Un desolado regreso

+ Seguir en Seguir en Google
Artes
/ 10 septiembre 2020

“La vida se ríe de las previsiones y pone palabras donde imaginábamos silencios. Y súbitos regresos cuando pensábamos que no volveríamos a encontrarnos”. José Saramago

El pasado mes de marzo las academias, escuelas, grupos y compañías de Danza del país debieron cerrar sus puertas a las clases presenciales, algunas, adelantando las vacaciones de primavera, confiando en que al regreso de estas, todo volvería a la normalidad; sin embargo no fue así: ante el aviso de las autoridades sanitarias y educativas, al igual que en las escuelas públicas y privadas de educación básica, hasta la superior, las escuelas de Danza también debieron improvisar y crear formas para cerrar el ciclo escolar apoyándose en las tecnologías de la información y la comunicación.

Para el inicio de este ciclo, nos sentíamos más preparados, los maestros tomaron cursos, talleres, y capacitaciones en tecnología digital, se compró equipo, se pagó por licencias en plataformas y otras herramientas, se reestructuraron los programas, las metodologías y modalidades, se implementaron nuevas estrategias, se ofrecieron descuentos y promociones de pago, pero al parecer no fue suficiente: las aulas físicas y virtuales recibieron apenas unos cuantos alumnos, como si el aforo obligatorio del 25% fuera ahora una mea a alcanzar, más que una limitación.

Es de entenderse, que la economía ha sido golpeada en todos los niveles, y las familias necesitan también reorganizar su disribución y priorización de actividades, muchos padres optaron incluso por cambiar a sus hijos de colegios privados a escuelas públicas, y en estos tiempos difíciles, la educación artística como complemento académico, deja de aparecer en la lista de necesidades familiares.

En esta cadena de pérdida de empleos, disminución de salarios e ingresos, los maestros de Danza, como prestadores de un servicio, han perdido también su fuente de trabajo, y con esto, la fuente de sus ingresos familiares.

En un sondeo realizado entre directores y maestros de Danza en los municipios de Allende, Ciudad Acuña, Monclova, Saltillo y Torreón, que ofrecen clases de diferentes géneros (ballet clásico, jazz, danza folklórica, contemporánea, aérea, urbana, polinesia, ritmos latinos, belly dance, entre otros), el 34% de las academias, grupos y compañías perdió  entre el 41 y el 60% de su alumnado desde el inicio de la contingencia en el mes de marzo hasta la finalización del ciclo anterior, el 23% perdió más del 61% de su población, y el 43% de las academias perdieron menos del 40%. Esto ha desenbocado en academias que están recibiendo de 1 a 25 alumnos, cuando estaban preparadas para recibir alrededor de 100, con los que habitualmente se trabajaba en el promedio de las academias en tiempos regulares.

Dado que el 53% de estas academias, grupos y compañías necesita pagar renta por el espacio que ocupan, estas cifras son importantes, ya que orillaron a un 14% a cerrar por completo sus actividades, y a un 17% a suspenderlas temporalmente.

Aunque el 53% continúa trabajando con clases en línea, el 11% en modalidad mixta, y un 6% de manera presencial; se vuelve insostenible pagar salarios por hora a los maestros y personal administrativo, la inversión en equipo e insumos para llevar a cabo los protocolos y lineamientos sanitarios, el pago de servicios y otros gastos de operación, con tan bajos porcentajes de alumnado.

La totalidad de los maestros considera que esta contingencia ha afectado en gran medida a su academia, principalmente en el aspecto económico: la deserción de los alumnos y la pérdida del ingreso que esto conlleva, el cerrar alguna sucursal o la única con la que se contaba, la necesidad de bajar salarios a los maestros, o reducir sus horas de clases, la pérdida de proyectos de festivales y competencias durante este año, los problemas técnicos y de conectividad a los que se enfrentan tanto los alumnos como los maestros, y finalmente, el retroceso en el avance y el nivel de despempeño y de preparación de los alumnos, esto impacta aún más en el ánimo de cualquier maestro o director.

Ninguno se quedó con los brazos cruzados, el fuerte compromiso moral de todo maestro con sus alumnos, les ha llevado a buscar la manera de continuar en pie: bajando precios, acondicionando sus aulas para realizar las clases virtuales, invirtiendo en equipo y en procesos de desinfección, motivando a los alumnos y a sus padres para continuar tomando sus clases, innovando en la estructura de las mismas, implementando estrategias lúdicas, creativas, entre otras.

Adicionalmente, muchos maestros han recurrido a otras profesiones y ocupaciones, a buscar trabajos adicionales, comenzar proyectos de otros negocios y ventas, solicitar créditos, préstamos familiares, recurrir a fondos de ahorros para solventar gastos emergentes y cubrir servicios. Gestionar prórroga con  arrendadores, y proveedores, entre otras muchas formas para lograr obtener el ingreso necesario para sostener a sus familias.

Es un verdadero reto permanecer abiertos, mantenerse en pie y seguir ofreciendo su servicio, los agentes de la Danza en Coahuila están haciendo comunidad, colaboran y trabajan mano a mano para el mismo fin, pero es imposible resolverlo solos, se requiere del trabajo conjunto con las instituciones, para lograr un verdadero apoyo de mayor alcance y efectividad, se requiere también la participación de una sociedad que valora la formación artística de sus ciudadanos, privilegiando los beneficios que esto derrama en cada individuo, y su contribución al rescate de la humanidad, aún más en tiempos difíciles.

Las academias, grupos, escuelas y compañías del Estado de Coahuila se encuentran abiertas, esperando el regreso de sus bailarines, para continuar con su misión formadora, para seguir aportando su talento, su trabajo y su pasión, porque la Danza no debe detenerse.

Columna: Letras en Movimiento Lic. En Enseñanza de la Danza por la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey del Instituto Nacional de Bellas Artes. Lic. En Psicología por la Universidad Autónoma de Coahuila, con Maestría en Psicopedagogía con enfoque Gestalt y Doctorante en Psicoterapia Gestalt Infantil, ambas por el Centro de Investigación y Entrenamiento en Psicoterapia Gestalt Fritz Perls de Monterrey, N.L. Fundadora y Directora de la Compañía y Escuela Profesional de Danza de Coahuila, A.C. primera y única Escuela en el Estado que cuenta con el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios de la Secretaría de Educación. Cuenta con publicaciones en temas relacionados con la Psicología del Desarrollo, Violencia, Discapacidad, Psicoballet, entre otros.

Selección de los editores