Recomendación de Cine en Casa: ‘Los muchachos no lloran’
COMPARTIR
Nos recuerda que en los confines de una sociedad frágil, existen viajes u odiseas que pueden transformarse en un acto de resistencia doloroso y eventualmente, trágico
‘Brandon Teena’ es un joven trans que viaja a un pequeño pueblo en Nebraska, donde busca empezar una nueva vida para vivir libremente como hombre. Ahí entabla amistad con un grupo de jóvenes y comienza una relación amorosa con ‘Lana’, una chica del lugar. Cuando su identidad de género es descubierta, ‘Brandon’ se enfrenta a la intolerancia, la violencia y la traición de quienes lo rodean.
Almost Famous, American Graffiti o Licorice Pizza, distinguiéndose cada una por su época de lanzamiento, comparten algo en común: contar en el cine una experiencia cercana, íntima o particularmente propia. En American Graffiti, un joven George Lucas explora las calles de California junto a figuras que luego serían pilares de la industria: Harrison Ford y Ron Howard. En estas cintas, existe un interés particular por conmemorar una identidad específica, ya sea a través de la nostalgia o del tributo a una juventud que se siente ajena al paso del tiempo.
En Los muchachos no lloran, Kimberly Peirce nos recuerda que en los confines de una sociedad frágil, existen viajes u odiseas que pueden transformarse en un acto de resistencia doloroso y eventualmente, trágico. Peirce, superando a la aparatosidad, se enfoca en la humanidad de una persona como ‘Brandon’.
Al revisitar una obra como esta, resulta inevitable que resuenen ecos de cintas como Monster; ambas conviviendo con una mirada autoral que dialoga directamente con la crudeza estadounidense y con aquellos personajes que habitan en los márgenes.
Bajo esta perspectiva, Peirce entabla una historia personal que abarca un estudio sobre la mirada ajena. Una tragedia como la de Brandon no reside únicamente en su destino, sino en aquella imposibilidad de la sociedad actual de reconocer el valor de una persona. De manera paralela, el poder de incomodar y conmover obliga al espectador a cuestionar las estructuras de poder que establecen quienes tienen derecho a ser y de quienes se vuelven segregados por intentarlo.
¿Dónde?: Disney Plus
Director: Kimberly Peirce
Año: 1999
Duración: 118 minutos
Calificación: 78/100