Los hombres trabajan para derribar una parte restante del techo mientras demuelan un hogar destruido por el terremoto de magnitud 8,1 en Asunción Ixtaltepec, estado de Oaxaca, México, el domingo 10 de septiembre de 2017. (AP Photo / Rebecca Blackwell)
Tras el sismo que sacudió al centro y el sur de México dejó 96 muertos y millones de damnificados. Hay más de 12 mil viviendas dañadas. México es solidario en las tragedias, sin embargo, el apoyo no está llegando a quienes tiene que llegar

Después del sismo, incluso cuando tal vez no había pasado por completo, los habitantes de Juchitán, de Ixtepec, de San Cristóbal de la Casas y Tonalá empezaron a ayudar a sus vecinos, y los mexicanos en otros estados comenzaron a preguntar como colaborar, a que instituciones acudir, qué insumos se necesitaban de manera urgente.

La madrugada del viernes, la Secretaría de Gobernación dio a conocer que usaría el fideicomiso del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN) tanto para Chiapas como para Oaxaca, con el fin de proveer a ambos estados con alimentos e insumos de necesidad básica y apoyar en la reconstrucción de viviendas y la reparación de infraestructura.

El fondo cuenta con 6 mil 600 millones de pesos. El gobierno mexicano renovó apenas en agosto un seguro, el Bono Catastrófico, por 150 millones de dólares; el secretario de Hacienda y Crédito Público espera que en un mes se sepa si se activa o no.

La Cruz Roja Nacional, después de analizar las necesidades, inició el sábado su campaña de apoyo a los damnificados y estableció centros de acopio en Ciudad de México, Estado de México, Chiapas y Oaxaca; destacando la participación de las familias, de los empresarios y los jóvenes que desde el fin de semana y hasta la tarde del lunes reunieron ya 54 toneladas de ayuda humanitaria que han sido distribuidas en las comunidades oaxaqueñas de Ixtaltepec, Tehuantepec, San Mateo del Mar, San Pedro Tepanatepec, San Pedro Huamelula, Santiago Astata; así, más de 1400 familias afectadas han recibido las despensas que entregan la Cruz Roja Mexicana.

Sin embargo, en Juchitán la población oaxaqueña donde hubo más muertes por el terremoto (75 personas fallecieron), la ayuda llega pero no se distribuye correctamente.

Óscar Cruz López secretario municipal de Juchitán, indicó que los apoyos que se han brindando, fundamentalmente despensas y colchonetas, son coordinados por la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena).

Cruz López afirmó que han pedido a las fuerzas armadas que trabajen en conjunto con las autoridades municipales, ya que se ha generado “cierta inconformidad porque por mucho que los militares se coordinen no conocen” el municipio.

Para la regidora de Energía de Juchitán, Pamela Terán Pineda, el problema es el mismo. “La Sedena realmente desconoce cómo está formado el municipio, sus colonias; que, por ejemplo, en un mismo terreno hay muchas familias, sus callejones”, declaró. “El apoyo no está llegando a quienes tiene que llegar”.

Terán Pineda denunció que el mismo viernes en la madrugada se registraron casos de rapiña y saqueos que la policía municipal ha tratado de contener pero el miedo persiste. Por ello, muchos juchitecos no han querido alejarse de sus viviendas.

El problema es que cuando las fuerzas armadas llegan, no tienen registrados estos refugios improvisados y no dejan las despensas ni las colchonetas ni el agua.

Si deseas hacer una donación en dinero para apoyar a los damnificados del sismo del 7 de septiembre, puedes hacerlo desde el sitio de la Cruz Roja Mexicana.

Otra institución que buscar apoyar a los niños y adolescentes damnificados por el terremoto es Unicef, especialmente en el regreso a clases, ya que Pressia Arifin-Cabo, representante adjunta de Unicef México, dice que es una de las mejores formas en que los niños y adolescentes recuperen su tranquilidad.

La representante adjunta de Unicef México vivía en Nepal cuando este fue sacudido en 2015 por dos terremotos de magnitud 7,8 y 7,3 que causaron la muerte de más de 9000 personas. En comparación, “México ha aprendido de las lecciones de otros terremotos: los niños saben qué hacer durante el sismo y esto puede asegurarte que haya menos muertes”, señaló al evaluar la situación actual en Oaxaca, en donde está con trece equipos de Unicef que están desde Tapachula, Chiapas, hasta Juchitán.

Si quieres ayudar a Oaxaca a través de Unicef, el dinero que aportes será utilizado para que haya equipos de apoyo psicosocial; para asegurar el regreso inmediato a la escuela, para materiales educativos y para trabajar con el gobierno en evitar la violencia contra los niños, niñas y adolescentes en este escenario de desastre.

También puedes llevar los siguientes productos a los centros de acopio que la Cruz Roja ya ha habilitado en las delegaciones que tiene en todo el país.

Es importante que los productos sean de la presentación que se especifica, pues así se pueden armar las despensas que benefician al menos a cuatro personas.

Con información de The New York Times

 

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Limpieza del hogar – Jabón en polvo de 1 kilogramo – Pino de 1 litro – Escobas – Cubetas – Cepillos – Jaladores – Jergas – Franelas Higiene personal – Papel sanitario (paquete de cuatro rollos) – Toallas femeninas en paquete – Champú – Jabón de pastilla – Cepillo y pasta dental – Rastrillos Alimentos no perecederos – Atún en lata abrefácil o bolsa de 85-155 gramos – Sardinas en lata – Frijoles, arroz o lenteja en bolsa de 500 gramos o 1 kilo – Sopa de pasta de 200-500 gramos – Chiles en lata abrefácil – Consomé de pollo en polvo – Verduras en lata – Sal en bolsa o bote de 200 gramos – Mayonesa de 380 gramos – Aceite para cocinar 1 litro – Café soluble