Entusiasmo: la energía que nos mueve y cambia todo
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En una época en la que la fatiga emocional y la desmotivación se han convertido casi en un estado colectivo, el entusiasmo se convierte en una competencia esencial para navegar la vida, señala un especialista en motivación y bienestar, que ofrece claves para desarrollar y aplicar esta poderosa actitud mental
Los diccionarios definen el entusiasmo como un “sentimiento muy intenso hacia alguien o algo que despiertan un vivo interés” y también como una “exaltación y fogosidad del ánimo, excitado por algo que lo admire o cautive”.
Para Andrés Pascual, escritor, conferenciante en cuatro continentes especializado en bienestar personal y organizacional, gestión del cambio, motivación, entusiasmo y manejo del estrés, el entusiasmo es “la energía que nos mueve, la energía del éxito”.
“El entusiasmo no es euforia o hiperactividad, sino un fuego interior que funciona como una energía estable y renovable. Tampoco es un optimismo ingenuo, sino una actitud ante la vida que te cambia por dentro, te empuja a vivir con plenitud y te convierte en una persona más feliz y productiva”, explica.
Pascual asegura que esta actitud, que describe, analiza y explica como cultivar en su libro ‘El poder del entusiasmo’, “influye directamente en nuestra percepción, nuestras decisiones y nuestra forma de relacionarnos, convirtiéndose en un motor silencioso que determina la calidad de nuestro bienestar”.
RECUPERANDO EL IMPULSO
Más que una emoción pasajera, Pascual presenta el entusiasmo como “una forma de interpretar el mundo y de actuar sobre él con mayor lucidez, calma y propósito” y “una chispa que es posible cultivar incluso en etapas complicadas, eliminando hábitos que drenan la motivación y construyendo pequeñas prácticas que generan cambios profundos”.
“Cuando estamos a gusto con alguien, no suele deberse a que esa persona sea más o menos guapo, rico o inteligente. Queremos tener cerca a personas que nos hablan con pasión, emoción, convicción, también con curiosidad e interés por nosotros, ya que buscan aprender cosas nuevas”, señala este conferenciante.
El entusiasmo de esas personas con las que nos sentimos a gusto y queremos compartir momentos, proviene de su ser más profundo y lo desprenden y contagian a los demás a través de lo que hacen y de lo que son, según este experto.
HACER MÁS Y MEJOR
“Cuando vives con entusiasmo generas una energía que eleva la calidad de la experiencia, disfrutas más del ahora y multiplicas tus resultados. Conviertes tu vida en algo ilusionante. Te sientes libre, despierto, ves tus opciones con claridad, perseveras, te guían tus valores y vas un paso más allá que el resto. Haces más, pero, sobre todo, lo haces mejor”, enfatiza.
Pascual ofrece una serie de claves eficaces, basadas en la neurociencia, la psicología y en sus años de trabajo con miles de alumnos, para “recuperar el impulso, volver a ilusionarte, disfrutar más del presente y contagiar energía positiva en casa, el trabajo y las relaciones personales”, especialmente útiles “en estos tiempos en los que el ánimo colectivo flaquea”.
Para poder construir una vida entusiasta es imprescindible eliminar los “3 vampiros” que drenan tu energía, ponerse las ‘3 pilas AAA’ que ayudan a preparar el terreno para el cambio, y aplicar las diez palancas que lo ponen en marcha, señala.
LOS TRES VAMPIROS
1. Quejas
“Si pasas el día quejándote de todo lo que te rodea, es probable que haya algo roto en ti que nada tiene que ver con los supuestos problemas. Es urgente que aprendas a reinterpretar la realidad, contemplando la escena completa, con lo que hayas de agradecer, sin los sesgos de una actitud negativa”, recomienda.
2. Caos interior.
“El mundo es un caos que nos atiza constantemente. Esto no es una tragedia, sino nuestro estado natural. Lo realmente trágico es que ese caos exterior nos provoque ese otro caos interior que nos desespera y nos chupa la energía. El entusiasmo solo se asienta en un corazón que está en calma”, señala Pascual.
3. Miedo.
“Cuando surge un peligro, estalla la emoción del miedo y nos activamos para sobrevivir, lo cual es útil. El problema empieza cuando es emoción automática y fugaz pasa a convertirse en un sentimiento, consciente y duradero que nos paraliza, como el miedo a fracasar tras entusiasmarnos con algo. Ese temor se debe a que no estás viviendo en la vida, sino en tu mente”, declara.
LAS TRES PILAS
1. Aceptación.
“Aceptar no es dar por bueno lo que hay, ni conformarse, ni resignarse, ni que te guste lo que está pasando. Aceptar es dejar de gastar energía peleándote con la realidad, observar lo que sucede y decirte: ‘Esto es lo que hay. Y, desde aquí, decido libremente cómo actuar’. Lo que ocurre en la vida es lo que es; lo que hacemos con ello es lo que somos”, destaca Pascual.
2. Atención.
“Nuestra centrifugadora de pensamientos nos hace vivir constantemente en el pasado, con sus culpas, rencores y tristezas, y en el futuro, con la frustración por todo lo que nos falta y la anticipación de mil problemas imaginarios. La meditación, incluso informal es una poderosa herramienta para estar presente. Cuando la practicas, el entusiasmo surge aquí y ahora”, señala.
3. Acción.
“Tras la aceptación que te hace libre y la atención que te conecta con el instante, necesitas entregarte a la acción, que te acerca a los resultados. Los ingredientes comunes a toda historia de éxito son la pasión y la perseverancia para alcanzar metas a largo plazo, sin traicionar nunca tus valores. No somos lo que conseguimos o tenemos, sino cómo llegamos hasta ahí”, apunta.
LAS 10 PALANCAS
1. Encuentra un propósito.
“El día que descubres el propósito que te guía empiezas realmente a vivir. Pero ¿qué es exactamente el propósito? Un fin superior a nosotros mismos que da sentido a todo lo que hacemos en la vida, sirviéndonos de motor y de faro”, según Pascual.
2. Nutre tu cuerpo y mente.
“El entusiasmo se expresa a través del cuerpo y depende de su buena forma, pero también debemos evitar meter basura en nuestra mente. Es la única forma de generar energía limpia”, señala el conferenciante.
3. Utiliza el humor.
“No hace falta ser monologuista para reírse de uno mismo y crecer. El humor es una cosa muy seria. Gracias a la química del cerebro, reírse equivale a meditar, hacer deporte y hacer el amor al mismo tiempo. ¡Como para no entusiasmarse!”, argumenta.
4. Sigue tu propio camino.
Pascual señala que “cuando perseguimos lo que amamos, se abren mil puertas de prosperidad. No se trata de dar un giro de 180º a nuestra vida, sino de desafiar las creencias que nos cortan las alas. El entusiasmo surge cuando exploramos con libertad”.
5. Invita a personas entusiastas a comer.
“Todos los grandes han tenido mentores que les contagiaron la energía del éxito. Las personas exitosas no son las que más saben, sino las que están dispuestas a aprender, y a entusiasmarse”, destaca.
6. Aplaude con ganas.
“El éxito radica en aplaudir los pequeños avances y las grandes remontadas. El fracaso es desagradable y triste, pero no tiene que ser frustrante. Saber que estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano genera energía”, señala este especialista.
7. Sonríe porque sí.
Pascual considera que “sonreír es el primer acto de amor, y no depende de si tenemos o no un buen día. La sonrisa no es solo un síntoma de tu fuego interior; también actúa como un gatillo para generarlo”.
8. Mueve tus caderas.
“Tu cuerpo no es solo un trípode para tu cabeza. Puedes caminar, hacer ejercicio o, si te animas, bailar. La postura y el movimiento potencian habilidades cognitivas y son poderosos motores del entusiasmo”.
9. Observa el mundo con ojos de niño.
“El entusiasmo no está en lo que vemos, sino en cómo lo miramos. Los niños observan sin velos, con curiosidad y fascinación, abiertos a la escucha, aprendizaje y disfrute. Mirar con ojos de niño no es volver atrás, es volver a ver”, concluye.
10. Tonifica tu lenguaje.
Para Pascual, “las palabras que utilizamos no solo describen la realidad, sino que la crean. A veces tememos sonar cursis o excéntricos al expresarnos con emoción, pero toda comunicación genuina resulta carismática”.
EFE REPORTAJES | DANIEL GALILEA