Foto: tomada de Internet
El relato es parte de las investigaciones ministeriales que lleva acabo la Fiscalía General de Veracruz sobre la masacre de trabajadores petroleros en la colonia Obrera

Seis hombres encapuchados, todos portaban armas largas y cortas, entraron a la palapa "El Potro", caminaron a la mesa que ocupaba "La Becly", y advirtieron: "con esto no se juega". Luego vino una lluvia de balas que dejó 13 personas muertas, incluyendo un niño de un año de edad. 

El relato es parte de las investigaciones ministeriales que lleva acabo la Fiscalía General de Veracruz sobre la masacre de trabajadores petroleros en la colonia Obrera, de la ciudad de Minatitlán, el 19 de abril pasado. 

La primera línea es que los hechos fueron causados por la disputa de la plaza por la venta de drogas entre el Cartel de Jalisco Nueva Generación y Los Zetas

En las primeras indagatorias, luego de interrogar a más de 19 testigos, las autoridades determinaron que el atentado inició cerca de las 20:20 horas, cuando el comando irrumpió en la fiesta de cumpleaños 52, de una mujer de nombre Fluvia Salinas Jiménez. 

Los sicarios llegaron en una camioneta color blanca, marca Honda para después buscar entre los invitados a Julio César González Reyna (La Becky), dueño de dos bares denominados "La Esquina del Chacal" y "La Crudería"

Con esto no se juega y procedieron a dispararle (a Reyna); al ver esto, los demás invitados al evento se tiraron al piso, por lo que los agresores les dispararon a una corta distancia. Manifiestan los testigos que el sujeto que empezó a disparar era una persona delgada, de un metro con 65 centímetros de estatura, aproximadamente", relató el fiscal Jorge Winckler Ortiz.

Según los testimonios, antes de irse los delincuentes dispararon a la cabeza de las personas que estaban heridas en el suelo, para cerciorarse de su muerte, incluyendo el niño de un año. 

"Al salirse les dijeron: con esto no se juega. El lugar, como ya se dijo, ocurrió esto en una palapa que se denomina Los Potros, que está en el callejón sin nombre, entre Leona Vicario y 25 de Septiembre, entrando por la Primero de Mayo. Un lugar que tiene una entrada y es la única salida", dijo Winckler. 

En la fiesta había cerca de 40 personas. Además de las víctimas mortales, hay otras cuatro personas lesionadas de gravedad, pero que su estado de salud es reportado como estable y están bajo resguardo de la policía estatal. 

En el patio del salón se encontraron 17 casquillos calibre 223, 15 casquillos 9 milímetros y 5 ojivas deformadas que fueron disparadas por los sicarios. 

De las 13 personas muertos, la Fiscalía corroboró que 10 no cuentan con ningún historial delictivo, dos están en proceso de que entreguen la información y sólo uno, "La Becky", había tenido problemas con la ley, pero que no tenía nada que ver con delincuencia organizada. 

El Fiscal General enfatizó que tienen información que en uno de los bares de Julio César González había venta de droga que era comprada a un determinado grupo de la delincuencia organizada, y luego empezó a vender otra de un origen distinto, que es el principal móvil de la tragedia.