Evo Morales, ex-presidente de Bolivia | Foto: Cuartoscuro
A pesar de las diferencias, descartó romper relaciones con México, deja la decisión al próximo gobierno

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, cuestionó el asilo de México al depuesto presidente Evo Morales, descartó por ahora su candidatura presidencial y subrayó que carece de afinidades con el nuevo gobierno de Argentina, pues “no respeta la democracia”.

Sobre el asilo a Morales, tras su renuncia en medio de protestas por el recuento de votos de las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre, afirmó que no fue precisamente en el marco del respeto a los tratados internacionales, y denunció que en México se le dio libertad para hacer política e incitar a la violencia.

Entrevistada por el diario Página Siete al cumplir 25 días de gestión, afirmó que ese asilo ha salido adverso “porque la gente se ha sentido indignada”, y afirmó que Morales, desde México, incitó a la violencia, dirigiendo actos vandálicos y ordenando a sus seguidores que evitaran el ingreso de alimentos.

Adelanta que no dice que vaya a romper relaciones diplomáticas con México, pues opina que se deben de tener con todos los países, incluido Estados Unidos, pero en todo caso se trata de una valoración que corresponderá al próximo Gobierno cuyo mandato durará cinco años.

Áñez reconoció en la entrevista el derecho a criticar su gestión, su afinidad con la democracia, el mandato de Juan Guaidó en Venezuela y rechazó “la dictadura” del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Por otra parte, al ser cuestionada sobre la decisión de Alberto Fernández, presidente electo de Argentina, para no invitarla a su toma de posesión este 10 de diciembre, ella respondió que “tienen una afinidad ideológica que yo no comparto”, en referencia a Fernández y la vicepresidenta electa, Cristina Fernández.

Evo Morales renunció a su cargo el 10 de noviembre tras una sugerencia de las Fuerzas Armadas bolivianas e irregularidades señaladas por la Organización de los Estados Americanos (OEA) en las elecciones generales del 20 de octubre. Cuatro días después, la vicepresidenta segunda del Senado boliviano, la opositora Jeanine Áñez, asumió el cargo de forma interina.