El aeropuerto de Menorca (Islas Baleares, España) es el primero en Europa en que opera un sistema de reconocimiento facial que permite a los pasajeros embarcar sin mostrar ningún documento.

Un pasajero llega al aeropuerto, pasa el control de seguridad, accede a las puertas de embarque y se sube a su avión, utilizando exclusivamente su rostro para identificarse, sin necesidad de mostrar su tarjeta de embarque ni otra documentación.

Esto es posible en el Aeropuerto de Menorca (Islas Baleares, España) donde funciona un nuevo sistema que identifica al viajero al leer sus rasgos faciales, los coteja con las imágenes de su cara y sus datos de identidad previamente registrados.

Esta tecnología de identificación biométrica para embarque aéreo es de uso voluntario y ha sido puesta en marcha mediante un proyecto piloto conjunto de la aerolínea Air Europa, el operador aeroportuario Aena, y las empresas tecnológicas Everis y Dormakaba.

Este sistema hace más sencillo y cómodo el tránsito para los pasajeros por el aeropuerto hasta subir a un avión” explica a Efe José Carlos Lacaci, director de Transformación de grupo turístico Globalia, cuya división aérea es Air Europa.  

Pasajeros ante el control facial en el aeropuerto de Menorca. Foto: EFE/Globalia
  • LAS FACCIONES COMO DOCUMENTO DE IDENTIDAD

 

Explica que esta tecnología de reconocimiento biométrico facial está instalada en cada punto de control del aeropuerto y el pasajero de su compañía podrá pasar por estos filtros de seguridad, “hasta el avión, sin utilizar tarjeta de embarque ni documento de identidad alguno”.

En estos puntos, mediante una cámara, se reconoce la singularidad de cada rostro y se contrasta con la identidad  previamente registrada y autorizada para volar.  El proceso tarda pocos segundos”, señala Lacaci.

Para acceder a este servicio, disponible desde finales de marzo de esa compañía con origen en Menorca, solo se necesita un proceso previo de enrolamiento (registro), consistente en vincular la cara del pasajero con su documento de identidad (Pasaporte o Documento Nacional de Identidad).

El sistema, en pruebas en Menorca, ahorra más del 50% de tiempo en los embarques. Foto: EFE/Globalia

Este registro previo se efectúa cuando el usuario llega al aeropuerto, en los mostradores de facturación, con asistencia del personal de la aerolínea, o a través de un kiosco de registro diseñado para este proyecto, de forma desatendida o asistida. 

El cliente decidirá si la validez de este proceso es sólo para un viaje o mientras dure este proyecto piloto, inicialmente previsto los próximos seis meses”, informa Lacaci a Efe, añadiendo que “los datos biométricos almacenados sólo servirán con este fin”. 

Un empleado de la compañía aérea que está poniendo a prueba el sistema, listo para que los pasajeros que facturen se apunten voluntariamente al sistema de reconocimiento facial. Foto: EFE/Globalia
  • ALTA TECNOLOGÍA

 

Un aspecto clave en el sistema es la alta confiabilidad del  proceso de enrolamiento, que incluye tecnologías como la verificación de documentos mediante la aplicación de tres luces (visible, infrarroja y ultravioleta), informan desde Everis y Dormakaba. 

También destacan que este sistema reconocimiento facial cuenta con “detección de prueba de vida”, lo que impide que una persona utilice fotografías, vídeos o máscaras para enrolarse.

Dos máquinas con el dispositivo de reconocimiento facial del aeropuerto español de Menorca. Foto: EFE/Globalia

Tras el registro del usuario, la información se envía al gestor de identidades biométricas de Aena por un canal cifrado. Cuando el viajero se acerca a un filtro de seguridad se toman varias imágenes que se contrastan con el gestor de identidades

Conforme se produce la identificación, las puertas se abren, supervisando el paso del pasajero desde el primer punto de control hasta la entrada al avión, informan Everis y Dormakaba.

Una pasajera se dispone a poner el rostro en el sistema de reconocimiento facial del aeropuerto. Foto: EFE/Globalia

El proceso de verificación en cada punto de control tarda 1-2 segundos, evitando  documentos, tiempo de espera y estrés para los pasajeros”, señala Lacaci, quien calcula que los tiempos embarque se reducirán en un 55%.

Recalca que “las puertas no se abren si no existe el umbral mínimo de certeza de que la persona es la autorizada para viajar”.

Un piloto se somete al sistema de reconocimiento por cara en Menorca. Foto: EFE/Globalia

Según este ejecutivo, este proyecto tiene las particularidades de que la hacen conjuntamente una aerolínea y el gestor aeroportuario, garantizando una experiencia completa desde la llegada al aeropuerto hasta el avión, y que la huella biométrica de cada viajero puede ser usada en sucesivos viajes.

En Singapur o en los aeropuertos estadounidenses de Miami, Atlanta y Los Ángeles se han lanzado pruebas similares a la de Menorca, que es la primera de esta índole en Europa”, concluye.

Alberto Taha, jefe de la división de Innovación de Aena (izqda.) y José Carlos Lacaci, director de Transformación de Globalia, en la presentación del embarque de reconocimiento facial en el aeropuerto de Menorca. Foto: EFE
  • DESTACADOS:

 

* Desde hace unas semanas los pasajeros de una compañía con origen en Menorca pueden atravesar los controles de seguridad del aeropuerto de la localidad y  hasta subir a su avión, pasando ante un sistema lector que los identifica por sus rasgos faciales, sin tarjeta de embarque ni documentación

* “Una cámara reconoce el rostro del viajero y lo contrasta con una imagen previamente registrada junto con sus datos de identidad abriendo las puertas al identificarlo positivamente”,explica José Carlos Lacaci, director de Transformación de Globalia.

Máquina de reconocimiento facial del aeropuerto de Menorca. Foto: EFE/Everis/ Dormakaba

* Este proyecto piloto tiene las particularidades de que lo impulsan conjuntamente una aerolínea y el gestor aeroportuario, garantizando una experiencia completa, desde la llegada al aeropuerto hasta el avión, y que la huella biométrica del viajero puede usarse en sucesivos viajes.

  • Por Ricardo Segura EFE/Reportajes
Pasajeros de la compañía que lo está experimentando listos para factura. Foto: EFE/Globalia