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Lo que debemos saber si queremos comprar una motocicleta de segunda mano.

POR MARIO TIXCE PARA MOTORYRACING

A todos nos agrada poder comprar un vehículo, bien sea de dos o cuatro ruedas. En la vida son pocas las sensaciones que nos hacen sentir realmente felices cuando de cosas materiales se trata, y un ejemplo de ello lo podemos hallar cuando tenemos la oportunidad de adquirir nuestro primer coche, o para los que gustan de las motos, nuestra primera motocicleta. Sin embargo, aunque nos causa mucha alegría no debemos olvidar que cuando compramos un coche o una moto en realidad estamos haciendo una inversión muy importante por lo que no podemos darnos el lujo de perderla por alguna mala decisión.

Recientemente en un artículo anterior hablamos sobre la importancia de comprar coches de segunda mano. Pudimos adquirir una serie de consejos que con seguridad nos ayudarán a tomar decisiones correctas a la hora de decidir por ese automóvil usado, indiferentemente de lo bonito, impecable o presentable que se vea, de hecho, se recomendó que hasta tratándose de amigos cercanos siempre es aconsejable llevar a un mecánico de confianza y a un latonero o enderezador para que verifiquen en qué condiciones reales se encuentra dicho vehículo, y nos den, por así decirlo, el visto bueno para proceder posteriormente con la compra.

Hoy nos toca hablar de las motos de segunda mano o usadas, según sea su región. Las motos son consideradas vehículos cómodos que brindan ciertas ventajas que no se consiguen en los autos, como por ejemplo, que se pueden desplazar aunque haya mucho tráfico, en colas en la hora pico, y lo hacen a una velocidad respetable. Las motocicletas son transportes expresos en los que reducimos el tiempo para llegar a nuestro destino, acortándolo inclusive a la mitad. Es por ello que en muchos países las prefieren, sobre todo en aquellos súper poblados en donde la cantidad de coches diarios abarrotan las principales calles y avenidas.

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Motos para todos los gustos

Al igual que ocurre en los coches, hay motos para todos los gustos, desde las más pequeñas y sencillas, hasta las más poderosas, pero sobre todo, las que cuentan con prestaciones muy similares a las que compiten en las categorías de velocidad. En nuestros tiempos, y dado a que todo lo que se mueve sobre el mundo avanza en una sola dirección que incluye la electrificación de los motores y la conducción autónoma, podemos conseguir motocicletas nuevas totalmente eléctricas que cuentan con un alto nivel tecnológico y que son vehículos ecológicos, cero contaminantes.

Nuestra capacidad económica determina la compra

Pero dependiendo de cuál sea nuestra capacidad económica decidiremos si nos alcanza para comprar una moto totalmente nueva, de agencia, o debemos acudir a las motos de segunda mano. Es bueno aclarar que, así como en los coches, las motocicletas de segunda mano son una especie de lotería, es decir, pueden lucir muy conservadas por fuera, pero a nivel mecánico podríamos toparnos con algo que nos de muchos dolores de cabeza; es por eso que se recomienda ser muy observadores a la hora de ver una posible compra, aunque lo más aconsejable es acudir con alguien que sepa de mecánica, y que conozca las motos a fondo.

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Escoja la moto según sus necesidades

Lo primero que se recomienda es escoger según sea nuestra necesidad. En este sentido hay varios factores que entran en juego; el primero de ello nuestra capacidad económica para comprar una motocicleta, cuánto tenemos disponible para gastar, y en base a eso, comenzar una búsqueda minuciosa hasta dar con un posible modelo. En qué zona vive, y cuáles son los lugares por los que usted generalmente circulará con la motocicleta, cuestiones dignas de análisis ya que no compraríamos una moto del tipo enduro para circular por zonas planas, asfaltadas, como por ejemplo trayectos dentro de la ciudad. Dependiendo del tipo de condiciones determinaremos qué tipo de moto es la que más nos conviene.

Se observador y preguntón

Es quizá una de las recomendaciones más importantes. Tómese su tiempo y revise con sus ojos a fondo la motocicleta en cuestión. Sea detallista, pregunte al vendedor por cada detalle que le parezca extraño o fuera de orden, inclusive se tiene algunas sospechas. Saber cuál es el kilometraje real de recorrido, cuándo fue la última vez que se cambió el aceite del motor y con revisiones y facturas en mano, qué tiempo tiene la bujía, como está la vida de las llantas, que tantos rayones tiene, algo que muy bien podría darnos una idea de si sufrió algún accidente de tránsito como golpes contra coches o caídas.

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Vaya a una tienda

Otra de las recomendaciones importantes es asistir a una tienda que se dedique a vender motocicletas nuevas y usadas ya que encontraremos una revisión por parte de ellos e inclusive hasta pudiéramos contar con algún plan de financiamiento, aunque con seguridad lo mejor del caso es que tendremos en nuestras manos una factura con cierto tiempo de garantía, algo que evitará que seamos embaucados o estafados por vividores.

Pruebe la motocicleta

Por último, y sin importar que se trate hasta de algún familiar, pruebe la motocicleta. Habrá personas que se molestarán, pero a fin de cuentas usted no comprará algo porque simplemente otro le diga que está en óptimas condiciones. Por ello pruebe la moto y si detecta algún comportamiento extraño no haga la compra y siga buscando con calma. Recordemos, toda compra es una inversión que a la final redundará en ganancias de algún tipo; compramos para ganar, jamás para perder, y mucho más si se trata de un capital que hemos logrado ahorrar con muchos esfuerzos y sacrificios.

POR MARIO TIXCE PARA MOTORYRACING