Los lanzadores fueron las grandes estrellas de este duelo entre las luminarias de las Grandes Ligas

CLEVELAND, EU.- Al menos por una noche, los lanzadores recuperaron el poder en las Grandes Ligas. Un día después de que un asombroso Derby de Jonrones desató más conjeturas de que ésta es la era de los monstruosos jonrones e incluso de que habría pelotas alteradas para viajar más, solo un par de pelotas volaron fuera del Progressive Field el martes en el Juego de Estrellas.

En cambio, Justin Verlander aportó el fuego con lanzamientos de 97 mph desde el inicio, Shane Bieber ponchó a sus tres rivales en un inning y el cuerpo de lanzadores de la Liga Americana se combinó para recetar 16 ponches, con lo que derrotó 4-3 a una poderosa alineación de la Liga Nacional en el Juego de Estrellas.

“El béisbol es un juego divertido”, dijo Bieber, quien se llevó el premio al Jugador Más Valioso, frente a su público.

Fue la séptima victoria consecutiva del Joven Circuito en el Clásico de Mitad de Temporada.

Muchos fanáticos esperaban seguramente ver una repetición del asombroso espectáculo pirotécnico del lunes, cuando los participantes en este Derby dispararon 312 vuelacercas.

En cambio, el diamante se convirtió en el paraíso de los lanzadores, al menos hasta los últimos innings.

El japonés Masahiro Tanaka se llevó el triunfo. Lucas Giolito y Shane Greene hicieron también su parte para salvaguardar la ventaja con entradas respectivas sin aceptar anotación, dominando a Christian Yelich, Cody Bellinger y el resto de los toleteros de la Nacional.

En total, hubo 36 peloteros que participaron por primera vez en este duelo. El número se elevó por la ausencia de Bryce Harper, el dominicano Manny Machado, el venezolano José Altuve y otros invitados frecuentes.