Identidades diversas en el norte mexicano

Artes
/ 28 junio 2021

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Él estudiaba medicina. Llevaba un corazón humano en un frasco de cristal con cloroformo cuando fue a hablar conmigo. Procedía de una familia que le había amado bien. Aún así temía compartirles sus preferencias. Finalmente lo hizo. Tantos años callando para encontrarse con la aceptación y el cariño de sus padres. Claro ¿cómo podría ser distinto? El amor continuó siendo amor.

 

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A veces el matrimonio es un resguardo de las lapidaciones, para quienes ejercen una sexualidad distinta a la que se impele a vivir entre el binomio básico y no cuestionado: hombre-mujer.

 

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Aquello femenino que conversa entre sí, el espíritu lésbico, debe conversar, las más de las veces, en voz baja. Impele cuidar el trabajo y huir del ostracismo.

 

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Lo suave y dócil asociado a lo femenino, en un contexto de pensamiento hetero-normado, es enjuiciado y perseguido si se expresa en un hombre. Pues el hombre no se raja, quien lo hace, es la mujer en su lectura de “rajada”, una aseveración rancia que es necesario trascender.

 

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Aquí, la ausencia de aceptación a la no binario, aumenta su tensión hasta el acabar con vidas humanas. La comprensión [en estos casos] es un bien enjaulado que se escamotea.

 

6

Suerte tienen los caracoles, las estrellas de mar y los corales en la vivencia de su hermafroditismo.

 

7

Muchas veces me he preguntado si acaso habrá algo de envidia del goce erótico en quienes lapidan las combinaciones diversas.

 

8

La alteración del cuerpo es potestad de cada individuo. Esto incluye tatuajes de cejas o labios y se amplía de forma numerosa, hasta incluir las operaciones de cambio de sexo. La única analogía que encuentro para hablar de esto en el mundo animal [al cual pertenecemos], es el hermafroditismo secuencial o el simultáneo.

 

9

Y la enseñé a mirar con integración. Eso devino en unx ser humanx menos que cause dolor a otrx por estas causas.

 

10

¿Propiedad de quién son los colores? Preguntan las aves y preguntan también diversas conciencias.

 

claudiadesierto@gmail.com

Nacida en Monclova, Coahuila. México, en Junio 3 de 1969. Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Maestra en Historia de la Sociedad Contemporánea. Doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario. Ha publicado entre otros, “Los frutos del sol“ (Castillo MacMillan 2005) libro infantil y poemarios entre los que figuran Casa de sol (FECA-CONACULTA 1995), “Ruido de hormigas“ (Gatsby Ediciones, 2005), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Las flores desenfundan sus espinas, antología personal (Secretaría de Cultura de Coahuila, 2013) y “Donde la piel“ (Mantis Editores/CONARTE, 2019). Aparece en “Anuario de poesía mexicana“ (Fondo de Cultura Económica, 2006).

Obtuvo el primer lugar en fotografía Coahuila luz y forma 2003. En poesía, recibió beca del FONCA, estímulos como joven creadora y como creadora con trayectoria del FECA y del PECDA en varias ocasiones. Fue becaria FORCA-Noreste 2011-2012, en Lima, Perú donde impartió talleres sobre poesía objetual. Como invitada de honor del Festival Internacional de Teatro Tánger 2013 en Marruecos, se leyó su poesía traducida al árabe. Parte de su trabajo también tiene versiones en inglés, alemán, portugués y francés. Entre las revistas en las que ha publicado, destacan el número inaugural de la revista de poesía contemporánea de Valencia “21veintiúnversos“, ( octubre de (2015), y “Lichtungen“ (noviembre de 2016) en el apartado “Literatura del norte de México“, en el que sus poemas fueron traducidos por Christoph Janacs.

Fotografías medio ambientales, video poemas y atmósferas sonoras fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi de Tánger (Julio-agosto 2021). Participó en la muestra de arte coahuilense titulada Segar el mar, dentro del 49 Festival Cervantino. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medio ambientales del mundo. Actualmente es Directora de Divulgación Científica en el Museo del Desierto.

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