Ale Prado: ¿cómo crear hábitos alimenticios saludables y duraderos?
La constancia nace de cambios realistas que puedan sostenerse en el tiempo, sin perseguir resultados inmediatos
Alejandra Prado estudió Ingeniería en Tecnología de Alimentos con el propósito de comprender a detalle los componentes y la química de lo que comemos. Además, cuenta con distintas especialidades, principalmente en nutrición deportiva y nutrición funcional.
Guiada por la curiosidad y el interés por comprender el funcionamiento del cuerpo humano, ha buscado respuestas desde la nutrición para después compartirlas con sus pacientes. Su objetivo es ayudarlos a entender cómo pueden alimentarse mejor de acuerdo con su estilo de vida y romper con la idea de que llevar una buena alimentación tiene que ser complicado.
“Yo sí quiero romper ese paradigma o mito. La nutrición es saber cómo te conviene comer a ti y no tiene que ser complicado”, compartió Alejandra.
¿Qué es la nutrición?
La nutrición permite llevar una alimentación adecuada y personalizada. Sin embargo, Alejandra señala que todavía suele relacionarse únicamente con el tratamiento del sobrepeso o la obesidad, cuando en realidad puede responder a distintas necesidades.
Para explicarlo, hace una comparación con la medicina. Así como existen médicos especializados en diferentes áreas, la nutrición también cuenta con distintos enfoques que permiten atender las necesidades particulares de cada persona.
¿Por qué nos cuesta crear buenos hábitos alimenticios?
En ocasiones resulta difícil crear hábitos alimenticios positivos porque buscamos la dieta perfecta. Aquella que promete resultados rápidos sin considerar nuestros gustos, estilo de vida o tiempos. Al no adaptarse a nuestra realidad, es más difícil mantenerla a largo plazo.
Por ello, la especialista recomienda encontrar una alimentación hecha a nuestra medida, que pueda integrarse de manera natural a nuestra rutina.
“Al principio es un cambio de hábitos, pero la idea es tener tu programa de nutrición, ya que tenerlo lo hace más fácil”, comentó Prado.
Un programa de nutrición puede facilitar la creación de buenos hábitos al establecer horarios de comida y contar con una lista del súper que permita saber qué comprar de una manera práctica y accesible.
Incluso cuando tenemos una buena rutina, podemos cometer errores: no llevar una alimentación balanceada durante la jornada laboral, saltarnos comidas por falta de tiempo o hacer compras poco planeadas que terminan incluyendo productos poco recomendables e, incluso, resultan más costosas.
¿Qué es un hábito?
Un hábito es una conducta que se repite con regularidad y que, con el tiempo, se vuelve automática y natural, sin requerir un gran esfuerzo mental.
Ale Prado explica que crear un hábito alimenticio requiere tiempo. Considera que pueden transcurrir alrededor de tres meses para acostumbrarse a una nueva rutina y comenzar a percibir con mayor claridad los cambios.
Además, señala que las personas somos visuales y observar nuestros propios avances puede convertirse en una motivación para establecer nuevas metas y mantener el proceso. Las consultas de seguimiento también permiten identificar esos cambios y reforzar el compromiso.
Para ser constantes es fundamental mantener expectativas realistas. No podemos esperar transformar en 21 días hábitos alimenticios que hemos mantenido durante buena parte de nuestra vida. Por ello, Alejandra recomienda plantear objetivos a mediano plazo, por ejemplo, a seis meses. Tener una proyección más amplia permite generar compromiso y fortalecer la constancia.
Tips para crear buenos hábitos alimenticios
Una de las principales recomendaciones de la especialista es priorizar alimentos naturales, como manzanas, almendras, pollo, carne, pescado y verduras, y reducir el consumo de productos procesados o empacados.
También recomienda comenzar el día tomando líquidos antes de ingerir alimentos. Puede ser un vaso de agua o infusiones, como té de manzanilla o menta. La hidratación debe mantenerse durante el resto del día, principalmente mediante el consumo de agua.
Para el desayuno, sugiere incluir alguna fuente de proteína, como huevo o yogur griego, y combinarla con fruta. Una opción, por ejemplo, puede ser yogur con manzana y almendras.
El descanso también forma parte de un estilo de vida saludable. Aunque no siempre sea posible dormir ocho horas, recomienda procurar al menos seis horas de sueño de calidad y dejar el celular antes de acostarse. Un mejor descanso puede contribuir a mejorar el estado de ánimo y los niveles de energía.
A esto se suma la actividad física. Además de realizar ejercicio, pequeños cambios cotidianos, como estacionarse un poco más lejos para caminar, pueden ayudarnos a mantenernos en movimiento.
Finalmente, Alejandra destaca que cada persona es diferente y que el organismo puede responder de manera distinta incluso ante un mismo alimento. Como ejemplo, señala que una manzana puede ser procesada de diferente manera dependiendo de quién la consuma.