Ante la llegada de los más de mil 600 migrantes procedentes de Centroamérica, los uniformados han realizado una serie de simulacros en ambas conexiones, estableciendo barricadas con alambres de púas y contenedores de carga
Foto: Vanguardia/Armando Ríos

Al menos 50 policías de la aduana y la Patrulla Fronteriza, fueron desplegados en los puentes internacionales que conectan a la frontera con Eagle Pass, Texas, tras la llegada de la Caravana Migrante a la ciudad de Piedras Negras.

Para la contención de los migrantes, en el caso de que lleguen hasta el punto fronterizo, los uniformados realizaron posterior a la llegada de la Caravana, y hasta la fecha, una serie de simulacros sobre el lado norteamericano, estableciendo barricadas con alambres de púas y contenedores de carga.

Aunque para los simulacros, ambos puentes fueron cerrados durante un lapso aproximado de 15 minutos, la situación no ha implicado un cierre permanente de dichas conexiones carreteras.

 

Actualmente, la Caravana Migrante permanece refugiada en el albergue establecido por las autoridades mexicanas, tanto del Gobierno del Estado, como del Gobierno Municipal y el Instituto Nacional de Migración en una fábrica en desuso en Piedras Negras.

En tanto se toma una decisión, el albergue en la instalación de “Masesa” de Piedras Negras, las autoridades ya presentaron un despliegue a los alrededores que incluye la presencia de militares, policías municipales, federales y del Estado.

Luego de que trascendiera una supuesta fuga de personas migrantes del albergue, esta mañana el Gobierno Municipal desmintió la situación a través de un comunicado, pues cabe recalcar que esta frontera es una de las más afluentes para la población en busca de cruzar a los Estados Unidos, y una vez que la Caravana arribó, ya había al menos 300 migrantes establecidos en ella a espera de un trámite.