¿Cómo hablar con los hijos sobre los acontecimientos violentos en el país?

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Vida
/ 23 febrero 2026

Claves prácticas para conversar con niños sobre hechos violentos.

Las noticias sobre hechos violentos pueden irrumpir en la rutina familiar a través de la televisión, el celular o conversaciones escolares. Aunque los adultos intenten protegerlos, los niños y adolescentes suelen enterarse de lo que ocurre en el país. La pregunta no es si debemos hablar del tema, sino cómo hacerlo de manera responsable, clara y emocionalmente segura.

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Hablar con los hijos sobre acontecimientos violentos no significa exponerlos a detalles crudos ni generar más angustia. Se trata de ofrecer información adecuada a su edad, escuchar sus emociones y brindar contención. Cuando el silencio domina, los menores pueden llenar los vacíos con imaginación, miedo o desinformación.

$!Hablar con los hijos sobre acontecimientos violentos en el país es un acto de acompañamiento, no de alarma.

Escuchar antes de explicar

El primer paso es preguntar qué saben y cómo se sienten. Frases como “¿Has escuchado algo sobre esto?” o “¿Te preocupa algo de lo que viste?” abren la conversación sin imponer. Escuchar permite detectar malentendidos y conocer el nivel real de exposición que tuvieron.

En niños pequeños, basta con explicaciones breves y sencillas. Por ejemplo: “Ocurrió algo triste en otro lugar, pero los adultos están trabajando para mantenernos seguros”. En adolescentes, se puede profundizar más, siempre fomentando el pensamiento crítico y evitando discursos alarmistas.

Validar emociones sin exagerar

Es normal que aparezcan miedo, enojo o tristeza. Minimizar lo que sienten con frases como “no pasa nada” puede generar confusión. En cambio, validar con expresiones como “entiendo que te asuste” ayuda a fortalecer la confianza.

Al mismo tiempo, es importante transmitir calma. Los adultos son referencia emocional. Si el mensaje se comunica con serenidad y seguridad, el impacto será menor. No se trata de negar la realidad, sino de contextualizarla y explicar que, aunque existan riesgos, también hay medidas de protección.

Evitar la sobreexposición a noticias

La repetición constante de imágenes o videos violentos puede aumentar la ansiedad infantil. Limitar el tiempo frente a noticieros o redes sociales es una forma concreta de cuidar su salud emocional. En su lugar, se pueden reforzar rutinas familiares, actividades al aire libre o momentos de conversación que aporten estabilidad.

$!El primer paso es preguntar qué saben y cómo se sienten.

Enseñar estrategias de seguridad

Más allá de la información, los hijos necesitan herramientas prácticas. Recordar números de emergencia, explicar protocolos escolares o acordar puntos de reunión familiar en caso de contingencia puede generar sensación de control y reducir la incertidumbre.

Estas conversaciones también son oportunidad para hablar de valores como empatía, solidaridad y respeto. Entender que la violencia afecta a comunidades enteras ayuda a formar ciudadanos conscientes y sensibles.

Mantener el diálogo abierto

No es una charla única, sino un proceso continuo. Los acontecimientos pueden evolucionar y las dudas reaparecer. Mantener la puerta abierta a nuevas preguntas fortalece el vínculo y evita que busquen respuestas en fuentes poco confiables.

Hablar con los hijos sobre acontecimientos violentos en el país es un acto de acompañamiento, no de alarma. La información adecuada, la escucha activa y la calma permiten transformar el miedo en aprendizaje y resiliencia. En un entorno donde la incertidumbre puede ser constante, el hogar debe convertirse en un espacio de seguridad emocional, donde las palabras ayuden a comprender y no a temer.

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Editora de Estilo de Vida. Apasionada creadora de contenido digital y su posicionamiento a través de SEO.

Con más de 5 años de experiencia haciendo comunicación en temas de política, finanzas personales, economía y estilo de vida.


Egresada de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM.

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