Enrique Peña Nieto, Presidente de México / Foto: Archivo
“La Estafa Maestra”, operaciones ‘extrañas’ en CFE y Pemex y deficiencias en la obra pública son sólo algunas de estas áreas

En su comparecencia de este martes, el Auditor Superior de la Federación advirtió de seis áreas, especies de “hoyos negros”, que propician una recurrencia de observaciones en la Cuenta Pública; entre ellas destacan el método de “La Estafa Maestra”, con la que dependencias federales usaron a universidades para contratar empresas “fantasma”, así como operaciones extrañas de Pemex y CFE.  

“La ASF incluyó en el Informe General Ejecutivo la descripción de seis áreas que se estimaron relevantes dentro de la operación del sector gubernamental mexicano y que, desde la perspectiva de los equipos auditores, constituyen temas que presentan factores de distinta índole, que propician recurrencia de observaciones de auditoría y que tienen efectos económicos y sociales significativos”, explicó Pérez Saavedra.

Estas seis áreas son:

1) El uso de “La Estafa Maestra” al utilizar universidades para contrataciones 

En ese punto la ASF señaló que este tipo de contrataciones “pone en riesgo la adecuada utilización de los recursos públicos”. 

“Se presenta un ambiente de excesiva discrecionalidad que propicia condiciones para la comisión de irregularidades ya que no se cuenta con los controles mínimos contemplados en los procesos de licitaciones públicas”, señala el reporte.

2) Deficiencias en la obra pública 

En este punto encontró cuatro causas que propician deficiencias en proyectos de infraestructura: (1) problemáticas en la planeación y programación de los trabajos, (2) debilidades de carácter técnico, (3) insuficiencias económicas y (4) fallas de ejecución. 

En este rubro, subrayó, que la implementación de los proyectos de Asociación Público-Privada enfrentan retos en procesos de transparencia y rendición de cuentas, por lo que debe modificarse la ley para que tengan mayor lupa pública. 

3) Operaciones ‘extrañas’ en CFE y Pemex

El órgano fiscalizador encontró un tercer riesgo en las empresas productivas que, como toda compañía busca utilidades, pero que ha realizado operaciones que en vez de beneficiarlas, las perjudica. 

“Se apuntan cuestionamientos sobre la idoneidad del proceso de toma de decisiones tendientes al logro del objetivo anotado, ya que en un conjunto de operaciones trascendentes se ha constatado que ha habido, desafortunadamente, resultados negativos”, reza el informe.

Entre estas decisiones erróneas están: la adquisición de complejos industriales no vinculados directamente con los objetos sociales, además de tener costos de reparación que serán irrecuperables. Ehemplo de ello, es la planta de fertilizantes que Pemex le compró a la empresa coahuilense Altos Hornos de México. 

Otra de las decisiones erróneas, según ASF, es la enajenación de activos para superar problemas temporales de liquidez, los cuales posteriormente deben pagar para volverlos a utilizar, como por ejemplo gasoductos.  

Un rubro más que identifica en esta condición es la adquisición de insumos a largo plazo que luego se ubican a precios menores en el mercado, como por ejemplo el etano y coque.

También la adquisición de energía limpia a precios muy superiores a los costos de generación propios, los cuales difcilmente ayudan a sus objetivos sociales. 

Además, existen adjudicaciones para mantenimiento de plantas industriales que, justificadas en supuestas emergencias, autorizan precios unitarios fuera de mercado, como es el caso de la Refinería en Tula, Hgo.

4) Vulnerabilidad de finanzas en los Estados

Las “camisas de fuerza” que se han establecido para las finanzas estatales podrían generar “que los estados incurran en desviaciones de los recursos federales” que se les entrega.

Las posibilidades de gestión financiera en entidades federativas debieran analizarse, para evitar que en el futuro se llegue a caer en situaciones de insolvencia o suspensión de pagos.

5) Deficientes padrones de beneficiarios

Otra de las áreas son los padrones gubernamentales que tras 16 años de revisiones mantienen deficiencias como es la falta de estructuración e integración .

“La dispersión de información imposibilita detectar errores, duplicidades o abusos en la canalización de recursos. Los diagnósticos son insuficientes para evaluar la eficacia de los programas y políticas de otorgamiento de subsidios, ya que no se focalizan adecuadamente a las poblaciones objetivo por lo que persisten inequidades entre los beneficiarios”, apuntó la ASF.

6) Opacidad y rechazo a la tecnología de información

Una sexta área, que viene incluida en los Informes Generales, se circunscribe a tres condiciones: carencia de cultura administrativa basada en la gestión de riesgos y cumplimiento de objetivos; opacidad en fideicomisos, fondos y contratos análogos, y débil incorporación de tecnologías de información en el ejercicio gubernamental.