Especial
Estos alimentos contribuyen a mejorar la respuesta del cuerpo ante diversas dolencias actuando sobre el sistema inmunológico y haciéndolo más eficiente.

Estos alimentos contribuyen a mejorar la respuesta del cuerpo ante diversas dolencias actuando sobre el sistema inmunológico y haciéndolo más eficiente.

1. Ajo. Es saludable por distintas razones. Antiguamente se usaba para combatir las infecciones, porque es un eficaz anti-bacteriano y anti-viral y anti-fúngico. 

2. Unas 46 almendras crudas con piel proveen casi el total de la dosis diaria recomendada de vitamina E.

3. Arándanos. Tiene un compuesto flavonoide denominado atocianina, que le da su color oscuro, con propiedades antioxidantes y protectoras.

4. Aves de corral. Combate los síntomas del resfriado y también es preventivo para los futuros. Tanto el pollo como el pavo tienen mucha vitamina B-6. Unos 100 gramos de carne aportan entre el 40 y el 50% de la dosis diaria conveniente.

5. Boniatos. Contiene abundante beta caroteno, que a su vez aporta vitamina A, buena para la piel y que previene los daños provocados por los rayos ultravioleta. 

6. Brócoli. Aporta numerosos minerales y vitaminas, entre las que destacan la A, C y E, además de antioxidantes y fibra.

7. Champiñones. El selenio, junto con las vitaminas B riboflavina y niacina, es uno de sus componentes básicos para aumentar las defensas.

8. Chocolate negro. Su secreto es la teobromina, que protege a los glóbulos blancos de los radicales libres. 

9. Cítricos. Limones, naranjas, pomelos o mandarinas estimulan, gracias a la vitamina C, la producción de glóbulos blancos, claves para combatir infecciones

10. Crustáceos. No es el alimento en que se piensa de entrada para reforzar el sistema inmunológico, pero muchos aportan una considerable cantidad de zinc. 

11. Cúrcuma. Es uno de los ingredientes básicos de muchos currys. Pero esta especia de color amarillo intenso y un tanto amarga se ha utilizado en muchas culturas como antiinflamatorio para los tratamientos de la artritis ósea y reumatoide.

12. Espinacas. Aunque tiene vitamina C, no es su principal propiedad. Se recomienda especialmente por sus antioxidantes y beta carotenos, que incrementan la capacidad del sistema inmune para combatir infecciones.

13. Germen de trigo. Es la parte más interna del grano de ese cereal y sus principales valores son el zinc y las vitaminas E y, especialmente, la B6.

14. Granada. El extracto de esta fruta otoñal se ha mostrado eficaz para detener el crecimiento de bacterias como la E-coli, la salmonela, listeria entre otras, en ensayos de laboratorio. 

15. Jenjibre. Es uno de los nutrientes a los que los orientales recurren cuando están enfermos. Combate inflamaciones, como las de garganta, y también es un paliativo contra las náuseas. 

16. Kefir. Las bacterias que desarrolla este fermentado de la leche son muy saludables, especialmente para el sistema inmunológico.

17. Kiwi. Además de otros nutrientes necesarios para el organismo, contiene folato, potasio, vitamina K y C.

18. Ostras. Una dosis de unos 100 gramos de éster molusco provee el 190% del selenio diario que se recomienda, el 45% de hierro y el 20% de vitamina C, además de 16 grs de proteína de alta calidad.

19. Papaya. Una sola pieza de esta fruta puede proporcionar el 224% de la cantidad de vitamina C que deberíamos ingerir a diario.

20. Pescado graso. Salmón, atún, caballa y otros pescados de ese tipo son ricos en los ácidos grasos Omega-3, que pueden ayudar a combatir la artritis reumatoide.

21. Pimiento rojo. Es una de las hortalizas más ricas en vitamina C. Dobla, por ejemplo, la de los cítricos.

22. Pipas de girasol. El fósforo y magnesio son sólo dos de sus componentes, además de vitamina B-6 y E, de un elevado poder antioxidante y esencial para mantener el sistema inmunológico.

23. Sandía. El potasio, la vitamina A y la C son sus credenciales como potenciador de la función inmune.

24. Sopa de miso. Este plato nacional japonés, elaborado a partir de la pasta elaborada con judías de soja fermentadas, es rico en probióticos, beneficiosos para la salud intestinal y estimulantes del sistema inmunológico.

25. Té verde. Su contenido en flavonoides, un tipo de antioxidante, es importante, pero lo que lo convierte en realmente beneficioso es el epigallocatechin gallate (EGCG), un antioxidante aún más potente que mejora la función inmunológica.

(Tomado de La Vanguardia)