La reina Isabel II ante la grave crisis en el Reino Unido provocada por el COVID-19 realizó en el castillo de Windsor un mensaje televisado dirigido a la nación que será emitido el próximo domingo.

La reina Isabel II grabó en el castillo de Windsor un mensaje televisado a la nación para abordar la crisis del coronaviurs, que se emitirá el próximo domingo a las 19.00 GMT, avanzó este viernes el palacio de Buckingham

En contadas ocasiones anteriores la soberana ha emitido discursos televisados como este, más allá de su tradicional intervención navideña de cada 25 de diciembre. 

El anuncio de la nueva intervención televisada de la reina se ha producido tras conocerse que en el Reino Unido murieron en un día 684 personas por COVID-19, lo que eleva la cifra total de fallecidos en los hospitales británicos tras dar positivo por el virus hasta 3,605. 

La última vez que la jefa de Estado, de 93 años, dio este paso durante un momento de gravedad fue en 2002, tras la muerte de la Reina Madre, cuando ataviada de negro agradeció al país el "amor y el honor" mostrado. 

Antes del funeral de la princesa Diana de Gales, en 1997, la monarca recordó a la que fuera esposa de su hijo Carlos como "un ser humano excepcional y maravilloso" que "tanto en los buenos como en los malos tiempos nunca perdió la capacidad de sonreír".

La reina Isabel II ha grabado en el castillo de Windsor un mensaje televisado a la nación para abordar la crisis del coronaviurs. Foto: AP

La primera vez que la reina se dirigió a la nación en este formato fue en 1991, durante la Guerra del Golfo, cuando pidió a los británicos que rezaran por el éxito de las Fuerzas Armadas "con el menor coste en vidas humanas y sufrimiento posible". 

En tiempos más festivos, Isabel II grabó también un mensaje en 2012 para remarcar las celebración por los 60 años de su acceso al trono. 

El pasado 19 de marzo, la reina pidió a los británicos en un comunicado que se mantengan unidos ante el "periodo de gran preocupación e incertidumbre" en el que se encuentra el país debido a la pandemia.

 

El príncipe Carlos insta a "esperar mejores tiempos" tras superar el COVID-19

 

El príncipe Carlos, heredero al trono del Reino Unido, instó a los británicos a tener confianza y "esperar mejores tiempos", en su primer mensaje público después de recuperarse del COVID-19.

En un vídeo grabado para la organización benéfica Age UK, de la que es patrón, y difundido en Twitter, Carlos, sentado a la mesa de su despacho en su mansión de Birkhall (Escocia), envía ánimos a sus conciudadanos y agradece su labor a los servicios sanitarios y de emergencia.

Vestido con traje y corbata y un pañuelo en el bolsillo, explica que, tras padecer síntomas "por fortuna leves" del coronavirus, lo ha superado, pero continúa estando "aislado" y respetando "la distancia social".

"Como todos vamos aprendiendo, esta es una experiencia extraña, frustrante y a menudo angustiante, cuando la presencia de la familia y los amigos deja de ser posible y las estructuras normales de la vida desaparecen repentinamente", dice.

Él y su esposa Camilla, que patrocina a su vez la organización Silver Line contra la soledad en la vejez, piensan "en particular en aquellos que han perdido a alguien en estas circunstancias difíciles y anormales, y en los que deben afrontar enfermedad, aislamiento y soledad", afirma.

Resalta la solidaridad mostrada por los británicos entre ellos y "la batalla heroica" que libran los empleados del servicio nacional de salud (NHS, en inglés) para atender a los enfermos y frenar la propagación del virus.

También pide que los sanitarios sean tratados "con una consideración especial" cuando por ejemplo, al final de sus "agotadores turnos" y preocupados igualmente por sus propias familias, "van a comprar" (y se encuentran con las estanterías de los supermercados vacías por el acopio de otros).

"Como nación, afrontamos una situación con profundos desafíos, de la que somos conscientes que amenaza la subsistencia, negocio y bienestar de millones de nuestros conciudadanos", señala el primogénito de Isabel II.

"Nadie puede decir cuándo acabará esto, pero acabará. Hasta que esto suceda, tratemos de vivir con esperanza y, con fe en nosotros mismos y en el prójimo, esperemos la llegada de mejores tiempos", declara el príncipe, de 71 años.