Londres/Moscú.- "Lo que no te mata, te hace más fuerte". Si el filósofo alemán Friedrich Nietzsche está en lo cierto, el defensa del Chelsea John Terry emergerá del mar de lágrimas en el que se hundió el miércoles en Moscú al desaprovechar el penal que podía haber dado el título de la Liga de Campeones a su equipo.
"Es el jugador más fuerte que he visto en el fútbol, uno de los mejores. Un hombre honesto. Se resbaló y falló. No cambia nada para mí. Sigue siendo la primera persona que me gustaría tener a mi lado en un equipo", dijo Frank Lampard, segundo capitán del Chelsea, sobre el titular del brazalete "azul".

Pero Terry dejó la fortaleza a un lado. Tras el fallo definitivo de Nicolas Anelka que dio el título en los penales al Manchester United, el defensa hundió su cabeza en las rodillas y empezó a llorar desconsolado sobre el hombro de su entrenador, Avram Grant, con la misma intensidad con la que el cielo de Moscú descargaba lluvia.

Todo el equipo "blue", decepcionado, encontró fuerzas para animar a uno de sus jugadores de referencia. "Tiene un carácter fuerte y regresará de esto más fuerte", dijo el asistente del Chelsea Steve Clarke.

"Por él estamos aquí", le alabó Grant. "Estuvo fantástico, él fue la razón por la que apenas nos crearon ocasiones. Al principio de la temporada tuvimos muchos problemas y tomó la responsabilidad y así lo hizo también con el último penal", agregó.

Henk ten Cate, asistente de Grant, reveló que Terry lanzó el quinto y último penal por la expulsión de Didier Drogba, el gran goleador, en la prórroga. Lo erró y el fallo posterior de Anelka dio el triunfo a los "diablos rojos". El francés quedó decepcionado, el inglés, angustiado.

"Es increíble que le sucediera a él, estaba tan confiado", lamentó Ten Cate, sin sacarse de la cabeza el resbalón y el error de Terry. Y es que si hay alguien obsesionado con ganar la Liga de Campeones con la casaca azul es Terry.

"El es 'Mr. Chelsea'", graficó Lampard, uno de los pocos que se atrevió a ir a consolar a Terry. Una quimera. "El quería esto más que ningún otro en el club. Sólo quiero decir que no muchos centrales hubieran asumido el quinto penal, un penal de tanta importancia. Nadie en el Chelsea le podrá criticar. Es todo un hombre", agregó Lampard.

"No podíamos hacer que Terry dejara de llorar", reveló lo que sucedíó en el vestuario el portugués Ricardo Carvalho, su compañero en el eje de la zaga "blue", posiblemente la mejor dupla de centrales del fútbol europeo.

Terry no habló con nadie. Sólo lloró y con él la afición del Chelsea, que, sin embargo, poco reprochará a su capitán.

"Cómo reaccionó prueba que es un gran jugador y un gran capitán, fiel y comprometido", escribió hoy un fan en la página web del diario "The Sun".

"Le llevará mucho tiempo recuperarse y si no vuelve a una final de la Liga de Campeones, en un sentido nunca lo hará", escribe hoy el diario "The Times".

Ese será ahora el reto del capitán y de un equipo cuyo futuro es una incógnita. Se habla de la salida de Grant, de Drogba y de Lampard. Pero Terry, "Mr. Chelsea", continuará.