El migrante asesinado en el aniversario de fundación de Saltillo

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Artes
/ 5 agosto 2019

    Entre las balas acabó la vida de un migrante. Repasemos en este aniversario de la ciudad: ¿cómo se mira a un migrante? Por lo general, con rechazo o miedo a la pobreza que lo acompaña. Esta percepción es conocida como aporofobia, palabra acuñada en 1990 por la filósofa valenciana Adela Cortina, término que tuvo qué esperar hasta 2017 para ser aprobado e integrado en el diccionario de la Real Academia española. Aporofobia proviene de la raíz griega á-poros: sin recursos, y fobos: miedo, odio o repugnancia.

    La muerte de Marcos -así se llamaba-, podría calificarse además, como un crimen de odio, ya que, de acuerdo a las declaraciones de las autoridades, hubo un uso jerárquico en la aplicación de la violencia hacia un grupo sobre el que se tienen prejuicios, en este caso los migrantes pobres. Y los prejuicios sobre ellos son de percepción negativa, así que se juzgó anticipadamente y sin conocimiento del contexto de la persona o el grupo de personas en cuestión sobre el que cayó la lluvia de balas. El prejuicio en este caso implicó juzgar antes de preguntar, y el juicio fue la muerte.

    Si hablamos de fríos numeros, el 47 por ciento de las personas migrantes pobres ha sido objeto de violencia. Pero no hablamos de la violencia hacia todos los fenómenos migratorios, sino claramente a los desplazamientos causados de la pobreza o la falta de oportunidades de una vida segura y con trabajo.

    Sería una necedad negar que los actos delincuenciales también se presentan en este grupo, igual que en el resto de grupos que dinamizan la sociedad. Pero de allí a clasificar a todos los migrantes como delincuentes, hay un mar de distancia. La aplicación de la ley es clara y aquí se actuó antes de todo conocimiento.

    En contraposición tenemos a los migrantes que sí poseen patrimonio, recursos económicos o que de alguna manera tienen presencia social. Estos grupos son bien recibidos a donde llega, pues lo que hacen es insertarse en un modelo social y económico instaurado: nuestro sistema actual en el que la propiedad privada, la libre empresa y el mercado laboral no son cuestionados en absoluto.

    ¿Porqué se desplazan los migrantes pobres? ¿Qué hacemos como sociedad para mejorar las oportunidades de desarrollo y salarios de quienes aquí vivimos? También Saltillo genera migración hacia Estados Unidos: los salarios de los obreros dan para una vida muy justa, por decirlo de algún modo. Es por lo general el trabajo manual, mecánico o repetitivo el que se busca promover. Se promueve entonces una vida precaria ente la mayoría, para que la minoría viva con sueldos o con un cúmulo de riqueza que le permita una vida holgada, vida que por cierto le permite esa mayoría explotada.

    El 25 de julio fue fundada Saltillo con migrantes, algunos de ellos con recursos, otros con nada entre sus manos. Este diverso grupo se abrió paso en estas tierras. Así que esta ciudad, como otras, se elevó en esta geografía por manos migrantes.

    ¿Por qué la incomprensión y el odio? ¿Es acaso ignorancia en los procesos sociales? ¿Es falta de conocimiento sobre cómo opera injustamente este modelo económico? ¿Es una política de Estado? ¿Nos vendría bien una lección de historia contemporánea? ¿O sería posible acaso simplemente escuchar y comprender, antes de disparar?

    claudiadesierto@gmail.com

    Claudia Luna Fuentes. (Monclova, Coahuila, 1969). Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (2024-2027). Es licenciada en ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila, Maestra en Historia Contemporánea por la IBERO Saltillo y doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario por la Universidad Autónoma de Coahuila.

    Entre sus libros de poemas figuran Amenazado y brillante (Mantis Editores, México 2025), Donde la piel (Mantis Editores y CONARTE, México 2019), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Ruido de hormigas (Gatsby Ediciones, México 2005) y Casa de sol (FECA-CONACULTA, 1995). Entre otras antologías, aparece en el Anuario de poesía mexicana (Fondo de Cultura Económica, 2006), en Hacia un azul imposible (CEPE-UNAM/El tapiz del unicornio, 2023) y en Semillas de Nuestra Tierra. Muestra Ecopoética Mexicana (Grupo de Investigaciones Poéticas de la Madre Tierra y Cactus del viento, 2023).

    Entre las revistas en las que ha publicado, destacan Southwest review, Dallas TX volumen 109, número 2; la revista de poesía contemporánea de Valencia 21veintiúnversos y Lichtungen, en el apartado Literatura del norte de México. Sus poemas traducidos, se imprimieron en muro en el Instituto Cultural de México en París, acompañando esculturas de Avelina y Alejandro Fuentes Quezada en la exposición Extinción Continua (2021). Fotografías medioambientales y video poemas fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi, en Tánger (2021). Participó en una mesa literaria y en la muestra de arte visual coahuilense titulada Segar el mar con un poema visual, dentro del 49 Festival Cervantino (2022). Una selección de poemas sonoros trabajados alrededor del poema Piedra de Sol, de Octavio Paz, se dejaron escuchar en el Memorial Marie-José Tramini y Octavio Paz, en el Colegio de San Ildefonso, dentro del Festival Naturaleza y Poesía 2023 organizado por la Cátedra Extraordinaria Octavio Paz.

    En junio de 2024 fue invitada por la Universidad de Varsovia a compartir sus procesos creativos. Fue becaria del FONCA, FORCA y PECDA. Parte de su poesía ha sido traducida al árabe, francés, alemán, inglés y polaco. Hasta el día de hoy se desempeña como directora de divulgación científica y proyectos en el Museo del Desierto, de Saltillo, Coahuila, México, donde es integrante fundadora. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medioambientales del mundo y en sus sitios https://claudialunafuentes.com

    IG: @clunafuentes

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