Cine mexicano: Entre la gloria y el infierno

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/ 8 agosto 2022

Como bien se informó en estos espacios de manera oportuna, la mañana del martes pasado se dieron a conocer las nominaciones para la entrega 64 del Ariel a lo mejor en cine mexicano del 2021.

Motivo por demás de alegría fue ver una lista de nominados tan diversa e inclusiva como no lo era desde hacía años, con una cineasta de reconocida trayectoria como Tatiana Huezo (“Tempestad”) haciendo historia con las 19 nominaciones de su multipremiada película “Noche de fuego”; un director como Alonso Ruizpalacios (“Gueros”) siguiendo sorprendiendo con su docuficción “Una película de policías” o a un realizador ya legendario en el cine mexicano como Arturo Ripstein con una séptima nominación a la Mejor Dirección en su filmografía por “El diablo entre las piernas”, que le dio a su vez las primeras nominaciones en una no menos larga trayectoria fílmica a primeros actores como Sylvia Pasquel y Alejandro Suárez, entre otros más.

Sin embargo, no se pudo lanzar campanas al vuelo al terminar dicho anuncio, ya que la primera actriz Leticia Huijara, presidenta en turno de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), encargada de organizar este evento, si bien dio como definitiva la fecha del 11 de octubre próximo para la realización de la entrega del Ariel, quedó a deber la confirmación del lugar donde se llevaría a cabo, dado que hasta ese día seguían en espera de saber si podían contar con el Palacio de Bellas Artes, que fuera la sede de las premiaciones cuando menos antes de la llegada de la 4T al Gobierno Federal, puesto que en el año 2019 se trasladó a la Cineteca Nacional.

El 2020 llegó la pandemia, y por lo mismo las siguientes dos entregas del Ariel fueron virtuales, pero lo peor de las maniobras del gobierno de la 4T con respecto al Séptimo Arte nacional quedó evidenciado el fin de semana pasado, cuando lo de la fiesta del Ariel fue lo de menos al publicar la revista Proceso un reportaje firmado por la periodista Columba Vértiz de la Fuente bajo el título de “Más de 50 películas al garete” en donde se deja de manifiesto que, a pesar del compromiso del gobierno federal al desaparecer fideicomisos vitales para el quehacer cinematográfico mexicano como el Fidecine y el Foprocine de que los apoyos aprobados para los proyectos ganadores no se verían afectados, a la fecha un total de 50 filmes se han detenido o perjudicado por la falta de los respectivos pagos.

Ni tarde ni perezosa, para el domingo 7 la Academia publicó en todas sus redes una carta abierta a la Secretaria de Cultura del Gobierno Federal, Lic. Alejandra Frausto Guerrero, donde directamente le reprochan que a raíz de la extinción de los mencionados fideicomisos iniciada hace dos años, actualmente existen adeudos superiores a 85 millones de pesos para más de 50 proyectos cinematográficos, esto a pesar de que ambos fideicomisos devolvieron más de 300 millones de pesos bajo la promesa de que se los entregarían al Instituto Mexicano de Cinematografía para dar cumplimiento a las obligaciones adquiridas, incluso, con organismos internacionales como IBERMEDIA, pilar en el desarrollo, producción y promoción del cine iberoamericano. Seguiremos al pendiente.

Comentarios a: tesse_69@hotmail.com

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