Encuentro. A “La Sombra de Juan Gabriel” le tocó cantar frente a su ídolo en una fiesta. Foto: Héctor García
El imitador visitó la redacción de VANGUARDIA para compartir anécdotas sobre el ícono mexicano. Hoy llora la muerte de su ídolo pero recuerda con cariño esas veces en que estuvieron frente a frente.
Todos los que conocen las canciones de Juan Gabriel saben que son las mejores, no hay quien no sepa cuál es ‘El Noa Noa’”.
Ramón Alberto, imitador y actor.

Tal vez llevar el mismo nombre que su ídolo fue una premonición para que Ramón Alberto se dedicara (de manera profesional) a imitar al recién fallecido Alberto Aguilera Valadez, mejor conocido como Juan Gabriel. “El Divo de Juárez” ha sido llorado en México y en Latinoamérica desde que se dio a conocer la noticia de su muerte, su voz se apagó a los 66 años este domingo debido a un ataque cardiaco. Ramón Alberto llamado “La Sombra de Juan Gabriel” es uno de los que le lloran, tiene un sinfín de razones para entristecerse por la partida de este grande, ayer el actor saltillense visitó la redacción del VANGUARDIA para compartir anécdotas sobre el Divo, y duante una emotiva entrevista hasta a cantar se puso.

Fueron varias ocasiones en que “La Sombra de Juan Gabriel” pudo estar cerca de su ídolo, “Mejor vamos a hablar de él, no de mí”, dijo antes de que comenzara la entrevista, después de grabar y de transmitir un video en vivo para el Facebook de esta casa editorial, el imitador se quedó platicando un rato con algunos miembros del equipo Vanguardia, contó apesarado que cuando Juanga ofreció un concierto en Saltillo, el lugar no se llenó, era la gira del 2002.

Sobre cómo comenzó a imitar a “El Divo de Juárez”, Ramón Alberto dijo que “realmente es una historia que cualquiera pudo haber vivido, esto empezó como un juego, tú sabes que cuando alguien está alegre quiere cantar, entonces esto se dio en la escuela en un concurso de fonomímica, y como yo tenía estudios de actuación al personaje lo preparé como actor, y me gustó mucho”, en el jurado estaba un grupo de empresarios que invitaron a Ramón a imitar a Juan Gabriel en un centro nocturno, “pero no era lo que yo pretendía, y mucho menos pensaba que yo me iba a dedicar a imitar a Juan Gabriel”.

El actor no se atrevía a cantar ni en las serenatas, “me frustraba eso, yo no podía cantar”, en ese entonces el imitador tenía unos 20 años y estaba decidido a no imitar a Juan Gabriel. Ahora lleva 23 años siendo “La Sombra de Juan Gabriel”. El también director de teatro confesó que en las fiestas se empezaron a extender las imitaciones, “todo lo que quieras tomarte te lo regalamos, pero ve”, y así lo animaron, entre conocidos, amigos y familiares nació este proyecto que pasó por Televisa, cuando años antes le dijeron que era “muy feo” para ser actor.

La primera vez que “La Sombra de Juan Gabriel” conoció al músico oriundo de Michoacán fue en la ciudad vecina de Monterrey: “Fui a buscarlo a un Palenque y prácticamente me colé al camerino, llevaba algunas fotos de lo que yo hacía, estuve frente a frente, le dije que lo imitaba y se sorprendió, me dijo ‘siéntate mijo, platícame’”... ahí Ramón Alberto le contó que lo que hacía, lo hacía con mucho respeto, sin ridiculizar, le entregó una foto para que se la autografiara y Juanga le hizo ver que el traje que aparecía en la imagen era uno que él nunca había usado, “se me fue la sangre a los pies”, dijo el actor, pero pronto “El Divo de Juárez” pidió que le hicieran un traje igual (era de color amarillo). Ramón Alberto no sabe si Juanga se mandó hacer o no el traje, pero el momento quedó en su memoria para siempre.

La oportunidad de su vida

Luego de dos meses de tal encuentro, Ramón Alberto recibió una carta de Juan Gabriel, el propio cantante avaló su trabajo. Los Albertos se volvieron a encontrar en el bautizo de la hija de Julio Preciado, ahí el productor Memo del Bosque se encargó del repertorio de artistas que cantarían durante el evento, a

“La Sombra de Juan Gabriel” le tocó cantar frente a su ídolo, Juanga estaba sentado, viéndolo, pero a la segunda canción le pidió parar, “me hizo la seña para que le cortara”, resulta que la banda El Rocodo subiría al escenario para que cantara junto a ellos, “¡pues va!”, dijo el imitador.

“Imagínate cuánto ha influído Juan Gabriel en mí, es mi profesión. Después de mis hijos él es todo”, confesó Ramón Alberto para luego lamentar la muerte del Divo, quien ofreció su último concierto el sábado por la noche en Santa Mónica, California. “Primero no lo creí, íbamos justo al lugar donde me iba a presentar y me comienzan a mandar mensajes, y yo dije ‘no puede ser’, traté de contactarme con Gabriel, el hijo de Juan Gabriel, y no me contestó, traté de comunicarme a Televisa y nadie sabía nada , era un caos y cuando estaba con un pie en el escenario me habla Javier del Bosque y me dice: ‘es verdad, falleció Juan Gabriel’”.

Para el imitador la noticia fue un shock, era inaceptable que Juan Gabriel hubiera muerto. “Ya sabíamos los que teníamos de alguna manera cercanía con Juan Gabriel que no debía de trabajar, tenía por prescripción médica descansar no menos de un año”, pero entonces por qué el cantante se empeñó en subir a los escenarios, Ramón Alberto dijo que el cantante era muy profesional: “Él mismo hacía sus chequeos de audio, revisaba las escaletas de las canciones, vocalizaba dos o tres veces, revisaba todos los detalles. “Todos los que conocen las canciones de Juan Gabriel saben que son las mejores, no hay quien no sepa cuál es ‘El Noa Noa’ o ‘Inocente Pobre Amigo’, no hay quien no sepa cuál es ‘Querida’, porque él era así, él amaba esto y se retiró amándolo, llegó de su último concierto, se acostó y dijo: ‘ahora sí ya, ya acabé y quién sabe si me levanten’”, esto le dijo Tania (nieta de Juan Gabriel) a Ramón Alberto. Y en la mañana del domingo Juan Gabriel ya no despertó.

 


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