Ana Ben, artista de Saltillo, destacará con su trabajo en la FIL Guadalajara
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Entre paisajes del norte, literatura y memorias de Saltillo, Ana Ben ha construido una voz artística que trasciende fronteras y experimenta con nuevas formas de narrar
Traspasando fronteras pero siempre recordando su origen en sus ilustraciones, Ana Ben ha destacado en la exploración artística más allá de una técnica o un estilo, alejándose de una corriente que se deja guiar únicamente por el branding: “Creo que eso mata un poco la experimentación del arte. Por eso pienso que no tengo realmente un estilo, es pura experimentación”.
Esta forma de jugar con sus sentidos en la disciplina la ha llevado a elaborar paisajes con texturas orgánicas que ayudan a trascender el lenguaje cultural propio de México. Ana Ben cuenta a VANGUARDIA que, dentro de los entornos que traduce a la ilustración, se encuentran aquellos que le dan un sentido de pertenencia: “A mí me gusta mucho dibujar a Saltillo. Es como mi musa. Creo que el norte es un lugar conocido en nuestro entorno, pero poco explorado afuera [...] También crecí en Sabinas. El río me parece una parte bien característica y mística de ahí. Entonces, siempre trato de poner paisajes de Saltillo y Sabinas”.
VOCES QUE RODEAN EL ARTE DE ANA
Ana Ben reconoce el talento de colegas contemporáneos que sigue a través de redes sociales, específicamente el de la artista polaca Joanna Karpowicz, de quien admira la atmósfera de sus ilustraciones de interior y retrato; así como también el de Edward Hopper, quien destaca por los ambientes que crea, en los cuales, según la visión de Ana, sus personajes dialogan con el paisaje.
Como tercer aspecto que distingue los procesos de la coahuilense se encuentra la literatura. “Creo que mi arte favorito siempre ha sido la literatura”, comenta. La propuesta que fue seleccionada para la convocatoria de Iberoamérica Ilustra, para exponer en la Feria Internacional del Libro (FIL) Guadalajara, está estrechamente relacionada con el poeta que más destaca en Saltillo, Manuel Acuña.
“Me inspiró muchísimo, tuve como una obsesión con Manuel Acuña, leí todos sus libros, todo lo escrito sobre él [...] En su momento fue un ícono de la poesía romántica en Latinoamérica”, explica. De hecho, en la serie que fue seleccionada, Ana Ben se encarga de dar un cierre al reconocido literato: “Él siempre quiso regresar a Saltillo; se fue muy joven a la Ciudad de México a estudiar medicina y soñaba con volver a ver a su familia, pero nunca pudo [...] Entonces, decidí dibujarlo regresando a Saltillo”.
UNA NARRATIVA GRÁFICA QUE TRANSPORTA AL ESPECTADOR
Lo que Ana intenta transmitir en su obra es una visión “un poco clásica” o literaria. Considerando su labor como artista de cómics, la coahuilense se ha dejado guiar por la narrativa gráfica, no tanto como elemento visual, sino como la historia que se cuenta por medio de las imágenes que, al final, crean una experiencia: “Como dice Guillermo del Toro: ‘Los artistas no somos sabios, pero compartimos nuestras experiencias’”.
Esta forma de comunicación la encontró desde su infancia. Ana relató que de pequeña se ponía a dibujar en la escuela, lo que terminaba por llamar la atención de sus compañeros: “Y de esa forma empecé a enfocarme más en el dibujo, porque me di cuenta de que es la mejor manera de hablar con las personas”.
DE TRAYECTORIA Y RETOS
Los trabajos de Ana Ben han estado marcados por pequeñas obsesiones, como el páster conmemorativo por el 447.º aniversario de Saltillo, que estuvo inspirado en el fotógrafo aficionado Alejandro Carmona.
El arte va acompañado de identidad y belleza, pero también de historias, obstáculos y retos. La ilustradora revela que la cuestión económica es un aspecto difícil al momento de convertir su obra en profesión: “No somos ricos, no podemos dedicarnos al 100% al arte. Es imposible, al menos para nosotros que somos de clase obrera”. Ana es maestra de español para extranjeros y, dentro de esa labor, se da el tiempo de crear.
INTENTOS Y ÉXITOS
Ana aconseja a las y los artistas que mantengan la esperanza. En su postulación a Iberoamérica Ilustra, la coahuilense aceptó que no tenía grandes expectativas debido a la exigencia de la competencia, el trabajo y el talento que hay en cada rincón: “Pero igual pensé: ‘¿Sabes qué? Lo voy a intentar’, y para mi sorpresa, fui seleccionada”.
La coahuilense opina que, entre artistas, existe un “vicio” de menospreciar el trabajo propio, y es ahí donde empiezan las barreras: “Y lo mejor que puedes hacer es buscar todas las oportunidades del mundo”.