, galardón considerado el Cervantes de las Artes Plásticas, Meireles ha redefinido el arte conceptual desde finales de los años sesenta a partir de la ampliación de la experiencia sensorial del espectador, que forma parte activa de muchos de sus trabajos. Por ello, en sus instalaciones y esculturas se ofrecen ambientes particularmente ricos en cuanto a la percepción del tiempo y del espacio.
Considerado como uno de los creadores latinoamericanos más comprometidos del momento, en la obra de Meireles formas y sentidos revelan una crítica poética e ideológica que amplía las posibilidades del arte como experiencia humana del mundo.
El Museo Reina Sofía de Madrid dedica a Meireles (Río de Janeiro, 1948), una exposición que recorre la obra de uno de los artistas contemporáneos más reconocido internacionalmente.
Según Joao Fernandes, subdirector del Reina Sofía y comisario de la exposición, "los proyectos de este artista ofrecen al visitante ambientes particularmente ricos en cuanto a la percepción del tiempo y el espacio, confrontándole con la desmaterialización del objeto artístico y una nueva reinvención poética y semántica de las categorías lingüísticas y de las realidades perceptivas".
Su arte es un utensilio para conocer el mundo que vivimos, abre nuevas formas para interpretarlo, en opinión del comisario, para quien la exposición es una experiencia de los sentidos y una reflexión. "Su obra es un reto para desarrollar un punto de vista personal en nuestra relación con el mundo" y en este reto, el espectador se convierte en parte".
La crítica a la modernidad por parte de Meireles, a quien no le gusta el arte panfletario, se detiene sólo aparentemente en cuestiones formales. Su proceso le llevó desde una subversión inicial de los caminos del minimalismo hasta la más sutil crítica institucional; sus obras pasaron a contener subtextos que alejaban inmediatamente al espectador de la tentación de asociar unos billetes o una botella de Coca-Cola con un mero manierismo post-pop.
En su opinión, "los artistas están haciendo siempre un ejercicio experimental de la libertad" por lo que es un compromiso "mantener ese territorio de libertad de discusión y da igual los materiales o los procedimientos con los que se haga. ¿Qué buscamos todos?, la verdad. Esa cosa que está un poco lejos siempre y en esa dirección hay que caminar".
Meireles llega al Reina Sofía en un momento en que su obra pasada se revitaliza y sus creaciones más recientes cobran un nuevo aspecto, acumulativo y espectacular, que llama a la reflexión sobre contingencias actuales, según el director del museo, Manuel Borja Villel.
Ante algunas de las obras recientes que se presentan de manera inédita en España, "convierte en sensación física lo que es uno de los principios del capitalismo histórico: la acumulación", escribe Borja-Villel en el catálogo.
Como ejemplos de ello se encuentran "Amerikka", donde 20.050 huevos pintados están coronados por un inmenso techo en el que están incrustadas 76,150 balas doradas o "Marulho", en la que 17,000 libros abiertos construyen, a través de un efecto óptico, un "océano" que puede contemplarse desde una enorme plataforma elevada de madera. Esta instalación se acompaña de sonidos que mezclan de manera repetitiva la palabra mar y el sonido de olas.
"Abajur", una enorme lámpara con imágenes del mar y grandes veleros, se activa mediante una dinamo cuya energía procede de la fuerza de cuatro personas que, dando vueltas de manera permanente sobre un mismo eje, consiguen que la lámpara se ilumine. La obra representa una alegoría sobre la esclavitud.
Otra de las obras que destacan es "Olvido", en la que se reproduce un tipi, tienda típica de los indios nativos americanos, forrado con 6,000 billetes de distintos países de América colocados sobre 3,000 kilos de tibias de buey. Todo esto se presenta dentro de un círculo cuyo perímetro está compuesto por 70,000 velas.
Los números reflejan la importancia que da a las cifras el artista brasileño, que ha enrollado en un gran fardo de heno 100 metros de hilo de oro de 18 quilates, o ha usado clavos también de oro para clavar maderas.
Otras piezas aportan al espectador percepciones sensoriales: auditivas, visuales, o gustativas combinadas con sensaciones térmicas, como ocurre en "Entrevendo", un gran tubo de madera, calentado por el aire que desprende un ventilador. Un congelador ofrece hielos cuyo sabor se puede degustar mientras se camina en su interior, al calor del tubo.
Entre sus instalaciones sonoras figura el proyecto "Rio/oir", en el que los sonidos de todos los ríos de Brasil materializan la ambigüedad de la palabra Río (el río / escuchar).
Los trabajos de Meireles han podido contemplarse en importantes muestras internacionales como la dOCUMENTA de Kassel, las bienales de Sao Paulo y de Venecia, y forman parte de colecciones como la de la Tate Modern de Londres, el Museo Serralves de Oporto, el Museo de Arte Moderno de Sao Paulo, el Stedelik Museum de Amsterdam, el MACBA de Barcelona, el ARTIUM de Vitoria o el Museo Reina Sofía de Madrid.
DESTACADOS:
- El Museo Reina Sofía dedica una gran exposición al artista brasileño Cildo Meireles.
- Premio Velázquez de las Artes Plásticas 2008, Meireles ha redefinido el arte conceptual.
- Los artistas deben, en su opinión, difundir la libertad.
Por Mila Trenas/EFE-Reportajes