La tuna roja: el dulce tesoro del desierto mexicano
Un viaje culinario e histórico a través de un fruto milenario arraigado en la identidad mexicana y los símbolos nacionales, que demuestra su versatilidad gastronómica y resiliencia climática mediante una exquisita receta de mermelada artesanal
Esta gastrónoma-filósofa del sabor les desea compartir vivencias, viajes, sabores y recetas ligadas a nuestra tradición de parrilla.
Hay ingredientes que nacieron para sorprender. A simple vista, la tuna roja parece una fruta sencilla, pero basta probarla para descubrir una pulpa dulce, jugosa y de un intenso color carmesí que ha alimentado a los habitantes de las zonas áridas desde hace miles de años. La tuna no solo representa la riqueza gastronómica de México, también es parte de nuestra identidad, de nuestra historia y hasta de nuestros símbolos nacionales.
TRASCENDENCIA HISTÓRICA DE LA TUNA ROJA
La tuna es el fruto del nopal (Opuntia ficus-indica), una planta perteneciente a la familia de las cactáceas. Aunque existen más de 200 especies de nopales en el continente americano, México es considerado el centro de origen y diversidad de este cultivo. Mucho antes de la llegada de los españoles, los pueblos mesoamericanos ya cultivaban y aprovechaban tanto el nopal como sus frutos.
Las evidencias arqueológicas indican que el consumo de tuna tiene más de 8,000 años de antigüedad. Para culturas como la mexica, la otomí, la chichimeca y la zapoteca, era un alimento indispensable durante las temporadas secas, ya que proporcionaba agua, energía y nutrientes cuando otros cultivos escaseaban.
Incluso la fundación de México-Tenochtitlan está ligada al nopal. Según la leyenda, los mexicas encontraron la señal prometida por su dios: un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente. Ese nopal, cargado de tunas, quedó inmortalizado siglos después en el Escudo Nacional.
Tras la llegada de los españoles en el siglo XVI, la tuna comenzó a viajar hacia Europa. Primero llegó a España y posteriormente se registró por Italia, el norte de África y Medio Oriente. Hoy es común encontrar plantaciones en países como Italia, Marruecos, Túnez, Sudáfrica, Chile y Australia, aunque México continúa siendo uno de los principales productores del mundo y el mayor referente por la calidad y diversidad de sus frutos.
COLORES, BENEFICIOS Y VERSATILIDAD EN LA COCINA
Existen tunas verdes, amarillas, anaranjadas, blancas, moradas y rojas. La tuna roja destaca por su elevado contenido de betalaínas, pigmentos naturales responsables de su intenso color, además de ser ricos en antioxidantes. También aporta vitamina C, fibra, potasio, calcio y magnesio, convirtiéndose en una fruta refrescante y nutritiva.
En la cocina mexicana su versatilidad es enorme. Se consume fresca y se emplea en la elaboración de:
* Aguas.
* Nieves.
* Paletas.
* Helados.
* Licores.
* Vinos artesanales.
* Moles.
* Salsas.
* Panes.
* Postres.
* Ates.
* Jarabes.
* Mermeladas.
Su sabor dulce con ligeras notas florales combina perfectamente con quesos maduros, carnes de cerdo, pato, pollo e incluso pescados como el atún.
Otro gran beneficio es que el cultivo del nopal requiere poca agua y soporta temperaturas extremas, por lo que representa una excelente alternativa para enfrentar los retos del cambio climático. Cada tuna que disfrutamos también cuenta la historia de una planta resiliente que ha aprendido a prosperar donde pocas especies pueden hacerlo.
La próxima vez que encuentres una tuna roja en el mercado, recuerda que estás sosteniendo uno de los frutos más antiguos de América, símbolo de resistencia, tradición y orgullo mexicano. A veces, los mayores tesoros nacen entre espinas.
RECETA DE HOY: MERMELADA DE TUNA ROJA
Ingredientes para 6 porciones:
* 1 kg de tuna roja pelada
* 250 g de azúcar
* 1 cucharada de jugo de limón
* ½ taza de agua
* 1 cucharadita de ralladura de limón (opcional)
* 1 pizca de sal
Preparación:
1. Pela las tunas con cuidado y retira la cáscara.
2. Licúa ligeramente la pulpa y pásala por un colador para eliminar la mayor cantidad posible de semillas.
3. Coloca la pulpa en una olla junto con el azúcar, el agua, el jugo de limón, la ralladura y la pizca de sal.
4. Cocina a fuego medio durante 35 a 45 minutos, moviendo constantemente para evitar que se pegue.
5. Cuando la mezcla espese y al pasar una cuchara deje ver el fondo de la olla durante unos segundos, la mermelada estará lista.
6. Deja enfriar y conserva en frascos de vidrio previamente esterilizados.
¿CÓMO DISFRUTARLA?
La mermelada de tuna roja es perfecta para acompañar pan artesanal, hot cakes, waffles, tablas de quesos, yogurt natural o como glaseado para costillas y lomo de cerdo a la parrilla. También puede utilizarse como relleno para empanadas o para dar un toque mexicano a un cheesecake.
Porque conocer el origen de nuestros ingredientes es también una forma de preservar nuestra cultura. Gracias por leer el sabor. Y tú... ¿Con todo, Güerito?