De T-MEC a ‘T-MEC zombie’: este sería el riesgo geopolítico para México en 2026

México
/ 7 enero 2026

Las acciones que la administración Trump ha realizado para concretar un clima de incertidumbre comercial seguirán manteniéndose según la firma consultora Eurasia Group

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tendrá como destino un limbo “zombie” en 2026 debido a la falta de voluntad política para resolver las negociaciones que implica este tratado comercial, ya que a la administración Trump le conviene la incertidumbre comercial provocada por la falta de acuerdos y así mantener un ambiente de presión política sobre México y Canadá, señaló el documento Top Risks 2026 de Eurasia Group, aludiendo con el término “zombie” a esta incertidumbre generalizada.

A pesar de que en 2026 se planea una revisión obligatoria del T-MEC (con la posibilidad de prorrogar los acuerdos a 16 años), la presión de la administración de Trump no ha desistido, logrando que México impusiera aranceles a productos de origen chino (y de otros países sin tratado comercial), y a Canadá que bajara sus aranceles contra Estados Unidos (EU), mencionó la firma estadounidense.

Todo esto ha beneficiado a la administración Trump sin un T-MEC acordado: “¿Para qué comprometerse con un acuerdo cuando el enfoque actual sigue dando resultados para el presidente estadounidense? Ni Canadá ni México pueden permitirse el lujo de abandonar la mesa”, remata Eurasia Group, enfatizando que el 80 y 75 por ciento de las exportaciones de México y Canadá (respectivamente) tienen como destino a EU.

Esta desigualdad comercial y política le ha permitido a Trump tener “casi todas las cartas en su mano y lo sabe”, y, obedeciendo la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, será posible el escenario de la relocalización de la industria automotriz estadounidense, así como las industrias del acero y el aluminio. Como resultado se tendrá un tratado que no está ni vivo ni muerto: un “T-MEC zombie”.

Sin embargo, Eurasia Group mencionó que la interdependencia económica que se ha forjado en los últimos 30 años entre estas tres naciones (desde 1994 con el TLCAN), ha provocado que México y Canadá sean los países con mayores exenciones arancelarias con respecto a EU, precisamente por sectores clave como el energético (Estados Unidos importa 60 por ciento de crudo de Canadá y 10 por ciento de México).

EXIGENCIAS DE EU SOBRE MÉXICO Y CANADÁ

Estados Unidos tendrá una serie de insistentes peticiones a los gobiernos de México y Canadá, según Eurasia Group.

Para México:

- Mayores medidas arancelarias o de presión comercial contra China;

- Regulaciones energéticas para favorecer a Estados Unidos;

- Mayor control sobre la criminalidad organizada, seguridad fronteriza y migración;

- Aumento en la entrega de agua a los estados fronterizos de EU;

- “Intervención militar selectiva” estadounidense en suelo mexicano.

Para Canadá:

- Límites a la importación de automóviles, acero y aluminio;

- Acceso a los mercados bancarios y de lácteos en territorio canadiense;

- El fin de las regulaciones contra empresas tecnológicas y de entretenimiento de EU;

- Mayor seguridad fronteriza;

- Incremento en gasto militar.

CONSECUENCIAS ECONÓMICAS

Según el Top Risks 2026, México podría atravesar “mínimos históricos” en flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) y de inversión pública, precisamente por la incertidumbre comercial, ralentizando la economía nacional.

Estados Unidos también saldría afectado por la falta de resolución política-económica sobre este “T-MEC zombie”, resultando en una costosa reindustrialización ya que “desmantelar eso no será barato”, pues han pasado tres décadas de constante construcción de líneas de producción automotriz en México y en Canadá.

Eurasia Group insiste que “el caso poco probable (pero no inconcebible) de que Trump se retire formalmente del T-MEC para buscar acuerdos bilaterales totalmente separados” solamente ocasionaría graves consecuencias económicas.

“Los días del comercio predecible en América del Norte han terminado. [...] 2026 será un año de renegociación de contratos, cobertura de riesgos e inversiones retrasadas. Ese es el costo de hacer negocios cuando las reglas cambian constantemente”, concluye la firma de análisis político-económico estadounidense.

Me llamo Diego Hernández Romero y soy originario de Saltillo, Coahuila. Soy licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Coahuila y maestro en Sociología Política por el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, donde también realicé cursos sobre Historia Oral y etnografía social. Me interesan las discusiones sobre procesos de memoria, contextos de violencia generalizada y prolongada, así como movimientos sociales y acciones colectivas. He publicado en el medio digital Heridas Abiertas. ¡Me encanta la saga de Silent Hill en todos sus aspectos!

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