De jardinero a artista: Cristian Salas, el artista autodidacta que está sorprendiendo a Saltillo
Entre paisajes, caballos y retratos, este joven artista ha comenzado a ganar seguidores a pesar de tener solo dos años de dedicarse formalmente a la pintura al óleo
Cristian Salas ha descubierto el camino del arte de manera paulatina. Desde la infancia su interés por crear estuvo presente y con los años esta pasión se fue encauzando, hasta que hace muy poco tiempo su talento comenzó a brillar por sí solo.
“Crecí con mis abuelitos y ahí hicieron lo que pudieron”, compartió el pintor para VANGUARDIA, “pero de niño era muy curioso y con lo que tenía a la mano me ponía a dibujar lo que encontraba en el patio de mis abuelos. Cuando entré a la Narro me metí a un taller de pintura y fue la primera introducción formal que tuve, porque no sabía de los materiales, hasta entonces yo a puro lápiz y pluma. De ahí me empezó a llamar la atención la pintura y empecé a comprar materiales, libros y con el internet a practicar solo”.
Comentó que “la política y la grilla” de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro lo hizo desistir de ese camino profesional y se dedicó a la jardinería, un oficio que también practica desde niño. A la par, su formación en la técnica del óleo continuó.
Apenas hace dos años que dejó de verlo solo como un hobby, pues motivado por sus amigos comenzó a tener ventas, y por medio de recomendaciones llegaron pedidos, principalmente de retratos de personas o de mascotas.
“A veces uno como artista no se cree lo que hace o no lo valora, pero mis amigos me dijeron que podía dedicarme a esto, y entre ellos me fueron dando fama”, compartió y dijo que ha hecho alrededor de unas 100 pinturas por comisión en estos dos años.
Pero su producción personal, lo que lo mueve a pintar, no se detiene y ya está considerando el realizar una exposición individual, además de sumarse a colectivas.
“Quiero hacer unos diez cuadros del mismo tema, ya sea plantas o paisajes, algo que llame la atención y ya buscar por ahí algún lugar donde exponer”, aseguró. Actualmente está trabajando una serie de pinturas de paisajes y caballos —temas que van más allá de las comisiones— que está buscando dónde exponer.
Confesó que sí hay cierto reto en tratar su arte como un producto, responderle a un cliente, “un duelo entre lo que te deja dinero y lo que te alimenta el alma”, pero ha logrado mantener el equilibrio que ha mantenido entre su obra propia y los pedidos.
“Mucha gente cree que a veces nomas es de pintar y ya, pero no, a veces estás cansado, te bloqueas, los mismos problemas personales que traigas no te permiten dar este brinco a la creatividad [...] Cuando te hacen un encargo te limitas a muchas ideas y a veces no disfrutas, pero al final son gajes del oficio. Pero el arte siempre tiene que ser para uno mismo, ya si se vende es un extra, pero disfrutar el proceso creativo y las obras que salen”, comentó.
Como autodidacta también dijo que su evolución en el arte le ha sorprendido, sobre todo cuando se compara con algunas de las primeras obras que pintó y que le permiten ver el avance en su manejo de la técnica. Todo gracias a la práctica y la observación.
“A medida que avanzas buscas mucho la perfección y eso es un error muy grande porque al buscarla pierdes tu esencia y es lo que trato de no perder. Porque a final de cuentas siempre estamos aprendiendo y siempre nos vamos a equivocar, trato de no exigirme tanto pero sí mejorar mucho mi trabajo. Veo cuadros que hice hace muchos años y no me creo lo que he mejorado”, expresó.
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Pero más allá de las ventas, mostrar su trabajo a sus amigos, familiares o al público en su cuenta de Instagram @cristiansalas871, es otra manera de compartir su pasión.
“Me gusta que lo que yo haga lo disfrute la gente, que no sea nada mas para mí y [que me compren obras] es un apoyo que me incentiva a seguir pintando y no quedarme con las ganas”, concluyó.