Nuevo estudio revela que el número de casos de anorexia y bulimia aumentaron más de un 70 % desde 1990 en el mundo
En esta investigación se realizó un análisis de la prevalencia y la mortalidad de la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa en 204 países entre 1990 y 2023, con proyecciones hasta 2050
Un nuevo estudio titulado “Global Burden of Anorexia Nervosa and Bulimia Nervosa, 1990 to 2023, With Forecasts to 2050” publicado en la revista JAMA Psychiatry, en el que los autores realizaron un extenso análisis de la prevalencia y la mortalidad de la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa en 204 países entre 1990 y 2023, con proyecciones hasta 2050.
De acuerdo a esta investigación, entre 1990 y 2023, tanto la anorexia como la bulimia nerviosa registraron un aumento del 71 % en el mundo en las últimas tres décadas, hasta los 18.1 millones de personas afectadas.
Ruhai Bai, Wanyue Dong, Xu Wang, Aihua Zhang y Damian F. Santomauro, quienes son los autores de este nuevo estudio, precisan que que en 2023 había más de 18 millones de personas que fueron diagnosticadas con uno de estos trastornos alimenticios y que principalmente afectan a las mujeres y niñas de entre 10 y 24 años.
“La anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa son trastornos alimentarios graves que se caracterizan por alteraciones significativas en la alimentación o en los comportamientos relacionados con esta”, explican los autores.
En el caso de la anorexia nerviosa esta se caracteriza habitualmente por limitar severamente la ingesta de alimentos, así como un peso corporal bajo y el miedo a subir de peso. Por otra parte, en la bulimia nerviosa esta conlleva la ingesta recurrente de manera “compulsiva de alimentos”, así como de “conductas compensatorias” y una “preocupación excesiva por el peso o la figura corporal”, resalta el estudio.
“Estos trastornos tienen su origen en factores de riesgo tanto genéticos como ambientales, afectan de manera desproporcionada a adolescentes y adultos jóvenes, y suelen presentar una evolución crónica o recurrente, con importantes consecuencias médicas, psicológicas y sociales”, describen los autores.
Lo que hace relevante a este estudio es que fue desarrollado en el marco de la iniciativa Global Burden of Disease, que es el mayor esfuerzo científico a nivel mundial con el objetivo de medir la pérdida de salud y el impacto de las enfermedades.
PROCEDIMIENTOS PARA LA REALIZACIÓN DEL ESTUDIO
Como primer paso se llevó acabo una estimación en cuanto a la incidencia, “la prevalencia y los años de vida ajustados por discapacidad correspondientes a la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, así como la mortalidad atribuible a la anorexia nerviosa”, indican Bai, Dong, Wang, Zhang y Santomauro.
Así también los autores decidieron incluir una serie de modificaciones con el fin de mejorar los modelos en ciertas ubicaciones geográficas, además de la aplicación de métodos de correspondencia crosswalks, que es una técnica para poder crear equivalencias entre diversas clasificaciones, categorías, indicadores o sistemas de medición, “perfeccionados para la bulimia nerviosa con el fin de armonizar los criterios diagnósticos, y ajustes para corregir el sesgo de recuerdo”, señalan los autores.
RESULTADOS
La investigación descubrió que en lo que se refiere a a bulimia nerviosa, esta enfermedad concentró el número más alto de casos con 14.2 millones en 2023, además registró un aumento más acelerado, el 75.1 %. En tanto que la anorexia registró 3.92 millones de casos en 2023 con un alza del 57.9 %.
En cuanto a los sexos, el estudio resalta que fueron más las mujeres, 12.6 millones de afectadas de bulimia y anorexia, un 70 % del total, mientras que los hombres fueron 5.5 millones, es decir el 30 %.
La investigación encontró que que cuatro de cada diez casos, esto es el 41.2 %, las personas que padecen bulimia o anorexia están entre 10 y 24 años. Otro dato que destaca el estudio es que la prevalencia de ambos trastornos alimenticios llegó su nivel máximo entre los 20 y 24 años, con el 487.3 casos por cada 100 mil habitantes.
En el caso de las regiones, son las de mayor ingresos las que tienen las tasas más altas de casos, encabezadas por la zona que corresponde Australasia (Australia, Nueva Zelanda y Nueva Guinea), con 946.4 por cada 100 mil habitantes, le sigue Europa Occidental, con 502.4 afectados por cada 100 mil habitantes.
En América Latina y el Caribe cerca de 2,3 millones de personas con anorexia o bulimia en 2023. Esta cifra representa un aumento del 65.7% frente a 1990.
En América Latina central, incluyendo a México, el estudio muestra que alrededor de 900 mil casos en 2023, con un aumento del 65.8% desde 1990; con una tasa de prevalencia de 346.1 por cada 100 mil habitantes.
La anorexia y la bulimia, trastornos de la conducta alimentaria, son un problema serio de salud que registra en nuestro país aproximadamente 20,000 casos al año. 👇https://t.co/q6eJrfLg18
— UNAM (@UNAM_MX) November 30, 2022
“Estos incrementos observados podrían reflejar una combinación de cambios epidemiológicos reales, evolución de los criterios diagnósticos, transformaciones sociales y conductuales más amplias, así como características de la estructura de los modelos utilizados. Sin embargo, en este análisis no es posible determinar la contribución relativa de cada uno de estos factores”, aseveran los autores.
“Estos resultados respaldan la necesidad de integrar la prevención, la detección temprana y la atención de los trastornos alimentarios en los planes nacionales de salud mental y en los paquetes de servicios sanitarios”, añaden Bai, Dong, Wang, Zhang y Santomauro.
En base a lo la investigación arrojó los autores sugieren “establecer mecanismos estructurados de detección en las escuelas y los servicios de atención primaria. Destinar recursos a la capacitación del personal sanitario especializado. Incorporar de manera sistemática los trastornos alimentarios a los sistemas de vigilancia de la salud mental. Abordar explícitamente el estigma y las barreras que dificultan el acceso a la atención”.
CONCLUSIONES
Bai, Dong, Wang, Zhang y Santomauro consideran que “la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa contribuyen de manera considerable a la pérdida de salud a escala mundial, y se prevé que su prevalencia continúe aumentando”.
Por lo que hacen hincapié en la necesidad de reforzar “la prevención, la detección temprana y la capacidad de ofrecer tratamientos basados en evidencia, particularmente en las regiones donde el número de casos está creciendo rápidamente”.
Por último los autores recalcan “la importancia de integrar la atención de los trastornos alimentarios en las estrategias generales de salud mental”.
Con información de la revista JAMA Psychiatry.