Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, nombró como huésped distinguido de la CDMX al cardenal Petro Parolin, secretario de Estado del Vaticano.

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, nombró como huésped distinguido de la capital mexicana al secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Petro Parolin, de visita oficial en el país.

"Esta ciudad está llamada a ser cada vez más un lugar de encuentro, de diálogo, de unión y de comunión para lograr construir eficazmente una sociedad más acogedora y justa", expresó Parolin tras recibir en el Ayuntamiento el pergamino y la medalla que lo reconocen como huésped distinguido.

Parolin, quien vivió en Ciudad de México cuando fue representante del papa en este país entre 1989 y 1991, subrayó que la capital mexicana "posee un tesoro que ninguna otra tiene", la Basílica de la Virgen de Guadalupe, patrona de América Latina.

Destacó "el rostro sonriente y rico de iniciativas de los chilangos" (capitalinos) y parafraseó al papa Francisco al pedir a los ciudadanos que han sufrido por la pandemia de covid-19 que "no se dejen robar la esperanza".

El secretario de Estado de la Santa Sede, Cardenal Pietro Parolin (i), y la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum (d), en el Palacio del Ayuntamiento, donde se le otorgó el reconocimiento de Huesped Distinguido de la capital. Foto: EFE

"Cardenal Petro Parolin, celebramos su visita y hoy con mucho orgullo lo nombramos huésped distinguido de la Ciudad de México", expresó previamente Sheinbaum en la ceremonia.

La alcaldesa señaló que a pesar de que México es un "Estado laico", el Gobierno federal y el de la capital comparten "principios que promueve el papa Francisco" como "la crítica a las políticas ortodoxas del libre mercado".

Parolin agradeció a Sheinbaum por destacar "de manera muy especial el papel de su Santidad el papa Francisco en temas de justicia social".

Antes de la ceremonia, el secretario de Estado del Vaticano desayunó en el Palacio Nacional con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien suele ensalzar la figura del papa Francisco.

El secretario de Estado de la Santa Sede, Cardenal Pietro Parolin (i), y la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum (d), en el Palacio del Ayuntamiento, donde se le otorgó el reconocimiento de Huesped Distinguido de la capital. Foto: EFE

La visita de cinco días de Parolin inició el jueves con su llegada a México, estuvo el sábado en Yucatán para el nombramiento del nuevo nuncio apostólico en Papúa Nueva Guinea, el mexicano Fermín Sosa y dio una misa el domingo en la Basílica de Guadalupe de Ciudad de México.

Con 97.8 millones de católicos en una población de 120 millones de personas, México es el segundo país del mundo con más fieles solo superado por Brasil.

López Obrador, quien no se declara católico pero sí seguidor de Jesucristo, ha ensalzado varias veces la figura del papa Francisco por su defensa de los pobres y pidió a la Iglesia católica que contribuya a combatir la crisis de violencia en México.

Durante los últimos meses, Ciudad de México nombró como huéspedes distinguidos a la expresidenta brasileña Dilma Rousseff, al presidente de Bolivia, Luis Arce, y al mandatario de Argentina, Alberto Fernández, todos de visita al país.