Miguel Ángel Riquelme, Gobernador de Coahuila / Foto: Sandra Gómez
En los albergues hay mil 800 personas; 400 menores, de los cuales 70 no vienen acompañados y tienen un trato especial, por lo que se piensa ya en su retorno asistido, que es una opción que ofrece el Instituto Nacional de Migración

San Pedro, Coahuila. – Coahuila no está preparado para recibir más migrantes, ni tampoco tiene la suficiencia presupuestaria para su atención, aunque la realidad es que se está haciendo un esfuerzo, en coordinación con la sociedad civil, para que tengan un trato humanitario, dijo el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís.

La caravana de unos mil 800 migrantes que llegó a Coahuila y los que siguen llegando, son atendidos desde un principio a su arribo a Saltillo y posteriormente en los puertos fronterizos de Piedras Negras y Acuña, aclaró.

El día de ayer, además de alimento, se les entregó ropa y cobijas, porque la temperatura tiende a bajar.

En los albergues hay mil 800 personas; 400 menores, de los cuales 70 no vienen acompañados y tienen un trato especial, por lo que se piensa ya en su retorno asistido, que es una opción que ofrece el Instituto Nacional de Migración.

Entrevistado en el acto de entrega de escrituras a familias sampetrinas, dijo que los migrantes centroamericanos son personas que buscan asilo en los Estados y tienen la intención de entregarse por voluntad propia a las autoridades estadounidenses.

Comentó que esto es algo nuevo para el Estado, realmente no eran esperados, pero están siendo atendidos en coordinación con las autoridades federales, para que puedan alcanzar su visa humanitaria.

Por ahora se inició el proceso de depuración para conocer quiénes tienen que regresar a su país de origen, quiénes tienen la posibilidad de que sean revisados por las autoridades migratorias de Estados Unidos y quiénes pueden quedarse a trabajar en México, no solo en Coahuila, sino en otros Estados.

Los migrantes decidieron llegar a la zona fronteriza de Coahuila, por ser los alrededores de Eagle Pass una sección relativamente abierta que carece de barreras altas como las existentes en Tijuana.

Riquelme previó en unos 15 días cerrar los albergues en Piedras Negras y Acuña y no dar paso a más caravanas de migrantes.

De lo que se está al pendiente, es de que las caravanas de migrantes no sean dirigidas a Coahuila, ya que existen fronteras que tienen una mayor infraestructura, apuntó.

Se prevé que para el miércoles se terminen de registrar y obtengan su visa humanitaria, lo que permitirá tomar decisiones y sacar pequeños grupos y prevenirlos de que no vayan al río, sino directamente a la Aduana.

El gobernador anunció que este viernes de nueva cuenta estará en Piedras Negras, a fin de tomar decisiones conforme se presenten problemas sobre este tema.