Metodologías de enseñanza: ¿cuál es la mejor para tu hijo?
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Encontrar el método educativo ideal para las necesidades del estudiante, el entorno y las tecnologías disponibles facilitará el proceso de enseñanza-aprendizaje.
La educación no es la misma hoy que hace 20 años, debido no solo a los cambios en el mercado laboral y los avances tecnológicos, sino también a nuevas investigaciones pedagógicas y enfoques de aprendizaje. Ya no bastan las lecciones tradicionales centradas en la exposición del profesor y la memorización de conceptos. Ahora, el alumno se encuentra en el centro del proceso.
Así, se han propuesto diversas metodologías de enseñanzas (es decir, el conjunto de estrategias, técnicas y enfoques que utilizan los maestros en el proceso de enseñanza-aprendizaje) que abordan e innovan aspectos como la motivación, la interacción y la evaluación.
Sin embargo, los expertos coinciden en que no existe una metodología universalmente aceptada, cada una tiene sus ventajas y limitaciones. Por lo tanto, padres y docentes deberán elegir la que se adapte a la situación específica, el entorno y las necesidades de los alumnos.
Para ello, es fundamental definir: ¿cuáles son los objetivos?, ¿cómo son los estudiantes?, ¿con qué tecnologías se cuenta?, y ¿cómo se evaluará? Una vez tengas esta información, es momento de revisar las propuestas de cada modelo:
1. Educación del IB
El Bachillerato Internacional (IB) tiene como objetivo formar a personas con educación integral, curiosas, bien informadas y compasivas; además de desarrollar una mentalidad internacional que exalte los beneficios de la diversidad cultural y una educación para la paz. Asimismo, brindan oportunidades de indagación en torno a cuestiones, ideas o problemáticas a nivel local y global, para que los proyectos tengan un impacto positivo en la comunidad.
2. Educación STEM
Integra materias científico-técnicas en un marco interdisciplinar: ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Los alumnos desarrollan el pensamiento crítico, la creatividad, la innovación y el trabajo en equipo, de tal manera que implementen las herramientas y los conocimientos adquiridos en clase a lo largo de sus vidas y en situaciones cotidianas. Se fomenta un perfil flexible, resolutivo y motivado.
3. Modelo Pedagógico Constructivista
Sostiene que el conocimiento se construye a través de experiencias y reflexiones personales; por lo tanto, coloca al estudiante en el centro del proceso educativo y busca que aprenda a través del descubrimiento y la interacción activa con el entorno. Fomenta especialmente el pensamiento crítico, la resolución de problemas y las competencias prácticas que se pueden aplicar en la vida cotidiana.
4. Método Waldorf
Su primera escuela se fundó en 1919 en Stuttgart, Alemania. Se enfoca en desarrollar a cada niño y niña en un ambiente totalmente libre, con base en dinámicas y trabajo cooperativo. De esta manera, el alumno es sujeto activo de su propio aprendizaje. No se utilizan exámenes para evaluar y se busca que las familias también se integren al proceso.
5. Método Montessori
Creado por la pedagoga María Montessori, considera que el niño debe aprender en un ambiente preparado, ordenado, estético, simple y real, donde pueda encontrar la razón de ser de cada elemento. Los maestros trabajan como guía para formar la confianza, la disciplina y el pensamiento, con énfasis en el desarrollo físico y social, la independencia y la libertad.
6. Aula invertida
Este modelo invierte la dinámica tradicional: los alumnos estudian las materias en casa y la clase se destina a profundizar temas, resolver dudas y trabajar en proyectos. Esto permite atender las necesidades individuales y abordar problemáticas reales a las que aplicar los conocimientos adquiridos.
7. Gamificación
Incorpora elementos de los juegos -como puntos, niveles y recompensas- al aula. Esto fomenta la sana competencia, la colaboración y el compromiso con las tareas, al mismo tiempo que crea un ambiente divertido y atractivo. Estudios han demostrado que mejora el rendimiento académico, la motivación y la retención de conocimientos.
Fuentes: International Baccalaureate, International Science Teaching Foundation, Universidad Internacional de Valencia, La Vanguardia y Santander Open Academy.