Ocurre 6 años después del último suceso violento vinculado al crimen organizado en la capital de Coahuila

Era casi la media noche del lunes 3 de diciembre de 2012 cuando en redes sociales comenzó a circular la versión de un enfrentamiento entre presuntos delincuentes y elementos policiales en el sector Mirasierra, de la capital coahuilense. La confrontación sumó tres cadáveres más a la estadística de muertos que en esa época era historia cotidiana.

Esa había sido la última vez que los ciudadanos de Saltillo compartieron la angustia de saberse parte de un territorio en constante agitación por la violencia generada por el crimen organizado, y la confrontación permanente entre sus miembros, los cuerpos de Policía y el Ejército.

 

 

ASÍ HABRÍA SUCEDIDO
De acuerdo con la versión oficial, personal de seguridad realizaba un
recorrido de vigilancia en la colonia Loma Linda cuando ocurrieron los hechos:

Se atrincheraron. Afuera de la vivienda bloquearon la calle con dos vehículos, que junto a una camioneta que estaba estacionada sirvieron de “barricada” a los hoy occisos.
Foto: Vanguardia

Hasta este sábado, cuando el estallido de armas largas volvió a escucharse en celulares y dispositivos en que ciudadanos reproducían videos que inundaron las redes y portales informativos.

El fantasma de la violencia revivió cerca de las 11:00 de la mañana, con un enfrentamiento en el sector Loma Linda, al oriente de Saltillo.

 

 

El saldo fue de nueve civiles muertos: siete hombres y dos mujeres, que según la versión oficial del Gobierno de Coahuila habrían estado presuntamente armados y “serían probables miembros de una célula de la delincuencia organizada”.

El comunicado enviado a medios detalla que estas personas dispararon primero a elementos de seguridad, que realizaban un recorrido de vigilancia y les habían marcado el alto. El ataque dejó a dos policías heridos, uno de los cuales se reportaba grave al cierre de la edición.

El hecho detonó entre la sociedad tan rápido como las ráfagas de los videos y el imaginario colectivo fue condensando el recuerdo de la peor época, esa que se creía desterrada.

Foto: Vanguardia

La Fiscalía General del Estado intentó conjurar la evocación con 20 palabras: “Estas acciones no son cosa de todos los días y la Policía siempre actuará salvaguardando la integridad de los ciudadanos”, se lee en el documento enviado a la prensa.

Pero la memoria actuó incluso reconociendo lo anterior: “Años tenía que no se ponía así aquí, lo último fue por 2012”, se escucha en una de las conversaciones de las personas que captaron el tiroteo.

¿Hechos concatenados?

VANGUARDIA informó ayer la aparición del cuerpo sin vida de una mujer, de aproximadamente 18 años, en un predio de la colonia San Ramón, al sur oriente de Saltillo.

La víctima, identificada como Adamari Rubí, presentaba una herida de bala en la cabeza y presuntas huellas de tortura, estaba atada de las manos y con los ojos vendados.

Sobre su cuerpo habría una cartulina con un mensaje supuestamente elaborado por un grupo delincuencial que advertiría sobre su presencia en la ciudad.

La autenticidad del dato, sin embargo, no ha sido confirmada por las autoridades, como tampoco si el homicidio estaría conectado con el enfrentamiento de este sábado.