Foto: Tomada de Internet
El padre del menor de 11 años que mató a una profesora y después se quitó la vida en la primaria de Torreón, enfrentó los cargos de conspiración y posesión de metanfetamina

Luego de que se dieron a conocer las identidades de los padres del niño responsable del tiroteo en el Colegio Cervantes de Torreón, trascendió que su papá, José Ángel Ramos , apodado “El Pollo Ramos”, estuvo preso en Estados Unidos. Ahora, salió a la luz cómo ocurrió su detención.

Y es que José Ángel Ramos Jiménez fue liberado apenas el 28 de octubre de 2019 después de estar tres años en prisión por actividades ligadas al narcotráfico.

José Ángel fue detenido tras un operativo de la DEA, liderado por el agente Colby J. Cason, quien intervino el teléfono del hombre, quien entonces residía en Estados Unidos. Así, Cason se enteró de que Ramos Jiménez recibiría un paquete de 31 kilogramos de metanfetaminas en Oklahoma, lo cual equivalía a casi 3 millones de dólares.

A principios de junio se realizaría dicha entrega, por lo que agentes de la DEA siguieron los pasos del "Pollo Ramos".

Al mediodía, José Ángel se reunió con Alejandro Favela Santamaría en un restaurante. Luego salieron en una camioneta blanca con placas de Durango hacía una parada de tráileres.

Ahí, les entregaron la droga que escondieron en el vehículo en compartimientos secretos.

Posteriormente, se trasladaron a un hotel, donde apenas llegaron al estacionamiento fueron detenidos por agentes de la DEA.   

Los uniformados encontraron la droga. Luego, con un agente encubierto, acompañaron al "Pollo Ramos" a completar la entrega a un domicilio donde una mujer identificada como Guadalupe Ortiz Rodríguez, quien a cambio de la droga le dio 70 mil dólares.

Por ello, José Ángel, papá del niño de 11 años que mató a una profesora y después se quitó la vida en la primaria de Torreón, enfrentó los cargos de conspiración y posesión de metanfetamina con intenciones de distribución. No obstante, dejó la cárcel apenas seis meses antes del ataque de su hijo.

Actualmente, sus cuentas bancarias fueron congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

De la abuela del menor y del propio padre, se desconoce su paradero. Mientras que su abuelo, propietario de las armas con las que el niño de 11 años realizó el tiroteo, fue detenido acusado de omisión por el homicidio que el tirador perpetró en el colegio Cervantes.

Con información de La Silla Rota y Radio Fórmula