Turnos de 12 horas, pago en efectivo, buen trato; así es trabajar en Pa’l Norte 2026
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Trabajadores de limpieza aseguraron que sus empleadores les dan un refrigerio por la mañana y posteriormente tienen que comprar comida al interior del festival
El Festival Pa’l Norte 2026, como cada año ha traído a Monterrey artistas de talla internacional, en esta edición con ejemplos como Guns N Roses, Tyler, The Creator, The Deftones, Interpol o el caso de Morat.
Si bien estas son las caras visibles del Festival, en los jardines del Parque Fundidora es común ver a personal de chaleco azul -de una empresa subcontratada- que con herramientas básicas buscan mantener limpio el festival.
Mientras los asistentes disfrutan de bebidas alcohólicas y distintos géneros musicales, ellos buscan alguna sombra, se mueven en grupo, procuran que no se acumulen los desechos en el área de comidas. Incluso, confiesan, hacen favores con los establecimientos de comida para que les regalen agua o souvenirs.
El 3er artista sorpresa del Tecate Pa’l Norte 2026 es puro himno noventero-dosmilero:
— Ultra 101.3 FM (@Ultra1013FM) March 29, 2026
“La Bomba” de Azul Azul, “La Mesa Que Más Aplauda” de Clímax y “Mayonesa” de Chocolate Latino 🕺💃#tecatepalnorte #palnorte2026 #artistasorpresa pic.twitter.com/TD1eS3c6C2
Jorge es originario de Oaxaca pero ha vivido cerca de 10 años en Monterrey, trabajando principalmente en labores de limpieza o albañilería.
Esta fue su segunda ocasión en Pa’l Norte, esta ocasión haciéndolo en el horario matutino de ocho de la mañana a ocho de la noche. No se miden horas extras, sino un pago único de 800 pesos por día.
“Lo más pesado es cuando ya termina todo, cuando ya están desmontando. El lunes sí se siente uno cansado”, expuso Jorge.
HACEN FAVORES PARA CONSEGUIR AGUA
También en el área de limpieza trabajaron este año Alex y Ricardo, quienes confesaron estar sentados en una banca intentando esconderse de sus supervisores y pasando el tiempo sin trabajar.
Detrás de uno de los escenarios, aguardaban con escobas, recogedores y bolsas para la basura.
“Ta barra, nomas uno que la sepa hacer pa escondernos. Nomás cambiar las bolsas de basura y ya, sí está tranqui como quiera, no está tan pesado hoy. Dicen que mañana es lo bueno. Que viene más gente por sábado. Y pues vienen los artistas bien buenos”, dijo Ricardo.
Aseguró que aunque los asistentes son en general amables e incluso les comparten bebidas, los supervisores “los castigan”, pues les dan un refrigerio a las ocho de la mañana para arrancar la jornada, pero después tienen que comprar su propia comida.
En el recorrido realizado por VANGUARDIA, se constató que los platillos rondaron entre los 250 y los 300 pesos, además de botellas de agua en 60 pesos.
“No sé qué haiga pasado en los otros eventos, pero ahorita ya no nos dejan salir. Si te sales, te quitan el chaleco y te cortan el brazalete y ya no te pagan. Hasta las 8 nos pagan”, expuso.
Ricardo también narró que incluso buscan hacer favores o mantener limpias las instalaciones de comida a cambio de que los propietarios de los puestos les regalen un refresco o un agua.
Atribuyen la amabilidad de los negocios de comida a que son personas foráneas, pues aseguran que los regios -como ellos- “se defienden, no sueltan nada”.
“Yo soy regio, pero yo no soltaría a nadie si no los conozco. La gente de afuera es un poquito más chida, más accesible. Ahorita pregunté por unas bolsitas de agua naranja ‘Eh, ¿qué onda? ¿Esas te las dan?’ Te tiran a león. ¿qué onda? Pinche boletitos, 2 mil 500 también uno lo puede comprar. Pero no nos gusta ese pedo al chile. A mí el rap, todo ese pedo, de ese pedo nada de electro, no es lo mío”, comentó.
Aseguró que sí pagaría por un festival con la UnderSide 821 o La Santa Grifa.
‘CON UNA SONRISA ESTÁ BIEN’
Otro caso fue el de Lizbeth de 25 años, quien bajo uno de los árboles del Parque vende cerveza en vasos de plástico. Afirmó que cargar la mercancía, bajo el calor y en largas distancias es lo más pesado, aunque el trato de los asistentes suele ser positivo.
“Hay personas muy alivianadas, pero otras sencillamente te ignoran”, comentó.
En el caso de los vendedores, entran a trabajar a las tres de la tarde y salen de trabajar hasta las dos de la mañana, aunque no estaba segura si debía vender todo el producto para obtener algo de ganancia.
“Yo les comento que valoren más el esfuerzo porque andamos en friega todo el día, con una sonrisa está bien, ser amables”, agregó.