El 23 de septiembre se llevó a cabo la Cumbre Climática, organizada por la ONU en Nueva York donde 60 líderes de diferentes países prometieron fortalecer sus planes y acciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, los cuales no han sido suficientes para revertir las consecuencias del calentamiento global. El objetivo, evitar que el aumento de la temperatura global por esas emisiones sea menor a 1.5 grados respecto a los registros previos a la era industrial. 

La Cumbre fue acompañada por la Huelga Mundial por la Crisis Climática, movimientos de protesta en diferentes países, motivados por Greta Thunberg, una activista sueca de 16 años que empezó sola manifestando su inconformidad afuera del Parlamento sueco y ahora sus ideales movilizaron a más de cuatro millones de personas, principalmente jóvenes, que se unieron para exigir un verdadero cambio a los políticos. 

Greta es ahora un ícono de la lucha contra el cambio climático, lleva una dieta vegana y una vida con alternativas que reducen su impacto ambiental. Se fue desde Inglaterra a Nueva York en un velero prestado por la realeza de Mónaco, con celdas solares para que su viaje fuera libre de emisiones. Habla de manera sencilla y contundente, denuncia la inacción de los líderes políticos ante las evidencias científicas del cambio climático y enfatiza que, frente a una amenaza global y catastrófica, se sigue buscando el crecimiento económico bajo los mismos esquemas, sin cambios ni compromisos y hacen referencia a la sustentabilidad con palabras vacías. Sus ideas llevan gran profundidad, el cambio climático no se puede enfrentar con algunas soluciones técnicas, requiere de un replanteamiento en la búsqueda del crecimiento económico y la acumulación de riqueza. De una nueva y retadora forma de desarrollo sin devastar a la naturaleza. 

Entre los resultados de la Cumbre, el objetivo colectivo fue reducir las emisiones de gases con efecto invernadero en al menos un 45 por ciento para 2030, y 66 países se comprometieron a reducir las emisiones de carbono a cero para el 2050. Además, se logró el desbloqueo de 500 millones de dólares para reforestar la Amazonía y otras selvas tropicales.  México, representado por el Secretario de Relaciones Exteriores presentó una iniciativa de estrategias locales para soluciones eficientes. Bolsonaro, presidente de Brasil, no asistió y, aunque Donald Trump se resiste a creer y participar en acciones contra el cambio climático, hizo presencia 15 minutos en la Cumbre. 

Actuar, sigue siendo urgente, en todos los niveles. Empezar por tomar conciencia individual y cambiar nuestros hábitos es un gran comienzo, la participación y atención de la juventud en este tema, es prioritario.  

Este año queda marcado en la historia por millones de jóvenes que reclaman un cambio social, político y económico, que sea contundente, verdadero, que haga frente al cambio que está siento catastrófico e inevitable: el cambio climático. Necesitamos más voces, más personas conscientes y participativas. 

Gabriela De Valle
Reconexión Natural