¿Por qué te enfermas después de las vacaciones?... estas son las causas más comunes
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¿Te enfermas al regresar de vacaciones? Conoce las causas más comunes detrás del llamado síndrome posvacacional, cómo influye el estrés, los cambios de rutina y por qué aparecen resfriados o malestares al volver a casa
Las vacaciones suelen asociarse con descanso, viajes y momentos de relajación. Sin embargo, para muchas personas el regreso a la rutina viene acompañado de un inesperado malestar físico. Dolor de garganta, resfriados, molestias estomacales o un cansancio persistente son algunos de los síntomas que aparecen justo después de volver al trabajo o a la escuela.
Este fenómeno es más frecuente de lo que parece y tiene una explicación. Diversos especialistas señalan que el organismo experimenta cambios importantes durante los periodos vacacionales y, al retomar las actividades habituales, el cuerpo enfrenta nuevamente situaciones de estrés que pueden favorecer la aparición de enfermedades.
Aunque no existe una enfermedad conocida oficialmente como el “mal de las vacaciones”, sí hay diversos factores físicos y emocionales que ayudan a entender por qué algunas personas se sienten peor precisamente cuando termina el descanso.
EL ESTRÉS PUEDE DEBILITAR LAS DEFENSAS
Durante las vacaciones, el cuerpo suele disminuir sus niveles de estrés y entra en un estado de mayor relajación. Sin embargo, al regresar a las obligaciones diarias, el organismo vuelve a producir hormonas como el cortisol, relacionadas con la respuesta al estrés.
Este cambio puede afectar temporalmente la respuesta del sistema inmunológico, haciendo que virus o bacterias con los que la persona tuvo contacto días antes comiencen a manifestarse mediante síntomas como gripe, fiebre o dolor de garganta.
Además, el llamado síndrome posvacacional también puede provocar alteraciones emocionales, irritabilidad, dificultad para concentrarse y sensación de agotamiento durante los primeros días de regreso.
LOS CAMBIOS DE RUTINA TAMBIÉN INFLUYEN
Durante un viaje es común modificar los horarios de sueño, la alimentación y la actividad física. Dormir menos horas, consumir alimentos diferentes o realizar largos desplazamientos puede generar un desgaste que no siempre se percibe de inmediato.
A ello se suma la exposición a nuevos climas, cambios bruscos de temperatura, transporte público, aeropuertos o lugares con alta concentración de personas, donde aumenta el contacto con virus respiratorios y otros microorganismos.
Las molestias digestivas también son frecuentes después de las vacaciones. Comer en exceso, probar alimentos distintos o consumir agua con características diferentes a las habituales puede ocasionar malestares gastrointestinales que aparecen incluso varios días después del viaje.
CUÁLES SON LOS MALESTARES MÁS FRECUENTES
Los especialistas coinciden en que la mayoría de los síntomas posteriores a las vacaciones suelen ser temporales y desaparecen conforme el organismo recupera su ritmo habitual.
Entre los padecimientos más comunes se encuentran:
· Resfriado común.
· Dolor de garganta.
· Fatiga o cansancio prolongado.
· Problemas estomacales o digestivos.
· Dolor de cabeza.
· Congestión nasal.
· Alteraciones del sueño.
En algunos casos también puede presentarse una sensación de desmotivación relacionada con el regreso a las responsabilidades cotidianas, un fenómeno conocido como síndrome posvacacional, que suele desaparecer conforme la persona retoma su rutina.
Aunque muchas personas atribuyen estos síntomas únicamente al cambio de clima o al regreso al trabajo, la realidad es que se trata de una combinación de factores físicos, emocionales y ambientales que afectan al organismo tras varios días de descanso.
DATOS CURIOSOS
· El síndrome posvacacional no está considerado una enfermedad, sino un conjunto de síntomas físicos y emocionales relacionados con el regreso a la rutina.
· Algunos virus respiratorios pueden permanecer en periodo de incubación entre dos y cinco días, por lo que los síntomas suelen aparecer después de finalizar un viaje.
· Dormir menos durante las vacaciones puede afectar temporalmente la respuesta del sistema inmunológico.
· Viajar en avión incrementa la exposición a virus debido a la convivencia con un gran número de personas en espacios cerrados.
· El estrés influye directamente en la producción de cortisol, una hormona que puede modificar la capacidad del organismo para responder frente a algunas infecciones.