Refugio. La Casa del Migrante ha recibido a un número inusual de mujeres. / Archivo
Viajan en grupos de hasta 40 personas, para mayor seguridad

Semanas atrás, una mujer con ocho meses de embarazo llegó en una de las caravanas migrante a la ciudad, y a pesar de las advertencias del personal de la Casa del Migrante y de doctores especialistas, decidió seguir su camino para dar a luz en EUA; se desconoce su paradero.

En los últimos días, uno de los dormitorios en la casa del migrante que es exclusivo para mujeres, se encuentra con mayor afluencia que años anteriores.

Las féminas, quienes buscan la oportunidad de una vida mejor, algunas veces viajan con sus hijos; el camino sigue estando lleno de amenazas.

“Con todo el problema que hay en Centroamérica, las mujeres deciden viajar en grupos pues es más seguro. Están llegando más personas, están viajando en grupos grandes; vienen grupos desde 40 personas. Algunas viajan con sus esposos y otras en grupos de 5 a 7 mujeres. 

“Recientemente tuvimos una mujer embarazada de 8 meses. Nosotros le decíamos que no se fuera, pero justamente por eso viajaba, porque quería que su hijo naciera allá; le faltaban 10 días para dar a luz”, recuerda.  

“Nosotros hablamos, pues pensó que era la única manera de darle una mejor vida a su hijo”, dijo personal de la Casa del Migrante, quien está en contacto a diario. 

Por su parte, Alberto Xicoténcatl, activista de la asociación, añadió que el aumento de la presencia de mujeres es de aproximadamente un 20 por ciento a comparación de la cantidad que había en meses anteriores.

“Ahora hay un ligero incremento, en lugar de ser un 10 por ciento, pero no es algo que signifique una sobrepoblación. Lo motivos prácticamente son los mismos”, dice.

“Lo que sí se conoce es que muchas familias se quedan sin sostén, sin el apoyo económico de los varones”, afirma.