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Mientras los coreanos superaron a Ecuador, Ucrania hizo lo propio con Italia

LUBLIN.- Corea del Sur se clasificó a la final del Mundial Sub-20 que se disputa en Polonia, tras superar este martes por 0-1 al campeón sudamericano Ecuador, y definirá el título contra Ucrania que venció por 1-0 a Italia.

Bastó el gol del atacante Choi Jun, en el minuto 38, para meter a su selección en la final del Mundial de la categoría.

Corea del Sur pasó a dominar las acciones a partir de los 13 minutos, con toques sucesivos por el costado izquierdo, guiados por el centrocampista Lee Kangin, que obligó a los suramericanos a refugiarse dentro de su zona.

 

La velocidad para marcar al contrincante, la casi inmediata recuperación del balón y la rápida transición para pasar a la ofensiva, fueron los principales argumentos futbolísticos coreanos para incomodar al campeón suramericano.

Ecuador logró zafarse de la presión contraria y con disparo rasante desde fuera del área del centrocampista José Cifuentes estuvo cerca de anotar, en el minuto 23.

Leonardo Campana, goleador suramericano de la categoría, tras dominar y proteger el balón cerca del área, enfiló un remate sobre el portero Lee Gwangyeon, pero el balón rebotó en el travesaño, al minuto 37.

Fue en la siguiente jugada cuando Corea del Sur se adelantó con una gran acción de Lee Kangin, que cobró un tiro libre con pase profundo a espaldas de los defensas contrarios, para que Choi Jun chutara al andar al otro extremo del portero, en el minuto 38.

La tranquilidad a favor de Corea del Sur jugó papel importante, aquietó desde la reanudación del partido el ritmo de las acciones, desesperó al rival, que fruto de la ansiedad se inundó en un mar de errores en su afán por alcanzar el empate.

Por su parte, Ucrania agradeció la buena actuación del meta madridista Andriy Lunin, para exponer los motivos que la ratifican como una de las selecciones más sólidas y ordenadas del Mundial y tras eliminar este martes a Italia con el solitario gol de Serhii Buletsa, pudo acceder a la primera final de su historia.

En un enfrentamiento que se anticipaba entre semejantes, por los parecidos entre el sistema, el estilo, la construcción del equipo y los registros que manejan los jugadores que lo constituyen, Ucrania demostró tener una idea más madura y preparada para competir.

Basada en su repliegue y la eficacia de su ejercicio defensivo, fueron los de Petrako quienes consiguieron incomodar a los italianos desde el inicio del choque. Entregándoles la posesión y cediendo desventajas numéricas en zonas de poco riesgo, pero saltando rápido sobre el “cerebro” Esposito para evitar que activara a sus compañeros.

También contó con la buena labor bajo los palos de Lunin, que anoche estuvo en el banquillo de la selección absoluta de Ucrania, que jugó ante Luxemburgo, en partido de clasificación para la Eurocopa 2020, y esta misma mañana se incorporó en tierras polacas a la Sub-20 de su país.

Además, Popov, que terminó expulsado por doble amarilla y será una baja sensible en la final del sábado por su incidencia tanto en su área como en la rival, y Bondar se emparejaron con la dupla de delanteros italianos para limitar sus acciones.

De hecho, el central del Shaktar Donetsk pareció inabordable ante uno de los mejores atacantes del campeonato, Gianluca Scamacca.

Con Buletsa y Kashchuk ocupando las bandas del característico 5-4-1 de Petrakov, la extensión de los carrileros para ocupar sus respectivas bandas volvió a ser clave para dejar espacios a los más talentosas en zonas intermedias y para que la selección ucraniana pueda defender tan cerca de su portería sin riesgo a no poder estirarse.

De hecho, Danylo Sikan, la (única) referencia ofensiva, salió del campo para dejar paso a Supriaha, que imitó sus funciones pero mejoró los resultados. Así, el efecto de sus movimientos fue inmediato, pues la incorporación de Konoplia -uno de los mejores carrileros del Mundial- por la banda derecha terminó en un centro raso al primer palo que el delantero del Dynamo de Kiev dejó pasar, llevándose a su defensa en el arrastre, para que Buletsa llegara desde atrás para superar a Plizzari.