Tomada de Internet
El exjugador de los Patriots de Nueva Inglaterra sigue dando de qué hablar

De estrella del futbol americano a ser acusado de varios asesinatos, Netflix presentó el miércoles "Killer Inside: The Mind of Aaron Hernández", una serie documental que escruta cada centímetro del auge y caída de este malogrado deportista de origen latino, donde deja ver las llamadas telefónicas que tenía desde la prisión hasta los supuestos conflictos con su sexualidad.

 Con casi 200 minutos de duración divididos en tres capítulos, "Killer Inside", dirigida por Geno McDermott, se adentra en un caso que conmocionó a Estados Unidos y trata de explicar qué pudo sucederle a este atleta que acabó suicidándose en la cárcel en 2017 con solo 27 años y cuando ya había sido condenado por asesinato.

 ¿De qué habla?

 El documental repasa su vida, desde sus orígenes en una familia de ascendencia puertorriqueña hasta su llegada a los Patriots de la NFL, pero quizá lo más interesante sean las llamadas telefónicas de Hernández con familiares y amigos que articulan toda la serie.

 "Hice todo lo que pude para tener una buena vida, pero no funcionó. ¿Qué más podría haber hecho? Lo di todo para tener la vida de mis sueños, pero no funcionó", asegura en una de esas llamadas.

 ¿Qué revela?

La causa, el porqué, los motivos. Todo lo que gira en torno a Hernández acaba llegando a ese callejón sin salida y "Killer Inside", lejos de ofrecer una respuesta concluyente, aporta numerosas pistas de lo que pudo pasar por la cabeza del jugador. 

Sus orígenes

 En primer lugar, retrata a su familia en Connecticut (ninguno de sus miembros participa en el documental) y explica cómo Hernández destacó desde joven como gran talento del futbol americano.

 Ahí se cruza la sombra de su padre, un hombre muy estricto, agresivo y con problemas de alcoholismo y que murió cuando Hernández era apenas un adolescente.

 ¿Era homosexual? 

Otro aspecto que resalta "Killer Inside" es su condición de homosexual, que trató de ocultar especialmente dentro del machista ambiente del deporte profesional.

 Esos primeros traumas van sentando las bases de un carácter errático y, posteriormente, muy conflictivo, pese a que, de cara al exterior, Hernández pareciera un tipo sonriente y bastante normal.

 La presión de ser un atleta 

En este punto, "Killer Inside" critica frontalmente el lado oscuro del deporte universitario: la enorme presión que viven los jóvenes, el descomunal negocio que les rodea, los medicamentos que toman para poder seguir compitiendo, los golpes y lesiones que les pueden marcar de por vida, y cómo los equipos se desentienden de problemas legales de sus atletas si siguen triunfando en el césped.

Con los Florida Gators, Hernández despuntó en el deporte universitario pero ahí también comenzaron a crecer de forma alarmante las peleas o sus problemas con las drogas.

 Pese a ello, el latino acabaría siendo elegido por los Patriots de Bill Belichick y Tom Brady, no solo uno de los mejores equipos de la historia de la NFL sino, posiblemente, una de las formaciones más legendarias de todos los tiempos en el deporte estadounidense.

 Hernández alcanzó la cúspide al jugar en 2011 el Super Bowl con su equipo. A partir de ahí, su vida se despeñó.

 En 2013 fue detenido y acusado de haber asesinado a disparos ese mismo año a Odin Lloyd. Al margen de ser amigos, a Hernández y Lloyd les unía que sus respectivas parejas son hermanas.

 El deportista sería condenado por el caso Lloyf y exonerado de otro, pero por el camino salieron a la luz sus numerosos arrebatos de violencia, las armas de fuego que poseía o sus relaciones con tipos de lo más peligroso. 

¿Lesiones cerebrales? 

La salud mental, un asunto cada vez más preocupante entre los famosos, es asimismo un tema que aborda este documental que asegura que Hernández sufrió lesiones cerebrales como jugador de futbol americano. "Killer Inside" concluye con el suicidio de Hernández, aunque el caso sigue despertando muchísimo interés: el miércoles, coincidiendo con el estreno de la serie, Aaron Hernández fue tendencia en Twitter en EE.UU.