¿Por qué siempre estoy cansado o cansada?
Dormir más no siempre es la respuesta. La falta de energía puede tener distintos orígenes y reconocer las señales que la acompañan ayuda a entender qué necesita el cuerpo
Hay días en los que el cansancio tiene una explicación sencilla como que dormimos poco, tuvimos una jornada intensa o acumulamos estrés. Pero cuando levantarse cuesta, la energía se agota demasiado pronto o descansar parece no ser suficiente, vale la pena mirar más allá.
La fatiga no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede tener múltiples causas. Y tampoco es exactamente lo mismo que tener sueño. Mientras la somnolencia genera necesidad de dormir, la fatiga suele sentirse como falta de energía o motivación.
NO SOLO CUENTA CUÁNTO DUERMES
Dormir pocas horas puede explicar el agotamiento, pero también importa cómo dormimos. El insomnio y trastornos como la apnea obstructiva del sueño pueden impedir un descanso reparador. Roncar intensamente, despertarse varias veces o hacer sonidos de jadeo o ahogo durante la noche son señales que conviene consultar.
REVISA TUS HÁBITOS
La alimentación, la hidratación, el estrés y el movimiento también forman parte de la ecuación. Tanto hacer muy poco ejercicio como excederse puede relacionarse con fatiga. Incluso demasiada cafeína puede jugar en contra si termina afectando la calidad del sueño. Mantener actividad física regular, una alimentación equilibrada y buenos hábitos de descanso puede ayudar a recuperar energía.
CUANDO EL CUERPO PIDE QUE MIRES MÁS ALLÁ
A veces el cansancio persistente acompaña condiciones que necesitan atención. Entre ellas están la anemia o deficiencia de hierro, alteraciones de la tiroides, diabetes, infecciones y enfermedades del corazón, hígado o riñón. Algunos medicamentos, incluidos ciertos antihistamínicos, sedantes y antidepresivos, también pueden provocar fatiga.
Las pistas adicionales importan. Por ejemplo, cansancio acompañado de palpitaciones, falta de aire o palidez puede relacionarse con anemia; mucha sed, aumento de la orina y pérdida de peso pueden aparecer en diabetes. Estos síntomas no sirven para autodiagnosticarse, pero sí para saber cuándo conviene buscar una valoración profesional.
Con información de: Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NIH) y National Health Service (NHS).