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Un grupo de investigadores de Australia y Japón descubrieron un nuevo síndrome de inmunodeficiencia humana en dos pacientes, quienes viven en continentes separados

Un grupo de investigadores de Australia y Japón descubrieron un nuevo síndrome de inmunodeficiencia humana en dos pacientes, quienes viven en continentes separados. El estudio, publicado en el Journal of Experimental Medicine , reveló que una mutación en un gen llamado IKBKB altera el sistema inmunológico, lo que provoca una inflamación excesiva y la pérdida de glóbulos blancos T y B.

¿Qué provocan las mutaciones de este nuevo síndrome?

Las mutaciones genéticas pueden causar una extensa variedad de deficiencias inmunitarias graves y hereditarias que comienzan en el nacimiento o durante nuestra infancia. Pero las causas de otras enfermedades inmunitarias más esporádicas, pueden desarrollarse más adelante en la vida, las cuales siguen siendo poco conocidas.

El equipo de investigadores dirigido por Matthew C. Cook, de la Universidad Nacional de Australia en Canberra, y Hirokazu Kanegane, de la Universidad de Medicina y Odontología de Tokio, analizó a un grupo de pacientes inmunodeficientes en Australia y Japón e identificaron a dos pacientes, sin ninguna relación, con una mutación idéntica en un gen llamado IKBKB .

Ambos pacientes desarrollaron, al parecer, la mutación sin heredarla. Sus síntomas eran ligeramente diferentes, pero ambos resultaron susceptibles a infecciones recurrentes y mostraron signos de inflamación excesiva.

Durante el análisis realizado a los pacientes, los investigadores se percataron que ambos tenían un número reducido de células B –– glóbulos blancos productoras de anticuerpos –– y dos tipos de células T –– linfocitos o glóbulos blancos que ayudan al cuerpo a combatir las infecciones ––. Sin embargo, las células T que quedaron parecían ser más propensas a la activación.

El gen IKBKB agrupó una enzima llamada IKK2 que controla el desarrollo y la activación de los glóbulos blancos mediante la regulación de la vía de señalización de las células NF-kB.

Se sabe que las mutaciones que inhiben la señalización de IKK2 y NF-kB causan graves deficiencias inmunitarias desde muy temprano. Pero la mutación encontrada en los dos pacientes parece resultar en una forma hiperactiva de IKK2 que aumenta la señalización de las células NF-kB.

Para confirmar que esta mutación fue responsable de los síntomas de los pacientes, crearon la misma mutación en ratones. Estos animales también mostraron un aumento en la señalización de células IKK2 y NF-kB y desarrollaron defectos similares en sus células T y B.

“Este síndrome de inmunodeficiencia combinada afecta tanto a las células t como a las células b”. “pudimos confirmar esto mediante la ingeniería de una mutación equivalente en ratones”, dice Cook.

“En el futuro, se debe de tener un plan para investigar las intervenciones terapéuticas para una terapia personalizada en pacientes con esta mutación”, comentó Kanegane.