Se quedaron con el 72% de curules en juego. Triunfa en capitales y ciudades consideradas clave. ALEJANDRO RODRÍGUEZ
Los gobernadores de 10 entidades que reclaman más recursos a la Federación contarán con más legisladores de sus partidos para exigir un nuevo pacto fiscal en la siguiente Cámara de Diputados

La “Alianza Federalista”, integrada por los gobernadores de 10 entidades que decidieron separarse de la Conago el año pasado en reclamo al Gobierno de la 4T de un nuevo pacto fiscal que les otorgue mayores recursos, es uno de los actores políticos que puede considerarse “ganador” en los comicios del pasado 6 de junio.

A tal conclusión puede llegarse a partir de comparar el número de cargos públicos en juego que obtuvo en esta elección la alianza del Presidente (Morena-PT-PVEM) y el que obtuvieron los partidos de los mandatarios estatales de la Alianza.

En las 10 entidades que la integran (Chihuahua, Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Aguascalientes y Colima) estaban en juego 93 distritos electorales federales (el 31 por ciento del total), además de cuatro gubernaturas (Chihuahua, Nuevo León, Michoacán y Colima).

Del total de distritos electorales en disputa, y con los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares del INE, la alianza del Presidente habría logrado ganar solamente 26 (el 28 por ciento del total), pero además este número es inferior a los 38 que logró en 2018, lo cual implica un fortalecimiento de la presencia de los gobernadores en el Congreso de la Unión que pasarán de 55 a 67 representantes.

Por lo que hace a las gubernaturas, aunque ambos polos quedan empatados, pues ganan dos cada uno, el peso económico específico de Nuevo León (MC) y Chihuahua (PAN-PRD) es superior al de Michoacán y Colima (ambos de Morena y aliados).

La lectura de estos resultados demuestra que, aún cuando la Alianza sufrirá una disminución de sus miembros en los próximos meses, tendrá a más diputados federales de sus partidos encargados, precisamente, de aprobar o rechazar el presupuesto en disputa, y de impulsar o no la idea de los gobernantes de sus estados de renovar el pacto fiscal federal.

TAMBIÉN DOMINAN CAPITALES Y CIUDADES CLAVE

En lo que hace a las elecciones municipales —celebradas en nueve de las 10 entidades— la Alianza Federalista se quedó con ocho de las capitales en disputa, ya que el partido de Andrés Manuel López Obrador solamente obtuvo el triunfo en Ciudad Victoria, Tamaulipas.

Además, de las ciudades con relevancia económica de las entidades federalistas, en donde se renovó el gobierno municipal, los opositores al Presidente obtuvieron el triunfo en la mayor parte, destacando demarcaciones como León, Torreón, Irapuato, San Pedro Garza García, Zapopan, Tlaquepaque o Tampico, aunque Morena se adjudicó plazas importantes como Juárez o los puertos de Lázaro Cárdenas y Manzanillo.

Morena tuvo su mejor cosecha en el estado de Tamaulipas, donde, además de la capital, se hizo con el triunfo en Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros.

“ESTADOS RICOS VOTARON EN CONTRA DE MORENA”

Para Antonio Serrano, director del Instituto de Estudios Empresariales Coahuila Sureste (IEECS) y columnista de VANGUARDIA, desde la perspectiva económica la votación se polarizó entre estados “ricos y pobres”, y esa división, de continuar la confrontación entre los gobiernos Federal y locales por el reparto de recursos, se acrecentará en el futuro.

“Los estados ricos e industrializados votaron en contra de Morena, mientras

que los estados pobres a favor de ellos. Adicionalmente los estados que tengan municipios contrarios al Gobierno Federal tendrán problemas económicos, porque una forma de quitarles preponderancia política será dejarlos sin recursos”, consideró. *Con información de Rebeca Ramírez