El Parlamento español pidió hoy al Gobierno que impulse la aplicación de la denominada "ley de memoria histórica" (2007) para resarcir a las víctimas del franquismo y se proceda a exhumar los restos del dictador Francisco Franco. Foto: EFE
La propuesta de exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos, tal y como recomendó un consejo de expertos en 2011, había dividido estos días a la izquierda española.

El Congreso de los Diputados de España aprobó hoy por mayoría pedir al Gobierno la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos, el gran y polémico mausoleo donde el dictador está enterrado desde su muerte, en 1975.

Las fuerzas de la oposición votaron a favor de la iniciativa propuesta por los socialistas. El Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy se abstuvo en la votación, informaron medios españoles.

Aunque la decisión adoptada por el Parlamento tiene gran valor simbólico y político, el Gobierno no está obligado a cumplirla ya que se trata de una proposición no de ley.

La propuesta de exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos, tal y como recomendó un consejo de expertos en 2011, había dividido estos días a la izquierda española, a pesar de que la memoria histórica y el reconocimiento a las víctimas de Guerra Civil española (1936-1939) es una de sus grandes reivindicaciones.

El grupo Podemos, liderado por Pablo Iglesias, anunció el martes que votaría en contra del texto de los socialistas al considerarlo insuficiente. Finalmente, hoy decidió apoyar la iniciativa tal y como estaba planteada "por responsabilidad". La proposición también tuvo el apoyo del grupo liberal Ciudadanos y del partido catalán PDeCat.

Además de la exhumación de los restos de Franco y del traslado de los del fundador del partido fascista Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, el Partido Socialista (PSOE) pedía en su iniciativa el cumplimiento de la llamada Ley de la Memoria Histórica, aprobada en 2007 durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

También solicitaba impulsar la retirada de símbolos y monumentos conmemorativos del franquismo, localizar y exhumar las fosas comunes con víctimas, así como elaborar un censo de obras realizadas con trabajos forzados de represariados para colocar placas en su memoria.

El Valle de los Caídos fue levantado por el régimen de Franco entre 1940 y 1958 en la Sierra de Guadarrama, a unos 60 kilómetros de Madrid, en gran parte gracias al trabajo forzoso de presos políticos.

El dictador, que está enterrado en una basílica coronada por una gran cruz blanca de 150 metros de altura, dedicó el monumento a todos los caídos en la Guerra Civil, pero el lugar es hoy principalmente destino de peregrinaje de ultraderechistas.

Los intentos llevados a cabo hasta ahora para despolitizar el mausoleo fracasaron. A finales de febrero, el Tribunal Supremo español tumbó una iniciativa del ex juez Baltasar Garzón para exhumar y trasladar el cuerpo de Franco y el de Primo de Rivera.